Tesorillo de Alcalá de Henares

Cuenta una leyenda que la Cuesta de Zulema de la antigua Complutum (Alcalá de Henares) está repleta de cuevas y oquedades que guardan preciados tesoros. Tal es así que el mismísimo moro Muza habría encontrado allí la Mesa de Salomón. Era de color verde, los bordes y las patas de esmeraldas, y abundantes incrustaciones de perlas y corales. Reflejaba tan intensamente la luz que no se podía contemplar si el sol incidía directamente sobre ella. Cuando Muzaraque (Muza “el árabe”) fue a rendir cuentas de su conquista ante el califa de Damasco, se la entregó como presente. Pero al fallecer, su espíritu quedó preso en el lugar y condenado a cabalgar errante sobre una cebra o alfana durante toda su existencia al haber arrebatado ese tesoro de las entrañas del cerro.

Alcalá de Henares desde la Cuesta de Zulema (cortesía astaroth´s world)

Alcalá de Henares desde la Cuesta de Zulema (foto: cortesía astaroth´s world)

Pues bien, este tesorillo que nos ocupa fue encontrado en 1934 de modo casual en dicha Cuesta de Zulema, en el sur de Alcalá de Henares. Su historia es esta: Felipe Mateu y Llopis publicó el artículo “Tesorillo de monedas ibéricas y romanas republicanas hallado en Alcalá de Henares“, en la revista Ampurias nº 2, de 1940, pp.178-181. En él refiere la compra realizada por el Museo Arqueológico Nacional, en julio de 1935 (en realidad parece ser que fue el 20 de junio), de un lote de 51 denarios (24 de Bolskan y 27 romanos republicanos) hallados “en unas montañas que hay frente a Alcalá de Henares, junto al río, al arrancar tierras para una fábrica de cerámica que se halla instalada entre Alcalá y dichos barrancos”. Esta es la declaración, escrita en una nota, que hizo la persona que se las vendió al MAN. En la misma se añade: “Estaban, en número de 1500, encerradas en un cacharro de barro rojo, sin asas, que sufrió un golpe con el pico de cavar la tierra, rompiéndose. Las monedas se las repartieron entre los trabajadores del tajo. Todas eran iguales a esas entregadas en el Museo. 30 de junio de 1935.” 

denario de Marcus Nonius Sufenas, Cr 421/1, del 59 a.C. (cortesía denarios.org)

denario de Marcus Nonius Sufenas, Cr 421/1, del 59 a.C., col. Rosae (foto: cortesía denarios.org) similar al descrito

El propio Mateu y Llopis duda de la veracidad con respecto a la cuantía del hallazgo, pues considera que se suele exagerar cuando se piden referencias sobre ellos, pero, de ser cierto, el número de ejemplares dispersos y perdidos para el estudio es considerable. También señala que, en cualquier caso, se observa una proporción muy equilibrada entre las piezas ibéricas y las romanas (24 y 27 respectivamente) recuperadas.

Lamentablemente, todo el lote adquirido por el MAN resultó dispersado entre sus fondos, pues, tal y como era costumbre entonces, fue recolocado en las respectivas series monetales de la república romana e ibérica del Gabinete Numismático sin señalar su origen o procedencia. De este modo, las piezas están en el Museo, pero por desgracia resulta imposible identificarlas. 

Disponemos al menos de la información que recogió Mateu y Llopis en el mencionado artículo. En él, hace un inventario y cataloga los 27 denarios republicanos romanos en referencia al Babelon. Hoy, utilizando el Crawford, podemos situar su cronología entre el

denario de Marcus Baebius Tampilus (236/1a, del , de la col. Rosae (cortesía denarios.org)

denario de Marcus Baebius Tampilus (Cr 236/1a, del 137 a.C.,  (foto: cortesía denarios.org) similar al descrito

137 a.C el más antiguo (de Marcus Baebius Tampilus, Crawford 236/1) y el 59 a.C el más moderno (RRC 421/1 de Marcus Nonius Sufenas), aunque, como sabemos que faltan bastantes ejemplares, no se puede precisar el momento del ocultamiento. Respecto a los ibéricos, señala que “las monedas ibéricas vistas son todas ellas -veinticuatro- de Bolscan, y en lo fundamental enteramente iguales. En el anverso aparece la cabeza barbada varonil característica de estas monedas, con rizos cortos, también rizada la barba, con torques o collar no muy ceñido al cuello, sino largo, tipo que indudablemente era realista y, como el jinete del reverso, tomado del mismo ambiente tribual, puesto que la citada cabeza no era la misma para todas las monedas ibéricas, sino que, según las tribus, aparece o no imberbe, con ínfulas o no, con o sin laurel, con rizos largos o cortos, dependiendo todo ello de modas o usos locales, producto de influencias extranjeras o recuerdo de estilos o maneras antiguas (sabido es que la cabeza típica en las monedas ibéricas -siempre varonil y a la derecha- ha sido considerada como del Hércules ibérico). 

denario de BoLSKaN tipo Jenkins II-III (col. francis)

denario de BoLSKaN tipo Jenkins II-III (col. francis) similar al descrito

Prosigue diciendo: “Detrás de la cabeza aparecen los signos alfabéticos ibéricos cuya transliteración es Bo y N, que coinciden con el primero y último del nombre de la ciudad, indicadores probablemente de la tribu en que está enclavada. En el reverso el conocido jinete en carrera o galopando, con lanza, a la derecha, tocado con un gorro, pilos; el jinete mete sus pies -visible el derecho- en un estribo cuya forma cuadrada o rectangular es inequívoca, detalle que no vemos mencionado en Heiss (Description generale des monnaies antiques de l´Espagne, 1870), Delgado (Nuevo método de clasificación de las medallas autónomas de España, 1876) ni Vives (La moneda Hispánica, 1926)”.

Carpetania2De todos modos, es muy interesante señalar que Fidel Fuidio Rodríguez ya había dado noticia previamente, en 1934, de que un particular había adquirido 8 denarios romanos datados entre el 101 y el 63 a.C, y dos denarios de BoLSKaN de segunda mitad del siglo II a.C. Puesto que aparecieron en la misma zona y en la misma época, es muy posible que se trate del mismo hallazgo. Esto es lo que nos cuenta el arqueólogo e historiador alavés y religioso marianista (beatificado en 1995 por su martirio, pues fue fusilado por unos milicianos en 1936 simplemente por portar un crucifijo) en su obra “Carpetania Romana”, pp. 111-112, ed. Reus, Madrid, 1934, fruto de su tesis doctoral:

En cuanto a los hallazgos de monedas romanas de esta región (se refiere a la Carpetania) se ha de consignar que tres son los lugares donde se han encontrado las monedas en serie, constituyendo las monedas de plata encontradas junto al puente de Zulema en Alcalá de Henares el único hallazgo que pueda llevar el título de tesoro. El sr. Bento adquirió unas cuantas monedas de plata del susodicho hallazgo. Aparecieron en una tumba, dentro de una vasija, al abrir una zanja los obreros al pie de la calzada que traspone la cuesta de Zulema”.

Añade lo siguiente: “lo constituyen diez denarios de plata, ocho son romanos y dos autónomos o indígenas, cuyo análisis es como sigue. Todos ellos tienen muy buena conservaciónY pasa a describirlos en detalle, aunque no los clasifica. Tenemos la suerte de que incluyó una lámina con las fotografías de los anversos y reversos de las diez piezas. Con los criterios actuales, podemos otorgarles con seguridad la siguiente clasificación (de izq. a dcha y de arriba abajo:

C. Norbanus, Cr 357/1b, 83 a.C.  lamina2

C. Licinius Macer, Cr 354-1, 84 a.C.

C. Marcius Censorinus, Cr 346/2b, 88 a.C.

C. Poblicius, Cr 380-1, 80 a.C.

C. Naevius Balbus, Cr 382/1a, 79 a.C.

L. Sentius, Cr 325-1b, 101 a.C.

L. Manlius Torquatus, Cr 367/3, 82 a.C.

L. Cassius Longinus, Cr 413-1, 63 ? a.C.

BoLSKaN tipo Jenkins II-III, ACIP 1417, segunda mitad del siglo II a.C.

BoLSKaN tipo Jenkins II-III, ACIP 1417, segunda mitad del siglo II a.C.

Vemos que el denario más antiguo es del 101 a.C, mientras que el más moderno es el Cr 413-1 de L. Cassius Longinus, del 63 a.C según Crawford, pero existe discrepancia entre los distintos autores: para Babelon sería del 54 a.C., Grueber lo data en el 52 a.C. y Harlan en el 60 a.C., por lo que quizá habría que trasladar la fecha de ocultación del tesorillo a unos años más tarde y resultar algo más reciente de lo que se pensaba. Para conocer más acerca de este interesante denario: Crawford 413 en denarios.org, y Luis Amela en “La cronología de la amonedación tardo-romana de la década de los años 60 y 50 a.C.”, GN 168 (2008), 3-11.

denario de L. Cassius Longinus, Cr 413-1, del 63?-52? a.C., col. Siredv, similar al descrito

denario de L. Cassius Longinus, Cr 413-1, del 63?-52? a.C., col. Siredv, similar al descrito

Villaronga, en su “Tresors monetaris…” adjudica a este tesorillo el número 127 de su inventario, y lo encuadra entre los ocultados con motivo de las guerras pompeyanas (44 a.C) y compuesto de denarios ibéricos y romanos. No menciona la reseña de Fidel Fuidio, que suele ser ignorada en la bibliografía. La coincidencia en el tiempo y en lugar, hacen muy probable el hecho de que se trate del mismo hallazgo (opinión que comparte Luis Amela Valverde en “El tesoro de Alcalá de Henares (RRCH 394) y otras ocultaciones de entreguerra“, Numisma 250, pp. 333-344, 2006) que, en definitiva, se trataría de un importantísimo número de denarios (1500, según se relató en su momento) del que conoceríamos un total de 35 romanos republicanos, con una horquilla que va del 137 a.C. el más antiguo (gens Baebia, Cr 236/1) al 59 a.C (Nonia Cr 421/1) o quizás al 52-54 a.C (gens Casia, Cr 423-1), y 26 ibéricos todos ellos de la ceca suessetana de BoLSKaN.

Para Amela, el ocultamiento tuvo lugar un poco antes de la guerra civil del 49-44 a.C., en concreto durante la sublevación vaccea del 55 a.C., y podría ser una prueba de que el conflicto también alcanzó el sur del Duero (el único punto con localización segura es Clunia, por la cita de Dión Casio, pero los vacceos estaban a ambos lados de ese río) y abarcar un mayor terreno.

Es muy interesante comprobar que en esas fechas todavía circulaban (aunque ya no se emitían) los denarios ibéricos, lo que indica la importancia que tuvieron también en la Meseta.

Por la citada Cuesta de Zulema se asciende al castro del Salto del Cura, de pequeña extensión y perteneciente a la II Edad del Hierro, arrasado por una urbanización actualmente. No muy lejos se encuentra el cerro de San Juan del Viso, donde parece ser que se encontraba el primitivo asentamiento prerromano de Complutum, un importante oppidum carpetano que controlaba el paso de la vía del valle del Tajo con la costa mediterránea (Valentia, Ilici, Cartago Nova) a través de Segobriga y Saltigis. Para saber más: “La II Edad del Hierro en la Comunidad de Madrid“, “lista roja del patrimonio complutense“, y puente de Zulema.

Quiero agradecer desde aquí la inestimable ayuda de Néstor Marques, que amablemente me ha proporcionado documentación difícil de conseguir y necesaria para elaborar esta entrada. Muchas gracias!
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10 respuestas a Tesorillo de Alcalá de Henares

  1. rmonvlc dijo:

    Muy buena entrada, Francis! Me gusta mucho como relatas las historias de los hallazgos.

  2. Astaroth W. dijo:

    Muy interesante la entrada. Alcalá contiene una gran cantidad de historia dentro de sus murallas y en sus alrededores. Es bonito conocer parte de ella en forma de hallazgos como el que nos comentas.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

  3. lamartin dijo:

    Como siempre, te felicito por tu excelente trabajo de documentación previa y por tu brillante exposición: Muy didáctica y amena.
    Enhorabuena.
    Un saludo,

    • francis dijo:

      Muchas gracias! Precisamente porque sé que no es un apartado que despierte especialmente tu interés dentro de la numismática, tienen más valor para mí tus palabras! Un abrazo!

  4. Pingback: El MAR custodia un tesoro romano encontrado en el Zulema - Dream! Alcalá

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