Denario de KeSE

Tarraco en época imperial. Gentileza de J.R. Hernández Correa

Tarraco en época imperial. Gentileza de J.R. Hernández Correa

Prácticamente es seguro que la primera ceca en acuñar denarios ibéricos fue la que empleó la leyenda KeSE. Aunque existe cierta controversia a la hora de identificar Kese con Tarraco, realmente la discrepancia no es tan grande. KeSE podría ser el nombre ibérico de la misma ciudad, Tarraco, o dos poblaciones contiguas, una ibérica y otra romana. 

dracma ibérica de imitación emporitana, con leyenda TaRAKoNSALIR, del tesorillo de Oropesa. ACIP-362. Cortesía P.P.Ripollés.

dracma ibérica de imitación emporitana, con leyenda TaRAKoNSALIR, del tesorillo de Oropesa. ACIP-362. Cortesía P.P.Ripollés.

Para Villaronga y otros autores, Kese sería el nombre ibérico de la gens indígena y Tarakon su capital. Hoy se sabe que la etimología de Tarraco no sería latina, sino ibérica, pues se conocen dracmas ibéricos de imitación emporitana con leyenda TaRAKoNSALIR, que se traduciría por “la plata de Tarakon”.  En cualquier caso, la duplicidad de nombres es frecuente en la zona en esa época como sucede con Untikesken-Emporion y Arse-Saguntum.

Se conocen también dos raros divisores de plata (de 1,46 g y 0,41 g, respectivamente) emitidos a finales del siglo III a.C. con las leyendas KeSESALIR y KeSEKu, en los que aparece representada la Gorgona en el anverso y un lobo en el reverso.

Seguramente Kese pueda ser la Cissa citada por Polibio y la Cissis de Livio, a propósito de la victoria de Cneo Cornelio Escipión sobre las tropas cartaginesas de Hannon en el 218 a.C. También Plinio habla de la “cesetania”, y Ptolomeo de los “cosetanos”. Tarraco se convertirá en el primer centro de operaciones de los romanos en la Península, y posteriormente en la capital de la Hispania Citerior cuando Roma decide dividir Hispania en dos provincias, Citerior y Ulterior (197 a.C.), con un pretor al gobierno de cada una, Cayo Sempronio Tuditano en Tarraco, y Marco Helvio Blasio en Corduba. 

197 a CA principios del siglo II a.C. se inicia la acuñación de denarios en esta ceca, siendo la primera vez que se emite una moneda así en la península ibérica. El motivo más lógico y admitido como su origen es la necesidad de moneda para hacer frente a los gastos militares. La administración romana permite la utilización de leyendas y tipología local indígena, pero impone su metrología (metal, peso y medidas), que será la del denario romano de peso reducido (de un peso teórico de 3,98 g.). Precisamente la república romana había creado el denario para sustituir al quadrigato, de mayor peso, en el 212 ó 211 a.C., en plena II Guerra Púnica, para poder financiar sus tropas. Aunque el denario romano empezó a acuñarse con un peso teórico de 4,5 g, a principios del siglo II a.C bajó a esos 3,98 g. Nació con un valor de diez ases (es lo que significa su nombre), aunque en el 144 a.C. pasó a valer 16.

Desde el 218 a.C. los romanos habrían utilizado la ceca de Emporion (dracmas, de 4,7 g) y pueblos indígenas vecinos (dracmas que imitaban a los emporitanos, como el que hemos visto de TaRAKoNSALIR), que ya emitían esas monedas desde mucho antes, para financiar el esfuerzo militar de la guerra. Pero, finalizada ésta y convertida Tarraco-Kese en capital de la Citerior y centro neurálgico militar para su expansión por el resto de la península, se inician así las emisiones de plata de KeSE (ya llevaba años haciéndolo con emisiones de bronce, suficiente para abastecer de moneda destinada a pequeños pagos y comercio local, pero insuficiente en las nuevas circunstancias).

Villaronga, en su estudio de la ceca (“Les monedes iberiques de Tarraco”) identifica 31 cuños distintos de anverso y 32 de reverso. Al estudiar los enlaces entre ellos, el gran desorden que aprecia le permite deducir que el taller acuñaba con cierto desbarajuste: al acabar la labor diaria se guardarían los cuños y al día siguiente se comenzaba a trabajar cogiéndolos al azar. Esto contrasta con el magnífico estilo del abridor de cuños, que grabó exquisitamente el busto varonil, el jinete, los caballos, cuidando los detalles con un delicado realismo.

Esquema de la técnica de acuñación. Dibujo: J.R.Hernández Correa. Publicado originalmente en "Las Monedas Incusas", de Carlos Traver

Esquema de la técnica de acuñación. Dibujo: J.R.Hernández Correa. Publicado originalmente en “Las Monedas Incusas”, de Carlos Traver

Pero no puede extrañarnos: al tratarse de una actividad relativamente novedosa para la ciudad, sería normal que para grabador de cuños se eligiese a un maestro de orfebrería con experiencia en trabajos artesanos que no se alejarían demasiado de la técnica empleada para esta nueva labor, mientras que el supostor (operario que sujetaba el cospel con las tenazas) y el malleator (el que golpeaba con el martillo el cuño móvil contra el yunque), y otros trabajadores auxiliares, serían obreros poco cualificados y además sin experiencia. Villaronga también señala que se aprecian más defectos en los cuños de los anversos que en los de los reversos, cosa que resulta extraña pues lo habitual será lo contrario en las demás cecas que acuñarán posteriormente. Seguramente se explica por un criterio de aprovechamiento al máximo de aquéllos (los de anverso), pues al estar unidos al yunque podían seguir siendo utilizados a pesar de estar estropeados, mientras que los de reverso, al ser móviles y golpeados directamente por el martillo, al surgir grietas deberían ser sustituidos pues se romperían.

ACIP-1122, leyenda KeSE sobre línea

ACIP-1122, leyenda KeSE sobre línea

El anverso es un busto de varón, con collar, mirando a la derecha. Podría representar un dios local o un héroe fundador o mitológico.

El reverso, un jinete cabalgando hacia la derecha con palma y clámide, y que porta un segundo caballo. Se ha relacionado con el mito de los Dioscuros, Castor y Pólux, en el que uno de ellos lleva las riendas del caballo del hermano ausente.

En cuanto a las variantes de estos denarios, se consideran tradicionalmente dos: con línea bajo la leyenda (ACIP-1122) y sin línea (ACIP-1123). De los 32 cuños de reverso identificados en la obra de Villaronga, sólo dos no presentan dicha línea, los cuños 7 y 8. Además, Villaronga clasifica un tercer tipo, con línea bajo la leyenda del reverso y una línea que atraviesa la oreja del busto del anverso (ACIP-1124). Existe también un quinario (ACIP-1125) de esta ceca, con valor de mitad de un denario.

Se han encontrado denarios de esta ceca en los siguientes tesorillos: Lleida (mal llamado de Hostalric), Alto Ampurdán, El Segaró, La Barroca, Aragón (no publicado), Salvacañete, Arcas, Villar del Humo (mal llamado tanto de Albacete como de Villar del Álamo), Córdoba, Idanha-a-Velha, Oristá y Francolí. Este último es especialmente interesante, pues, gracias a su estudio, Villaronga corroboró su teoría y pudo situar el inicio de la acuñación en esta ceca (y, por tanto, de los denarios ibéricos) en el primer cuarto del siglo II a.C., en concreto después de los levantamientos de los iberos de hasta el 195 a.C, pero anterior al 170 a.C. (cuando Crawford data la emisión del Cr 169).

Las 46 monedas encontradas en el Francolí se repartían así: un cuadrigato, 35 denarios republicanos romanos (el último, Cr 169/1) y 10 denarios ibéricos, todos de KeSE. Estos últimos se encontraban sin apenas desgastes por circulación. El más antiguo de entre ellos es este ejemplar, que podemos catalogar como tipo 11 (anverso 7, reverso 5), de 4,21 g de peso y eje de cuños a las 2h. (ACIP-1122).

 

Denario de KeSE del tesorillo del Francoli. ACIP-1122. Tipo 11

Denario de KeSE del tesorillo del Francoli. ACIP-1122. Tipo 11

 

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3 respuestas a Denario de KeSE

  1. VacceoHelmántica dijo:

    Ese tipo del reverso tan particular, semejante a acuñaciones de Ikalesken y quinarios de Turiazu, ha sido motivo de diversas interpretaciones.

    Además de la que tú bien indicas, añadir que pudiera tratarse de la representación de unas prácticas que existían en el mundo antiguo, en el que un jinete hacía alarde de su habilidad para saltar de un caballo a otro. Lo que en el mundo romano se conocía como desultor.

    No es la primera vez que te felicito por tu blog y aunque corro el riesgo de ser reiterativo, ánimo y continua con esta fantástica página.

  2. francis dijo:

    Muchas gracias, VacceoHelmántica, tanto por tus ánimos como por tus interesantes aportaciones!

  3. frare dijo:

    Interesante entrada, como todas.
    El descentrado de ese denario del tesorillo del Francolí me sonaba mucho, y, revisando mi base de fotos, descubro con sorpresa que fue subastado en noviembre de 2011 por Ibercoin, junto a otros cuatro denarios de kese. (¿Pertenecientes al mismo tesorillo?), adjudicándose a su precio de salida. ¡¡ Lástima que no hubieras publicado esta entrada hace 3 años!!
    Un saludo, y gracias por compartir tus investigaciones con todos en este blog.

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