Tesorillo de Híjar

Leandre Villaronga (1919-2015)

Leandre Villaronga (1919-2015)

En 1968 Villaronga publicó “En torno a un hallazgo de denarios de Beligio”, en Ampurias XXX, pp.225-236. En este artículo relata que ha tenido la ocasión de examinar un lote de denarios, la mayoría de BeLIKiOM, “gracias al espíritu científico que siente por la numismática su actual propietario”, que fueron adquiridos en el siglo XIX por un antepasado de éste, y que procederían de Híjar (Teruel).

Parece ser pues que se trataba de una persona con interés por la numismática y con relaciones con los investigadores de la época, por lo que resultaría lógico que lo hubiese puesto en conocimiento de personalidades como Delgado o Pujol i Camps (posiblemente estemos hablando de José Barril, como veremos más tarde).

Hay que decir que Villaronga no reproduce con total exactitud las palabras con las que Delgado describe originalmente el hallazgo de Azuara de 1865, pues dice “unos 300 denarios ibéricos de los que 87, entre 90 examinados, eran de BeLIKiOM“, cuando debería decir monedas celtibéricas (sin especificar si de plata o de bronce). De este modo identifica así este lote de denarios que ha tenido ocasión de estudiar con el citado hallazgo de 1865 y que he denominado “Tesorillo de Azuara I”. Es posible que se trate realmente del mismo aunque hay factores que hablan a favor y otros en contra, pues si bien es cierto que “por su composición (…) encaja perfectamente con el hallazgo que ahora nos ocupa”, la localización que le relatan difiere.

No duda este autor de que el conjunto que pasará a analizar se trataría de un hallazgo, debido a que cien años después el propietario lo seguía “guardado celosamente, sin incluirlo en su colección numismática, a excepción de algunas piezas. Pueden faltar también otras, que se han podido vender en estos años. Hemos prescindido, pues, de ellos y estudiaremos sólo los que con toda seguridad proceden del hallazgo, y aunque por ello no estudiemos el tesorillo completo evitamos así falsas atribuciones e interpolaciones“.

En concreto, se trata 253 denarios ibéricos, de los que 223 son de BeLIKiOM y 30 de BoLSKaN. Desecha otro 9 denarios de BoLSKaN de la colección, pues no tienen atribución segura.

  • 77 BeLIKiO / BeL , que se reparten así: 22 son ACIP-1430 (es decir con restos de rizos de gancho) y 55 son ACIP-1431, (sin rizos de gancho, sólo arcos concéntricos).
  • 146 BeLIKiOM / Be (ACIP-1432).
  • 4 BoLSKaN tipo Jenkins I (ACIP-1413) (uno de ellos incuso).
  • 9 BoLSKaN tipo Jenkins II-III (ACIP-1417).
  • 17 BoLSKaN tipo Jenkins IV (ACIP-1423) , de los que 11 son tipo PrePalenzuela y 6 son tipo Palenzuela.

Fotografió todos los ejemplares (salvo tres del grupo ACIP-1432) y tomó sus ejes de cuños, pero no pudo pesarlos. Es precisamente el estudio de este tesorillo el que permite a Villaronga establecer esos tres grupos en la clasificación de los denarios de BeLIKiO, así como asignarles una cronología.

Híjar (Teruel) (foto: hijar.com.es)

Híjar (Teruel) (foto: hijar.com.es)

Así como por su composición vemos que podría encajar con el tesorillo de Azuara I, el propietario relata que “parece proceder de Híjar”. Creo que no podemos afirmar ni negar nada con seguridad, pero es significativo que cuando Villaronga publica en 1993 su “Tresors Monetaris de la Península Ibèrica” (TMPI) lo cataloga ya como de Híjar, diferenciándolo de los de Azuara, y asignándole el nº 106 de su repertorio, encuadrándolo entre los ocultados con motivo de las guerras sertorianas (80-72 a.C.) y compuesto exclusivamente por denarios ibéricos. (Hay que hacer notar que hay una errata en esta obra al especificar su composición, pues he podido comprobar que la relación que señala ha de referirse a tipos y no a ejemplares, como dice).

Es muy posible que el propietario de este lote sea descendiente de José Barril, según recoge Rodríguez Casanova la opinión de M. Beltrán (“da noticia Delgado de un gran depósito con monedas de esta ceca (Belikiom) en las inmediaciones de Béjar algunos años antes de la publicación de su obra. Para Beltrán esta adscripción es un claro error, posiblemente por Híjar. Parte de este hallazgo de Híjar, consistente en un depósito de denarios, habría formado parte de la colección Barril”). Villaronga, eso sí, no da la identidad del propietario en su publicación, pero no resultaría extraño que al final hubiera trascendido en los círculos numismáticos.

 

A. Delgado: "Nuevo método..." Tomo I, p.73

A. Delgado: “Nuevo método…” Tomo I, p.73

Delgado es quien primero cita este hallazgo, aunque como tesorillo de Béjar, en su obra “Nuevo método de clasificación de las Medallas Autónomas de España”, en 1871, hablando de su “Sexto grupo= Celtibérico”:  “Estas monedas se encuentran frecuentemente en las provincias ya mencionadas y de las más comunes que llevan leyenda BeLIKiOM se encontró un gran depósito en las inmediaciones de Béjar, hace pocos años” (tomo I, p.73).

Gómez-Moreno recoge la noticia de Delgado en su “Notas sobre Numismática Hispana”, de 1949, donde dice, hablando de los denarios de Beligion, que “constituían un gran depósito descubierto en Béjar” (p.183).

Todos los autores están hoy de acuerdo en que se trata de un error, de Béjar por Híjar. Resulta ciertamente poco probable que tal cantidad de denarios de Belikiom apareciesen a tanta distancia de su lugar de acuñación, considerando la relativa rareza de los mismos. A mí lo que me extraña es que Delgado dijese “… de las más comunes que llevan leyenda BeLIKiOM…”, pues en realidad no son denarios nada corrientes. Sin embargo, hay que considerar que se está refiriendo a las monedas del que él denominaba “grupo celtibérico”.

En cuanto a la clasificación y cronología de los denarios de Belikiom, siguiendo de nuevo a Villaronga, tendríamos las tres variantes descritas antes, datadas como siguen:

  • ACIP-1430: leyenda BeL / BeLIKiO, con algún rizo de gancho en el busto del anverso. Datado hacia el último tercio del siglo II a.C.
  • ACIP-1431: leyenda BeL / BeLIKiO, sin rizos de gancho en el busto del anverso. Datado también hacia el último tercio del siglo II a.C., inmediatamente después del ACIP-1430.
  • ACIP-1432: leyenda Be / BeLIKiOM, datada ya en el primer tercio del siglo I a.C
ACIP-1430, ACIP-1431 y ACIP-1432, no pertenecientes al tesorillo.

ACIP-1430, ACIP-1431 y ACIP-1432, no pertenecientes al tesorillo.

 

Como ya he dicho, fotografió todos los ejemplares (salvo tres, del grupo ACIP-1432) y tomó sus ejes de cuños, pero no pudo pesarlos.

En su exhaustivo estudio llega a interesantes conclusiones, entre las que yo destacaría las siguientes:

  • Aprecia que en las emisiones más modernas, tanto de BoLSKaN como de BeLIKiOM, aumenta la irregularidad de la posición de los cuños.
  • Deduce que no se acuña simultáneamente ninguno de los tres grupos de denarios de Beligio, pues no encuentra ningún enlace de cuños entre ellos (es decir, ningún cuño utilizado en uno de los grupos es utilizado para acuñar denarios de alguno de los otros dos).
  • Es más abundante el número de cuños de reverso que de anverso, como es norma general.
  • Establece una ordenación cronológica deducida a partir del análisis comparativo del número de cuños, la combinación de cuños y el número de ejemplares. Así, por ejemplo, en el que denomina grupo III de Beligio (o sea, ACIP-1432), vemos que para 143 denarios fotografiados hay sólo 15 combinaciones de cuños (es decir, 15 tipos), lo que indica que desde su acuñación hasta su ocultamiento hubo de transcurrir poco tiempo. Y en cambio en el grupo I (ACIP-1430) hay también 15 combinaciones, pero para un total de 22 ejemplares, lo que implicaría que tuvieron tiempo de dispersarse después de su acuñación hasta el momento de su depósito.
  • Encuentra una estrecha relación entre el estilo de los BoLSKaN Jenkins I y los BeLIKiO I (ACIP-1430), pues ambos presentan restos de rizos de gancho y peinado parecido. Piensa que pueden ser emisiones coetáneas.

Podéis disfrutar del artículo original así como ver las fotografías (de baja calidad, lo habitual en las publicaciones de la época) y las tablas que realizó el inigualable estudioso catalán haciendo click en el siguiente enlace: “En torno a un hallazgo de denarios de Beligio”.

Otras deducciones las obvio aquí, algunas por haber quedado ya superadas, como cuando especula con la localización de la ceca. Pero es muy interesante su trabajo y merece la pena leerlo. Se trata de un excelente estudio aplicando la metodología científica al campo numismático. Respecto a la ubicación de Beligio, me remito a lo dicho en la entrada sobre los tesorillos de Azuara: hoy se considera como bastante probable su localización en el yacimiento de el Piquete de la Atalaya, en Azuara.

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Una respuesta a Tesorillo de Híjar

  1. Miguel Ángel dijo:

    Interesantes consideraciones, Francis. Me ha gustado ver cómo un estudio de cuños relacionado con el número de ejemplares, y posiblemente su estado de conservación, sirve para establecer una cronología de tipos.

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