Tesorillo de El Cerro del Berrueco

En el yacimiento de Los Tejares de la zona arqueológica del Cerro del Berrueco, en la provincia de Salamanca, se halló, no más tarde de 1921, un tesorillo de 283 denarios en una vasija de barro. Sólo unos pocos pudieron ser estudiados antes de su dispersión.

Cerro del Berrueco (foto bejar.biz)

La zona arqueológica de El Cerro del Berrueco se halla en el linde de la provincia de Salamanca con la de Ávila. La casi totalidad de sus terrenos pertenecen al término municipal de El Tejado (Salamanca), pero una pequeña parte es de Puente del Congosto (Salamanca) y de Medinilla (Ávila). Se trata de un relieve granítico y abrupto con dos elevaciones, la Atalaya y El Berroquillo y, entre ambas, una tercera más alta, El Berrueco, que alcanza los 1354 m en su punto más elevado, la Casa del Santo. Por su emplazamiento y por sus materiales se trata de un yacimiento importantísimo para el estudio de los contactos de la Meseta norte con la zona meridional de la Península en la Antigüedad. Según nos cuenta E. Sánchez Moreno en su obra “Vettones: historia y arqueología de un pueblo prerromano” el yacimiento se conocía desde antiguo por numerosos hallazgos dispersos en colecciones particulares y por las noticias exageradas sobre su riqueza. Fue excavado en los años 20 del pasado siglo por el padre César Morán, y estudiados los materiales posteriormente por Maluquer, quien también realizó excavaciones en los años 50. A mediados de los años 80 se reemprendieron las labores de campo bajo la dirección de F. Fabián. En su extensa y montañosa área arqueológica se pueden considerar al menos seis yacimientos: La Dehesa, La Mariselva, Cancho Enamorado, Las Paredejas o Santa Lucía, Los Tejares y El Hontanar.

Cerro del Berrueco (foto bejar.biz)

Fue en Los Tejares (así llamado pues los lugareños encontraban trozos de las vasijas desechadas por los antiguos pobladores y los identificaban con tejas, según nos explica Fabián aquí), en una meseta al pie del Berroquillo, donde apareció el tesorillo que nos ocupa. El poblado parece estar en conexión con el abandono del asentamiento de Las Paredejas o Santa Lucía a partir del siglo III a.C. y funcionaría como un poblado indígena afectado ya por la romanización (hasta los siglos II-III d.C.). Su época de plenitud seguramente transcurrió en los siglos I a.C y I d.C. En su superficie aparecieron numerosos restos cerámicos del tipo “a peine” y molinos de mano barquiformes.

Cerro del Berrueco (foto C. Morán)

El padre agustino César Morán (1882-1951) publicó “Excavaciones arqueológicas en el Cerro del Berrueco. Memoria de los trabajos realizados en 1923“, donde constata que los niveles arqueológicos estaban todos revueltos y los objetos rotos sistemáticamente. Hubo una población desde el neolítico hasta época romana, fortificada con fuertes murallas, que desapareció violentamente por acción del fuego, quedando un santuario en la cumbre que fue cristianizado más tarde con el nombre de San Cristóbal  o Casa del Santo.

Informa de que casi todas las monedas que se han encontrado en El Berrueco “proceden de un depósito hallado por dos vecinos de El Tejado, Emilio Sánchez Izquierdo y Luciano Izquierdo Frutos. Estaban cuidadosamente colocadas en una vasija escondida entre dos peñas. Todas las monedas así encontradas son diferentes. Fueron vendidas en pequeños lotes en Barco de Ávila, en Béjar y en Salamanca. He visto algunas adquiridas por don Esteban Jiménez y, efectivamente, son todas distintas.” Seguidamente, expone una curiosa teoría: “Cabe sospechar que hubiese en esta población, y en los lejanos tiempos que precedieron a la conquista romana, un coleccionista de monedas. Al avaro poco le importa que las monedas sean iguales o diferentes, con tal que sean muchas; al artista, al hombre de estudio, ya le interesa que los ejemplares sean distintos. Y si se puede hablar de un monetario, de un numismático, también se podrá decir que había cultivadores de la Historia natural, de la Medicina y de otras ciencias“.

Retrato del padre César Morán, por J.M. González Ubierna. Museo de Salamanca (foto Asoagusa)

A continuación da el listado de los ejemplares que han llegado a sus manos, que hacen un total de 18. Y finalmente añade: “El número de monedas hallado de aquel tesoro era de unas 200, y la vasija que las contenía era de las antiguas; aquí las conocen muy bien porque están acostumbrados a verlas todos los días“. “Las monedas están en poder de los hijos de don Esteban Jiménez, profesor que fue de la Universidad de Salamanca“.

De la relación que ofrece (ver el enlace a la publicación) he corregido en la siguiente tabla tanto su clasificación como su datación siguiendo los criterios actuales. Indica que el nº 18 no pertenece al tesorillo. Supongo que la pieza 17, el bronce de Bilbilis, tampoco. Los ejemplares 3, 5 y 7 fueron adquiridos por el autor y regalados al Museo, según hace constar.

Tabla de monedas del Tesorillo del Cerro del Berrueco

Juan Maluquer de Motes (1915-1988) (foto UdL)

Años después Maluquer de Motes realizó excavaciones en estos yacimientos y las publicó en 1958, pero antes, en la Carta Arqueológica de Salamanca de 1956, dice: “Según informes verbales en la parte alta de Los Tejares aparecieron hace unos treinta años 283 denarios republicanos que se repartieron entre los que se hallaban presentes. Aparecieron en el interior de un cacharrillo cerámico que no se conservó. Parte de ellos fueron publicados por el padre Morán. Se trata de un típico tesorillo de ocultación de la época de las guerras civiles (siglo I a.C.).” Llama la atención la cifra tan precisa que aporta, 283 ejemplares, obtenida por información oral. No difiere mucho de la que dio Morán, de “unas 200”.

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Algunos de los objetos metálicos aparecidos en el Cerro del Berrueco (foto C. Morán)

J. Francisco Fabián publicó El bronce final y la edad del hierro en el Cerro del Berrueco (Ávila-Salamanca), 1984. En palabras del autor se trata de “uno de los yacimientos más visitados, famosos y saqueados de toda la provincia de Salamanca“. La riqueza y vistosidad de sus hallazgos ha determinado que se le dedicase una especial atención, pero “más de coleccionistas, chatarreros o pastores intermediarios que de quienes tenían medios y conocimientos necesarios para dedicársela y sacarle el fruto que un yacimiento de sus características e importancia merecía y aun merece“. Posiblemente los hallazgos de Los Tejares hayan sido los que más fama hayan dado al Cerro del Berrueco, sobre todo los metálicos, pertenecientes a la última fase de La Tène y a la época romana. Era algo habitual para los lugareños cada vez que se araba y la lluvia lavaba los terrenos. También abundaban los restos cerámicos, tanto a mano como a torno, aunque es significativa la ausencia de terra sigillata. El origen del yacimiento de Los Tejares parece estar en relación con el abandono del de Las Paredejas a partir del III a.C., correspondiendo su plenitud al período I a.C-I d.C. De nuestro hallazgo sólo indica que “destacable es el tesorillo romano de monedas republicanas que se fecha entre el 174 a.C y el 43 a.C.

Se puede comprobar que ha tomado la cronología aportada por el padre Morán. Yo, sin embargo, actualizando los datos aportados por el agustino con los criterios actuales, creo que el denario republicano más antiguo sería del 148 a.C (RRC 216/1), y el más reciente del 42 a.C. (RRC 494/23).

Cerro del Berrueco (foto Asociación Trochas Viejas)

Carmen Alfaro Asins en 1985, en el Boletín del MAN III, publicó un interesante trabajo titulado “Monedas con indicación de procedencia recientemente integradas en la sección de Numismática del MAN, I“. En él da a conocer una serie de monedas que han ido apareciendo entre los materiales de sus almacenes, es decir, no integrados en los fondos numismáticos, pero con la indicación de su procedencia (la mayoría fruto de excavaciones o de hallazgos casuales antiguos). En lo que respecta al Cerro del Berrueco consigna 5 monedas. De ellas señala que “de las 5 monedas conservadas en el MAN sólo 2 pudieran pertenecer al tesorillo (nº 2 y nº 16 de la relación de C. Morán), no correspondiéndose las otras tres con ninguna de las relacionadas, como veremos“.

Las cinco monedas son las siguientes:

  • TuRIAZU grupo V, tipo 282. (podría corresponder al nº 16 de C. Morán)
  • RRC 231/1, del 138 a.C. (podría corresponder al nº 2 de C. Morán)
  • RRC 412, del 64 a.C.
  • RIC I 4a, del 25-23 a.C, forrado.
  • RIC 5b 97, del 263 d.C, ¿falso?

Sin embargo, el asunto es mucho más complicado. En primer lugar creo que pasa por alto que las 16 monedas (recordemos que de las 18 que pudo examinar el agustino dos no pertenecerían al conjunto) representan sólo una pequeña parte de las 283 que constituían el total. Él solamente estudió las que “están en poder de los hijos de Esteban Jiménez, profesor que fue de la Universidad de Salamanca“, y ya dice que tras el hallazgo del tesorillo las monedas “fueron vendidas en pequeños lotes en Barco de Ávila, en Béjar y en Salamanca. He visto algunas adquiridas por don Esteban Jiménez“.

Además, resulta que ninguna de las dos que indica C. Alfaro (la nº 2 es el denario de la familia Renia RRC 231/1 y el nº 16 es el denario de TuRIAZU) son del lote de los tres ejemplares que Morán compró y cedió al Museo (por cierto, sin especificar a qué Museo; aunque probablemente sea el MAN podría ser el de Salamanca), pues estos eran los nº 3, 5 y 7 (RRC 236/1a , RRC 317/2 y RRC 319/1), no el 2 ni el 16. Es decir, que si perteneciesen al tesorillo y fuesen los ejemplares que estudió el religioso hubieron de llegar por otra vía distinta que esa donación, o sea por medio de los hijos del profesor Jiménez.

Sin embargo, es cierto que la cronología de este pequeño lote de 5 monedas no concuerda en absoluto con la que aportan los ejemplares conocidos. Si el denario más reciente era del 42 a.C, ahora tenemos uno del 25-23 a.C. y otro incluso del 263 d.C.

En definitiva, hay motivos para dudar del origen de estas cinco monedas como pertenecientes al tesorillo que nos ocupa. Y todo indica que tampoco son un conjunto homogéneo, sino que podrían ser sucesivos hallazgos aislados en el yacimiento o procedentes de la excavaciones. Creo que es importante tener en cuenta la anotación que hizo Morán en su publicación: “Las monedas están en poder de los hijos de don Esteban Jiménez … ; los objetos que han salido antes de 1923 están en la colección del autor a disposición de los estudiosos; los procedentes de las últimas excavaciones se mandan ahora al Museo Arqueológico Nacional“. Creo que en esta última frase puede estar la clave del origen de esos 5 denarios.

El dilema que se nos plantea ahora en lo que a la temática de este blog se refiere es que:

  • El denario de TuRIAZU del MAN sea un hallazgo aislado en el Cerro del Berrueco y no pertenezca al tesorillo.
  • El denario de TuRIAZU del MAN pertenezca al tesorillo y sea el ejemplar de Esteban Jiménez. Habría llegado al museo a través de sus hijos, pues sabemos que no era ninguno de los tres donados por Morán.
  • El denario de TuRIAZU del MAN pertenezca al tesorillo, pero no sea el comprado por Esteban Jiménez, sino otro de los dispersados inicialmente por Béjar, Barco de Ávila o Salamanca. En este caso habría dos ejemplares al menos de esta ceca celtibérica en el tesorillo. En contra de esta hipótesis está que inicialmente se dijo que todas las monedas eran distintas, y, aunque Morán sólo pudo examinar 18, estas efectivamente lo eran. Pero realmente no tenemos la certeza respecto de los doscientos y pico restantes que no llegó a ver.

Denario de TuRIAZU del Cerro del Berrueco. MAN (1924/28/M-2) (foto Martínez Levas )

El denario de TuRIAZU conservado en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) y fotografiado por Ángel Martínez Levas tiene el nº inventario 1924/28/M-2. Desde aquí agradezco al personal del dpto. de Numismática del MAN así como al de Reproducciones por facilitarme su fotografía y el permiso para publicarla en este blog. Un ejemplo de apoyo a las iniciativas privadas sin ánimo de lucro para la divulgación del patrimonio de todos.

Dicho ejemplar pertenece al grupo V de Gozalbes, en concreto se trata del tipo 282 (anverso 168/reverso 191). Pesa 3,65 g  y tiene el eje de cuños a las 2h. Su estado de conservación no pasa de MBC -.

Desde el Cerro (foto Asociación Trochas Viejas)

Este tesorillo viene catalogado con el nº 150 del repertorio que da Villaronga en su TMPI, encuadrándolo entre los ocultados a finales del siglo I a.C y con denarios ibéricos y romanos. Señala que estaba compuesto de 1 denario de TuRIAZU y 15 romanos, el último el RRC 494, del 42 a.C. La cronología es acertada, pero en su composición vemos que sólo incluye los denarios estudiados por Morán, no los 283 que cita Maluquer.

El CHRR OnLine lo denomina, con errata incluida, como Cerro del Barrueco (Spain; CDB)

Gozalbes realiza un magnífico resumen del hallazgo en su libro “La ceca de Turiazu“.

fragmento de placa que quizá represente a Astarté, hallada en el Cerro del Berrueco. Museo Arq. de Sevilla. (www.ceres.es)

Entre los objetos metálicos que se fueron encontrando en el Cerro del Berrueco merece especial consideración las placas de bronce que representa una figura alada, la llamada Astarté del Berrueco, sobre las que existe documentación en la RAH y un artículo de Antonio García y Bellido. Además existe un fragmento idéntico a estas placas en el Museo Arq. de Sevilla.

Respecto al área arqueológica del Cerro del Berrueco, os recomiendo la lectura de los artículos de López Jiménez y Martínez Calvo en academia.edu y en Proyecto Berrueco de Arqueoweb.

Santuario rupestre de Cerro del Berrueco (foto M. Serna)

RESUMEN

  • En el yacimiento de Los Tejares de la zona arqueológica del Cerro del Berrueco, en la provincia de Salamanca, se halló un tesorillo de 283 denarios, al parecer todos diferentes, en una vasija de barro.
  • Sólo uno (o quizás dos) era ibérico, de la ceca celtibérica de TuRIAZU.
  • Sólo 16 ejemplares pudieron ser estudiados. De ellos, el denario más reciente es el RRC 494/23 del 42 a.C.
  • La fecha del hallazgo no se ha concretado, pero ha de ser no más tarde de 1921, pues consta que D. Esteban Jiménez de la Flor García, catedrático de Derecho Romano en la U. Salamanca, compró algunas (las que fueron estudiadas por C. Morán), y sabemos que falleció en ese año.
  • La primera publicación al respecto la realizó César Morán en 1923: Excavaciones arqueológicas en el Cerro del Berrueco. Memoria de los trabajos realizados en 1923.
  • El conjunto se disgregó en pequeños lotes en Barco de Ávila, Béjar y Salamanca.
  • Los ejemplares se encuentran en paradero desconocido. En el MAN se conservan un denario romano RRC 231/1 y un denario de TuRIAZU procedentes del Cerro del Berrueco que podrían haber formado parte del tesorillo.

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2 respuestas a Tesorillo de El Cerro del Berrueco

  1. Estupendo Francis…. Thanks for the info !!!

  2. Interesantísimo y muy bien documentado. Muchas gracias, Francis.

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