Tesorillo de Segaró

A principios de febrero de 1881 unos pastores hallaron un conjunto de monedas entre unas piedras desprendidas en una zona montañosa llamada campo del Solá, situada en la vertiente este de la sierra del Mont y perteneciente al término de Segaró (hoy Segueró), en Girona. Las malvendieron en el pueblo de Lladó a un estanquero y a un tratante de carbones y acabaron en Figueras en manos del titular de una casa de reventa, el sr. Ridaura, y de un platero, el sr. Lluch.

Sierra del Mont (Alta Garrotxa, Girona)

De todo ello dio cuenta el historiador y numismático gerundense Celestino Pujol y Camps (1843-1891) en su artículo El tesoro de Segaró, publicado a modo de informe para T. Mommsen en la Revista de Ciencias Históricas III, de 1881.

Nos cuenta Celestino Pujol que se encontraba casualmente en Figueras en aquel momento cuando vio 4 dracmas emporitanas que acababa de comprar el sr. Ridaura en su casa de reventa “a un labriego”. Seguidamente vio otras 30 en la platería de Lluch compradas “a un menestral”, y entonces sospechó que se acababa de producir el hallazgo de un tesorillo, avisando de que seguramente saldrían a la luz más piezas. Efectivamente, al poco el menestral volvió y vendió las 448 monedas que llevaba al platero, y el labriego le llevó a Ridaura un “notable acopio” de ellas, quien adquirió los 262 ejemplares que había “del Pegaso” pero desestimó unos pocos denarios romanos y dos de KeSE.

Anuncio de la platería Lluch en “El Ampurdanés”

Pujol y Camps, ya de vuelta en su casa de Gerona, recibió la visita de Ridaura y le compró 306 dracmas emporitanas: las 266 del labriego más otras 40 “con símbolos” que le había vendido Lluch. Al conocer que este platero tenía aún más monedas, entre ellas denarios romanos republicanos, decidió volver a Figueras para realizar su estudio. Así, pudo analizar 30 ejemplares más, pues el resto había sido ya vendido en Barcelona. Aprovechando el viaje, se puso a investigar las circunstancias y el lugar del hallazgo, y subió personalmente a la montaña de la Virgen del Mont (hoy conocida como Mare de Déu del Mont), no hallando ningún rastro de construcción ni vestigios antiguos en el llamado campo del Solá. Sólo le llamó la atención un peñasco que descollaba sobre el suelo pedregoso donde se halló el tesoro, y dedujo que las lluvias y heladas de las últimas semanas habían desgajado su cúspide, donde habría sido escondido en origen.

Siguió con sus pesquisas tras las monedas encontradas, y logró localizar 47 ejemplares más que no habían llegado a manos de los dos intermediarios de Lladó, entre ellos un denario romano de Curtia y otro ibérico de KeSE. Circulaban rumores sobre tres monedas de oro, pero le confirmaron que resultaron ser de bronce, aunque no llegó a verlas.

Paraje en Mare de Deu del Mont (foto: C.Llovet)

También le llegaron noticias de que el hijo del propietario de la finca del Solá, Raimundo de Falgás, se había personado en el lugar del hallazgo para organizar una batida y había encontrado 219 monedas más. Para cuando se enteró ya se habían dispersado, pero contó con la colaboración del numismático Botet y Sisó que había podido examinar el conjunto, comprar 28 dracmas emporitanas y clasificar 12 denarios romanos. Pujol incluso llegó a ver 4 de estos últimos montados en gemelos y agujas, y además 77 dracmas emporitanas.

En resumen:

  • Lluch compró dos lotes de 30 y 448 monedas respectivamente. Le vendió 40 a Ridaura: 438.
  • Ridaura compró dos lotes de 4 y 262 monedas, y otro de 40 a Lluch: 306.
  • Pujol y Camps localizó 47 (entre ellos 1 denario de KeSE).
  • Falgás encontró 219.
  • vistas en Beuda: 3 monedas de bronce
  • vistas por Ridaura: unos pocos denarios romanos y 2 denarios de KeSE.

Suman más de 1015 ejemplares. De ellos, Pujol y Camps dice que pudo examinar 873:

  • 834 dracmas emporitanos
  • 38 denarios republicanos romanos
  • 1 denario de KeSE

DRACMAS EMPORITANAS

Los 834 ejemplares son clasificados así por Villaronga en su libro “Tresor Monetaris de la Peninsula Ibèrica” (TMPI):

  • 9 ejemplares Amorós III, MPER IX
  • 122 ejemplares Amorós V, MPER VIII-III
  • 300 ejemplares Amorós VI, MPER VIII-IV
  • 354 ejemplares Amorós VII, MPER VIII-V
  • 5 ejemplares Amorós VIII, MPER VIII-V
  • 28 ejemplares con símbolo, MPER XI
  • 15 ejemplares indeterminados
  • 1 dracma ibérica de imitación emporitana

Esta clasificación hoy merecería una revisión, que se sale del ámbito de este blog.

En “Les monedes iberiques de Tarraco” Villaronga habla de “unos 1000 dracmas emporitanos”. Igualmente, en el CHRR OnLine indican un número de 963.

Dracma emporitana, no perteneciente al tesorillo (col. Numisma)

 

DENARIOS ROMANOS REPUBLICANOS

Pujol y Camps detalla la relación de los 35 ejemplares que examinó inicialmente. Después, dice que de los 12 que estudió Botet y Sisó (de entre las 219 monedas que encontró Falgás), pudo ver 4. Sumarían 39, aunque había señalado que eran 38 en total.

Villaronga dice que eran 50 (desconozco el motivo). El CHRR OnLine también da una relación de 50 denarios (posiblemente siguiendo a Villaronga), clasificándolos según el Crawford (RRC).

Los denarios más antiguos serían dos anónimos del tipo RRC 44/5 del 211 a.C., mientras que los más recientes, y que servirían para datar el tesorillo, son dos ejemplares de la familia Caesia RRC 298/1 acuñados entre el 112-111 a.C.

Denario romano RRC 298/1 no perteneciente al tesorillo (cortesía http://www.tesorillo.com)

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DENARIOS IBÉRICOS

La única ceca de denarios ibéricos presente es la que acuñó con la leyenda KeSE.

Aquí creo que cabe rectificar la cantidad de dos ejemplares que señalan Villaronga y el CHRR.

En su publicación, Pujol y Camps indica, hablando de las adquisiciones del sr. Ridaura, “el labriego presentaba en casa Ridaura otro notable acopio del cual dicho señor adquirió tan sólo los 262 ejemplares que había con el Pegaso, dejando desgraciadamente de comprar unas pocas monedas consulares (romanas republicanas) y dos denarios de Cosse (KeSE)”. Pero más adelante señala:  Mis pesquisas tras de las piezas que se dispersaron antes de que intervinieran en el asunto los dos industriales de Lladó, han dado por resultado el encontrar 47 monedas más, y entre ellas una de la familia Curtia y un denario de Cosse (KeSE)”.

Es decir, son 3 los ejemplares de KeSE conocidos en este tesorillo, pues este tercero no puede ser uno de los dos ofrecidos a Ridaura al haberse dispersado antes de llegar a manos de los de Lladó. Es precisamente este el único que vio y estudió Pujol, indicando que se encontraba gastado por el roce (letra G de “gastado” en su tabla) y que pesaba 3,72 g.

Denario de KeSE, no perteneciente al tesorillo (col. Suárez)

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Villaronga asigna a este tesorillo el número 47 de su repertorio en su imprescindible obra “Tresors monetaris de la Península Ibèrica…” (TMPI), con el nombre de “Tesorillo de Segueró (Beuda, Girona), encuadrándolo entre los ocultados con motivo del paso de los Cimbrios (104 a.C.), con moneda romana, emporitana e ibérica. Como ya he comentado, cataloga las 834 dracmas emporitanas, y en su composición señala también que había 50 denarios republicanos romanos y 2 de KeSE (pero en realidad eran 3).

El CHRR Online, catálogo online de tesoros con moneda republicana romana le asigna el número 180, con el nombre de Segaro (Spain; SEG). En él podéis consultar los tipos de los 50 ejemplares que dice que estaban presentes en el tesorillo.

Como ya he señalado, el denario romano más reciente es el RRC 298/1 de la familia Caesia (dos ejemplares), acuñado en el 112-111 a.C. La presencia del denario ibérico de KeSE obedece a una circulación residual.

Respecto al destino de las monedas de este tesorillo,  lo único que sabemos con seguridad es que, por un lado, Pujol y Camps compró 306 dracmas emporitanas al sr. Ridaura, pues cuando se refiere al resto de monedas que vio o estudió en ningún momento menciona que las adquiriese, y por otro que Joaquim Botet y Sisó compró a su vez 28 dracmas emporitanas a Falgás.

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Tesorillo de El Cerro del Berrueco

En el yacimiento de Los Tejares de la zona arqueológica del Cerro del Berrueco, en la provincia de Salamanca, se halló, no más tarde de 1921, un tesorillo de 283 denarios en una vasija de barro. Sólo unos pocos pudieron ser estudiados antes de su dispersión.

Cerro del Berrueco (foto bejar.biz)

La zona arqueológica de El Cerro del Berrueco se halla en el linde de la provincia de Salamanca con la de Ávila. La casi totalidad de sus terrenos pertenecen al término municipal de El Tejado (Salamanca), pero una pequeña parte es de Puente del Congosto (Salamanca) y de Medinilla (Ávila). Se trata de un relieve granítico y abrupto con dos elevaciones, la Atalaya y El Berroquillo y, entre ambas, una tercera más alta, El Berrueco, que alcanza los 1354 m en su punto más elevado, la Casa del Santo. Por su emplazamiento y por sus materiales se trata de un yacimiento importantísimo para el estudio de los contactos de la Meseta norte con la zona meridional de la Península en la Antigüedad. Según nos cuenta E. Sánchez Moreno en su obra “Vettones: historia y arqueología de un pueblo prerromano” el yacimiento se conocía desde antiguo por numerosos hallazgos dispersos en colecciones particulares y por las noticias exageradas sobre su riqueza. Fue excavado en los años 20 del pasado siglo por el padre César Morán, y estudiados los materiales posteriormente por Maluquer, quien también realizó excavaciones en los años 50. A mediados de los años 80 se reemprendieron las labores de campo bajo la dirección de F. Fabián. En su extensa y montañosa área arqueológica se pueden considerar al menos seis yacimientos: La Dehesa, La Mariselva, Cancho Enamorado, Las Paredejas o Santa Lucía, Los Tejares y El Hontanar.

Cerro del Berrueco (foto bejar.biz)

Fue en Los Tejares (así llamado pues los lugareños encontraban trozos de las vasijas desechadas por los antiguos pobladores y los identificaban con tejas, según nos explica Fabián aquí), en una meseta al pie del Berroquillo, donde apareció el tesorillo que nos ocupa. El poblado parece estar en conexión con el abandono del asentamiento de Las Paredejas o Santa Lucía a partir del siglo III a.C. y funcionaría como un poblado indígena afectado ya por la romanización (hasta los siglos II-III d.C.). Su época de plenitud seguramente transcurrió en los siglos I a.C y I d.C. En su superficie aparecieron numerosos restos cerámicos del tipo “a peine” y molinos de mano barquiformes.

Cerro del Berrueco (foto C. Morán)

El padre agustino César Morán (1882-1951) publicó “Excavaciones arqueológicas en el Cerro del Berrueco. Memoria de los trabajos realizados en 1923“, donde constata que los niveles arqueológicos estaban todos revueltos y los objetos rotos sistemáticamente. Hubo una población desde el neolítico hasta época romana, fortificada con fuertes murallas, que desapareció violentamente por acción del fuego, quedando un santuario en la cumbre que fue cristianizado más tarde con el nombre de San Cristóbal  o Casa del Santo.

Informa de que casi todas las monedas que se han encontrado en El Berrueco “proceden de un depósito hallado por dos vecinos de El Tejado, Emilio Sánchez Izquierdo y Luciano Izquierdo Frutos. Estaban cuidadosamente colocadas en una vasija escondida entre dos peñas. Todas las monedas así encontradas son diferentes. Fueron vendidas en pequeños lotes en Barco de Ávila, en Béjar y en Salamanca. He visto algunas adquiridas por don Esteban Jiménez y, efectivamente, son todas distintas.” Seguidamente, expone una curiosa teoría: “Cabe sospechar que hubiese en esta población, y en los lejanos tiempos que precedieron a la conquista romana, un coleccionista de monedas. Al avaro poco le importa que las monedas sean iguales o diferentes, con tal que sean muchas; al artista, al hombre de estudio, ya le interesa que los ejemplares sean distintos. Y si se puede hablar de un monetario, de un numismático, también se podrá decir que había cultivadores de la Historia natural, de la Medicina y de otras ciencias“.

Retrato del padre César Morán, por J.M. González Ubierna. Museo de Salamanca (foto Asoagusa)

A continuación da el listado de los ejemplares que han llegado a sus manos, que hacen un total de 18. Y finalmente añade: “El número de monedas hallado de aquel tesoro era de unas 200, y la vasija que las contenía era de las antiguas; aquí las conocen muy bien porque están acostumbrados a verlas todos los días“. “Las monedas están en poder de los hijos de don Esteban Jiménez, profesor que fue de la Universidad de Salamanca“.

De la relación que ofrece (ver el enlace a la publicación) he corregido en la siguiente tabla tanto su clasificación como su datación siguiendo los criterios actuales. Indica que el nº 18 no pertenece al tesorillo. Supongo que la pieza 17, el bronce de Bilbilis, tampoco. Los ejemplares 3, 5 y 7 fueron adquiridos por el autor y regalados al Museo, según hace constar.

Tabla de monedas del Tesorillo del Cerro del Berrueco

Juan Maluquer de Motes (1915-1988) (foto UdL)

Años después Maluquer de Motes realizó excavaciones en estos yacimientos y las publicó en 1958, pero antes, en la Carta Arqueológica de Salamanca de 1956, dice: “Según informes verbales en la parte alta de Los Tejares aparecieron hace unos treinta años 283 denarios republicanos que se repartieron entre los que se hallaban presentes. Aparecieron en el interior de un cacharrillo cerámico que no se conservó. Parte de ellos fueron publicados por el padre Morán. Se trata de un típico tesorillo de ocultación de la época de las guerras civiles (siglo I a.C.).” Llama la atención la cifra tan precisa que aporta, 283 ejemplares, obtenida por información oral. No difiere mucho de la que dio Morán, de “unas 200”.

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Algunos de los objetos metálicos aparecidos en el Cerro del Berrueco (foto C. Morán)

J. Francisco Fabián publicó El bronce final y la edad del hierro en el Cerro del Berrueco (Ávila-Salamanca), 1984. En palabras del autor se trata de “uno de los yacimientos más visitados, famosos y saqueados de toda la provincia de Salamanca“. La riqueza y vistosidad de sus hallazgos ha determinado que se le dedicase una especial atención, pero “más de coleccionistas, chatarreros o pastores intermediarios que de quienes tenían medios y conocimientos necesarios para dedicársela y sacarle el fruto que un yacimiento de sus características e importancia merecía y aun merece“. Posiblemente los hallazgos de Los Tejares hayan sido los que más fama hayan dado al Cerro del Berrueco, sobre todo los metálicos, pertenecientes a la última fase de La Tène y a la época romana. Era algo habitual para los lugareños cada vez que se araba y la lluvia lavaba los terrenos. También abundaban los restos cerámicos, tanto a mano como a torno, aunque es significativa la ausencia de terra sigillata. El origen del yacimiento de Los Tejares parece estar en relación con el abandono del de Las Paredejas a partir del III a.C., correspondiendo su plenitud al período I a.C-I d.C. De nuestro hallazgo sólo indica que “destacable es el tesorillo romano de monedas republicanas que se fecha entre el 174 a.C y el 43 a.C.

Se puede comprobar que ha tomado la cronología aportada por el padre Morán. Yo, sin embargo, actualizando los datos aportados por el agustino con los criterios actuales, creo que el denario republicano más antiguo sería del 148 a.C (RRC 216/1), y el más reciente del 42 a.C. (RRC 494/23).

Cerro del Berrueco (foto Asociación Trochas Viejas)

Carmen Alfaro Asins en 1985, en el Boletín del MAN III, publicó un interesante trabajo titulado “Monedas con indicación de procedencia recientemente integradas en la sección de Numismática del MAN, I“. En él da a conocer una serie de monedas que han ido apareciendo entre los materiales de sus almacenes, es decir, no integrados en los fondos numismáticos, pero con la indicación de su procedencia (la mayoría fruto de excavaciones o de hallazgos casuales antiguos). En lo que respecta al Cerro del Berrueco consigna 5 monedas. De ellas señala que “de las 5 monedas conservadas en el MAN sólo 2 pudieran pertenecer al tesorillo (nº 2 y nº 16 de la relación de C. Morán), no correspondiéndose las otras tres con ninguna de las relacionadas, como veremos“.

Las cinco monedas son las siguientes:

  • TuRIAZU grupo V, tipo 282. (podría corresponder al nº 16 de C. Morán)
  • RRC 231/1, del 138 a.C. (podría corresponder al nº 2 de C. Morán)
  • RRC 412, del 64 a.C.
  • RIC I 4a, del 25-23 a.C, forrado.
  • RIC 5b 97, del 263 d.C, ¿falso?

Sin embargo, el asunto es mucho más complicado. En primer lugar creo que pasa por alto que las 16 monedas (recordemos que de las 18 que pudo examinar el agustino dos no pertenecerían al conjunto) representan sólo una pequeña parte de las 283 que constituían el total. Él solamente estudió las que “están en poder de los hijos de Esteban Jiménez, profesor que fue de la Universidad de Salamanca“, y ya dice que tras el hallazgo del tesorillo las monedas “fueron vendidas en pequeños lotes en Barco de Ávila, en Béjar y en Salamanca. He visto algunas adquiridas por don Esteban Jiménez“.

Además, resulta que ninguna de las dos que indica C. Alfaro (la nº 2 es el denario de la familia Renia RRC 231/1 y el nº 16 es el denario de TuRIAZU) son del lote de los tres ejemplares que Morán compró y cedió al Museo (por cierto, sin especificar a qué Museo; aunque probablemente sea el MAN podría ser el de Salamanca), pues estos eran los nº 3, 5 y 7 (RRC 236/1a , RRC 317/2 y RRC 319/1), no el 2 ni el 16. Es decir, que si perteneciesen al tesorillo y fuesen los ejemplares que estudió el religioso hubieron de llegar por otra vía distinta que esa donación, o sea por medio de los hijos del profesor Jiménez.

Sin embargo, es cierto que la cronología de este pequeño lote de 5 monedas no concuerda en absoluto con la que aportan los ejemplares conocidos. Si el denario más reciente era del 42 a.C, ahora tenemos uno del 25-23 a.C. y otro incluso del 263 d.C.

En definitiva, hay motivos para dudar del origen de estas cinco monedas como pertenecientes al tesorillo que nos ocupa. Y todo indica que tampoco son un conjunto homogéneo, sino que podrían ser sucesivos hallazgos aislados en el yacimiento o procedentes de la excavaciones. Creo que es importante tener en cuenta la anotación que hizo Morán en su publicación: “Las monedas están en poder de los hijos de don Esteban Jiménez … ; los objetos que han salido antes de 1923 están en la colección del autor a disposición de los estudiosos; los procedentes de las últimas excavaciones se mandan ahora al Museo Arqueológico Nacional“. Creo que en esta última frase puede estar la clave del origen de esos 5 denarios.

El dilema que se nos plantea ahora en lo que a la temática de este blog se refiere es que:

  • El denario de TuRIAZU del MAN sea un hallazgo aislado en el Cerro del Berrueco y no pertenezca al tesorillo.
  • El denario de TuRIAZU del MAN pertenezca al tesorillo y sea el ejemplar de Esteban Jiménez. Habría llegado al museo a través de sus hijos, pues sabemos que no era ninguno de los tres donados por Morán.
  • El denario de TuRIAZU del MAN pertenezca al tesorillo, pero no sea el comprado por Esteban Jiménez, sino otro de los dispersados inicialmente por Béjar, Barco de Ávila o Salamanca. En este caso habría dos ejemplares al menos de esta ceca celtibérica en el tesorillo. En contra de esta hipótesis está que inicialmente se dijo que todas las monedas eran distintas, y, aunque Morán sólo pudo examinar 18, estas efectivamente lo eran. Pero realmente no tenemos la certeza respecto de los doscientos y pico restantes que no llegó a ver.

Denario de TuRIAZU del Cerro del Berrueco. MAN (1924/28/M-2) (foto Martínez Levas )

El denario de TuRIAZU conservado en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) y fotografiado por Ángel Martínez Levas tiene el nº inventario 1924/28/M-2. Desde aquí agradezco al personal del dpto. de Numismática del MAN así como al de Reproducciones por facilitarme su fotografía y el permiso para publicarla en este blog. Un ejemplo de apoyo a las iniciativas privadas sin ánimo de lucro para la divulgación del patrimonio de todos.

Dicho ejemplar pertenece al grupo V de Gozalbes, en concreto se trata del tipo 282 (anverso 168/reverso 191). Pesa 3,65 g  y tiene el eje de cuños a las 2h. Su estado de conservación no pasa de MBC -.

Desde el Cerro (foto Asociación Trochas Viejas)

Este tesorillo viene catalogado con el nº 150 del repertorio que da Villaronga en su TMPI, encuadrándolo entre los ocultados a finales del siglo I a.C y con denarios ibéricos y romanos. Señala que estaba compuesto de 1 denario de TuRIAZU y 15 romanos, el último el RRC 494, del 42 a.C. La cronología es acertada, pero en su composición vemos que sólo incluye los denarios estudiados por Morán, no los 283 que cita Maluquer.

El CHRR OnLine lo denomina, con errata incluida, como Cerro del Barrueco (Spain; CDB)

Gozalbes realiza un magnífico resumen del hallazgo en su libro “La ceca de Turiazu“.

fragmento de placa que quizá represente a Astarté, hallada en el Cerro del Berrueco. Museo Arq. de Sevilla. (www.ceres.es)

Entre los objetos metálicos que se fueron encontrando en el Cerro del Berrueco merece especial consideración las placas de bronce que representa una figura alada, la llamada Astarté del Berrueco, sobre las que existe documentación en la RAH y un artículo de Antonio García y Bellido. Además existe un fragmento idéntico a estas placas en el Museo Arq. de Sevilla.

Respecto al área arqueológica del Cerro del Berrueco, os recomiendo la lectura de los artículos de López Jiménez y Martínez Calvo en academia.edu y en Proyecto Berrueco de Arqueoweb.

Santuario rupestre de Cerro del Berrueco (foto M. Serna)

RESUMEN

  • En el yacimiento de Los Tejares de la zona arqueológica del Cerro del Berrueco, en la provincia de Salamanca, se halló un tesorillo de 283 denarios, al parecer todos diferentes, en una vasija de barro.
  • Sólo uno (o quizás dos) era ibérico, de la ceca celtibérica de TuRIAZU.
  • Sólo 16 ejemplares pudieron ser estudiados. De ellos, el denario más reciente es el RRC 494/23 del 42 a.C.
  • La fecha del hallazgo no se ha concretado, pero ha de ser no más tarde de 1921, pues consta que D. Esteban Jiménez de la Flor García, catedrático de Derecho Romano en la U. Salamanca, compró algunas (las que fueron estudiadas por C. Morán), y sabemos que falleció en ese año.
  • La primera publicación al respecto la realizó César Morán en 1923: Excavaciones arqueológicas en el Cerro del Berrueco. Memoria de los trabajos realizados en 1923.
  • El conjunto se disgregó en pequeños lotes en Barco de Ávila, Béjar y Salamanca.
  • Los ejemplares se encuentran en paradero desconocido. En el MAN se conservan un denario romano RRC 231/1 y un denario de TuRIAZU procedentes del Cerro del Berrueco que podrían haber formado parte del tesorillo.

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Tesorillo de Torres

El tesorillo de Torres, también conocido como de Cástulo o de Cazlona (denominación errónea, como explicaré más adelante), es el hallazgo con denarios ibéricos más antiguo del que se tiene noticia. Fue en 1618, en Torres (Jaén), cuando se halló un cuenco de plata que contenía varios cientos de denarios, de los cuales 683 llegaron a manos del Marqués de Laula, quien los describió y estudió de una manera admirable para su época en el informe que redacta para el erudito sevillano Rodrigo Caro. Ocho de ellos eran denarios ibéricos.

escudo-estepaD. Adán Centurión y Fernández de Córdoba (1582-1658), marqués de Laula, de Estepa, de Monte de Bay y de Vivola, provenía de una familia de origen genovés por vía paterna y de los Córdoba por la materna. Aunque la denominación correcta del marquesado sea “de Laula”, pronto se corrompió a la de “de Aula” y es ésta la que domina en casi toda la bibliografía. Nació y murió en la localidad sevillana de Estepa, y su interés por la Antigüedad clásica le llevó a estudiar y patrocinar investigaciones sobre epigrafía, numismática, arqueología y otras disciplinas, por lo que se le puede considerar una de las figuras de la erudición andaluza del siglo de Oro. Fue el primero en dar noticia del tesorillo que nos ocupa. Antonio Delgado (1805-1879) cita su “Carta dirigida a Rodrigo Caro sobre el vaso llamado de Cástulo”, manuscrito que dice que se conservaba en la Biblioteca Nacional de Madrid (manuscrito nº MSS 41), aunque con esa numeración no lo he podido localizar.

Por mi parte sí he encontrado la referencia siguiente: “Carta de Adán Centurión, Marqués de Estepa, a [Rodrigo Caro] anunciándole el envío de una relación sobre el vaso y monedas halladas en tierra del Marqués de Camarasa, que va a continuación. Estepa, 15 de febrero de 1623”, manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional de España (BNE), MSS 6334, ff 29-38.

También en la Biblioteca Nacional se encuentra el manuscrito MSS 6392, con la “Carta del Marqués de Lactula (sic) a Lastanosa sobre el vaso y monedas halladas en tierras del Marqués de Camarasa (1623)”, ff 42-54.

Y por último, tenemos el “Discurso del Marqués de la Aula sobre el vaso y medallas que se hallaron en Cazlona. Año 1618“, que Antonio Delgado transcribe en su obra “Nuevo método de clasificación de las medallas autónomas de España” de 1871 (p. 149-159) señalando que lo hace del manuscrito que está en la biblioteca del sr. Caballero Infante y que sería la copia realizada por Zóbel de Zangróniz. Es de donde yo he podido extraer las citas siguientes.

Vaso de Torres. Museo del Louvre.

Vaso de Torres. Museo del Louvre.

Escribe así el marqués de Laula: “Año de 1618 en tierra de Torres lugar del Marqués de Camarasa, tres leguas de Baeza, y no lejos de Cazlona, donde por la alusión del nombre y hallarse insignes ruinas, y mucha cantidad de pedazos de estatuas, pretenden algunos que fue Cástulo; se halló un vaso de plata liso de por fuera, y con una moldura a la redonda del labio por de dentro, de la hechura que abajo irá señalado, y tenía hecha con cincel en un breve renglón, las letras que también van señaladas; dicen estaba boca abajo, y cabría alguna cantidad de monedas de plata, que sin las que se perdieron, o tomaría para sí el que lo halló, llegaron a mi poder con el dicho vaso 683, todas del peso del denario romano, y las más con la señal de dicho denario X, escepto un vitoriato que es de la mitad del peso; estas monedas, unas eran de diversos reversos, otras eran quadrigatos diversos, otras eran bigatos, otras tienen dos hombres armados, que corren parejas a caballo con lanzas seguidos y estrellas sobre los morriones, que dicen representan a Castor y Polux; había unas conforme a otras en la señal y inscripción, y otras diversas; de manera que venían a ser más de cien diferencias entre todas; había en particular ocho diferencias dellas que no eran letras romanas sino semejantes a la de la escudilla, que tampoco lo son, ni griegas, sino a mi parecer españolas antiguas, como también lo entiende Antonio Agustín, en algunas que trae semejantes; el vaso pesaba diez onzas de plata y cabía veinte y cuatro de agua”.

Denarios de las cecas de AREKoRATa, BoLSKaN, ARSAOS y BaSKuNES, no pertenecientes al tesorillo

Denarios de las cecas de AREKoRATa, BoLSKaN, ARSAOS y BaSKuNES, no pertenecientes al tesorillo

“Las ocho monedas o denarios, porque son del mismo peso, españolas son las siguientes (donde el autor escribe con signario ibérico yo pongo su transcripción fonética actual) :

  • 1. De una parte una cabeza, y por el reverso un hombre a caballo con una lanza corriendo y debajo las letras siguientes: A.Re.Ko.R.A.Ta.
  • 2. De una parte una cabeza y detrás della Bo.N., y de la otra parte debajo del hombre que corre con lanza a caballo esta letras: Bo.L.S.Ka.N.
  • 3. Un cabeza y delante un delfín y detrás Y (arado); por el reverso un hombre que corre a caballo sin lanza sino lleva en la mano esta insignia o letra (dibuja una flecha hacia arriba) y debajo las letras siguientes: A.R.S.A.O.S.
  • 4. Una cabeza y detrás Be.N.Ko.T.A. Por la otra parte un hombre que corre a caballo con una espada en la mano y abajo Ba.S.Ku.N.E.Z.
  • 5. Una cabeza y detrás Ka.R.Bi.Ka. De la otra parte un hombre que corre con lanza a caballo y debajo las letras siguientes: Ko.N.Te.R.Bi. … La última no señala bien.
  • 6. Una cabeza, por la otra parte un hombre que corre a caballo y lleva una rodela en la mano izquierda y a la derecha otro caballo sin caballero, ni carro, que tiren, y debajo I.Ka.L.Ku. … solas se ven atrás estas cuatro letras y parece que podría haber algunas dos o tres adelante.
  • 7. Una cabeza y por la otra parte un hombre con rodela y dos caballos como la de arriba, y debajo faltando algunas primeras letras se ven …U.N.E.E.N., y de otras que he visto en casa del duque de Alcalá y del dr. Juan de Torres parece que enteras han de ser I.Ka.Ku.L.E.E.L.
  • 8. Una cabeza y detrás della un delfín. Por la otra parte un hombre que corre a caballo y lleva en la mano un ramo echado sobre el hombro derecho y el hombre parece que tiene alas como de murciélago , debajo tiene las letras siguientes I.L.Ti.R.Ta.S.A.L…. No se ven mejor por estar parte cortadas y parte gastadas y por eso no se completan aquí. Las cuatro primeras letras conforman con unas que trae Antonio Agustín de una moneda en esta forma I.L.Ti.R.Ka. donde quiere adivinar que dice FILERDAL … “ (y sigue ahora haciendo unas conjeturas que ya no reproduzco).
Denarios de las cecas de KoNTeRBiA KaRBiKa, IKaLKuSKeN (dos ejemplares) y ILTiRTaSALIRBaN, no pertenecientes al tesorillo.

Denarios de las cecas de KoNTeRBiA KaRBiKa, IKaLKuSKeN (dos ejemplares) y ILTiRTaSALIRBaN, no pertenecientes al tesorillo.

 

Sigue después comentando otras monedas que conoce parecidas a estas, no pertenecientes al tesorillo:

“Demás de estas que todas se hallaron en el dicho vaso, tengo otra de plata del mismo peso que tiene de una parte una cabeza y debajo de ella esta letra S y detrá de la dicha cabeza una media luna. Por la otra parte tiene un hombre que corre a caballo con lanza y debajo S.E.Ko.Bi.R.I.Ke.S.

Otra de plata vi en casa del duque de Alcalá que de la una parte tenía demás de la cabeza esta letra Be y de la otra Be.L.I.Ki.O.M.

Sin estas tengo y he visto otras monedas de letras que parecen estas mismas, de cobre y de varios pesos …”  y prosigue con una relación y descripción de varias monedas de bronce de la Hispania antigua.

A continuación, hablando ya de los denarios romanos, dice: “De todas las monedas que se hallaron en el vaso tengo una de cada suerte, por ser como he dicho todas denarios, parece que era dinero, y el ser de tanta diversidad, claro está que si cada cónsul batía con su nombre y se mudaban tan a menudo, no se había de deshacer en cada consulado la moneda del que precedía, sino correr toda, …”

“Noté lo que hasta ahora no había notado, que había tres monedas de estas que en el revés no tenían otra cosa que la misma cabeza y letras de la haz hundidas adentro, de manera que sellando con ellas saca de relieve el rostro estremadamente, como las cornerinas que se hallan de sellos…”.

Seguidamente, da una relación de las distintas leyendas latinas de los denarios romanos del tesorillo, por lo que remito a los interesados al enlace anterior para su lectura. Lo más importante es que gracias a ella somos capaces de identificar el ejemplar más reciente de ellos, el de L. Thorivs Balbvs RRC 316/1, datado en el 105 a.C. y que nos sirve para datar la fecha de su ocultamiento.

RRC 316/1, col. Venvs, no perteneciente al tesorillo

RRC 316/1, col. Venvs, no perteneciente al tesorillo

En definitiva, los ejemplares que llegaros a sus manos serían un total de 683, de los que:

  • 108 son los tipos distintos de denarios republicanos romanos (aunque no sabemos cuántos ejemplares de cada tipo), hasta sumar 674. Tres eran incusos.
  • 1 victoriato.
  • 8 denarios ibéricos.

Nada se sabe del paradero actual de ninguno de los ejemplares. Como el mismo marqués de Laula escribió, del total del hallazgo, “salvo las que se perdieron o tomaría para sí el que lo halló” llegaron a sus manos 683. Se quedó en su poder 108 de los denarios republicanos romanos, uno de cada tipo. De los 8 denarios ibéricos supongo que se quedaría con todos, pues al dar su relación no identifica como similares a los dos IKaLKuSKeN:

  • 1 AREKoRATa
  • 1 BoLSKaN
  • 1 ARSAOS
  • 1 BaSKuNES
  • 1 KoNTeRBiA KaRBiKa
  • 2 IKaLKuSKeN
  • 1 ILTiRTaSALIRBaN
Dibujo del vaso de Torres en la lámina XIX de la obra de L.J. Velázquez

Dibujo del vaso de Torres en la lámina XIX de la obra de L.J. Velázquez

Del que sí se conoce su paradero es del cuenco de plata. Se conserva en el Museo del Louvre, con el nº inventario NMC 1691. Luis José Velázquez de Velasco, marqués de Valdeflores,  publicó su dibujo en la lámina XIX de su obra “Ensayo sobre los alphabetos de las letras desconocidas que se encuentran en las más antiguas medallas y monumentos de España” de 1752. En palabras del marqués de Laula pesaba 10 onzas de plata y tenía una capacidad de 24 onzas de agua. Su equivalente actual serían 287,5 g de peso y 690 ml de capacidad. Lo más interesante del mismo es la inscripción en signario ibérico meridional que tiene grabada en su superficie externa. No hay unanimidad entre los estudiosos sobre su lectura, y mucho menos sobre su significado. Posiblemente se lea Ka.N.E.N.I.Ke.Ki.Ku.A.O.R.E.N.

Gómez-Moreno dice poco sobre este tesorillo: “Categoría de hallazgos monetales más nutrida la constituyen denarios romanos e ibéricos casi exclusivamente, y predominando aquéllos sobre éstos en grande. A juzgar por la fecha, más o menos notoria, de los denarios romanos, se infiere que su ocultación fue ya dentro del siglo I a.C. El más antiguo se descubrió en Torres, cerca de Cástulo (Delgado, I, 149), casi coetáneo del de Segaró. Los últimos en Mogón, al pie de Sierra Morena …”. (“Notas sobre Numismática Hispana” 1949).

Villaronga en su TMPI lo encuadra entre los tesorillos ocultados entre finales del siglo II a.C. hasta el 98-94 a.C. , con denarios ibéricos y romanos, y le asigna el número 53 de su repertorio, denominándole Tesorillo de Castulo = Cazlona (Jaén). El último denario romano es el RRC 316/1, del 105 a.C. Al dar la composición hay una errata, pues se olvida de un ejemplar de IKaLKuSKeN (y el marqués de Laula cita dos). En esta misma obra este tesorillo viene por duplicado, pues vuelve a asignarle otro número, el 67, donde lo denomina Tesorillo de Torres = Cazlona (Jaén), y sólo añade que “Torres es el nombre dado por Gómez-Moreno al tesoro de Cazlona”.

En este punto me gustaría señalar que es frecuente esta denominación confusa en la bibliografía, debido a la interpretación que se hace de las palabras de la publicación original: “Año de 1618 en tierra de Torres lugar del Marqués de Camarasa, tres leguas de Baeza, y no lejos de Cazlona, donde por la alusión del nombre y hallarse insignes ruinas, y mucha cantidad de pedazos de estatuas, pretenden algunos que fue Cástulo; se halló un vaso de plata …” . En mi opinión, Gómez-Moreno acierta de pleno. El señorío de Torres fue comprado por el marqués de Camarasa a la Orden de Calatrava en 1539 (de ahí lo de “lugar del Marqués de Camarasa”). El escrito no dice que el vaso fuese encontrado cerca de Cazlona, sino que el lugar del hallazgo fue en tierra de Torres, que está a tres leguas de Baeza y no lejos de Cazlona.

Me inclino a pensar que la localización más probable del hallazgo sería el hoy conocido como yacimiento de Cerro Alcalá, que posiblemente sea la Ossigi Latonium de las fuentes. Se encuentra ubicado dentro del municipio de Torres. Recordemos que la legua se consideraba el equivalente a la distancia recorrida en una hora de camino a pie o cabalgadura, y se fijó en el s. XVI en 5,57 km. Si el lugar estaba a 3 leguas de Baeza, esto serían casi 17 km. En google maps vemos que en realidad están a 23,9 km andando, pero creo que la diferencia es asumible. En cambio el núcleo rural de Torres, que está más al sur, dista 33,5 km.

Cerro Alcalá, Torres (Jaén)

Cerro Alcalá, Torres (Jaén)

 

Respecto al resto de bibliografía donde es mencionado:

Crawford le asigna el número 188 de su repertorio de tesorillo romanos republicanos (Roman Republican Coin Hoards): RRCH 188.

CHRR OnLine: lo llama, de nuevo erróneamente, Tesorillo de Cazlona (Spain; CAZ).

Chaves, en “Los Tesoros en el Sur de Hispania” le asigna en nº 11 de su repertorio y lo denomina de Torres o Cazlona. Fecha su aparición en 1628 en vez de 1618, seguramente por una errata tipográfica. Confunde el dato que da el Marqués de Laula de la capacidad del cuenco, 24 onzas de agua, con 24 onzas de plata, y por eso hace un cálculo incorrecto sobre el número de monedas que podía contener (estima que es imposible que quepan 683 denarios, pero en realidad sí que caben perfectamente. Considerando al denario como un cilindro es sencillo calcular la media de su volumen, que en ningún caso superaría los 0,5 cc por unidad). Aporta una excelente tabla de los distintos tipos de denarios del tesorillo (el único dato disponible, como sabemos), con su catalogación y fecha de emisión. Señala que T.R. Volk estaba haciendo en ese momento (1996) una revisión del tesoro investigando en los manuscritos.

Isabel Rodríguez Casanova ofrece una magnífica semblanza de este tesorillo en su artículo “El primer tesoro hispánico” publicado en Panorama Numismático,  la revista digital de la AENP. Recomiendo vivamente su lectura, pues su contenido es muy ameno y riguroso, como nos tiene acostumbrados esta autora.

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Tesorillo del molino del Marrubial de Córdoba

También conocido como Tesorillo de Córdoba o de Marrubiales de Córdoba. Este hallazgo, que actualmente se expone en la planta 3ª del British Museum, concretamente en la sala 50 dedicada a “Britain and Europe (800 BC-AD 43)”, fue encontrado en enero de 1915 en una parcela de terreno de las entonces afueras de Córdoba cuyo propietario era Francisco Cabrera, un “conocido arqueólogo y miembro de la agrupación local de anticuarios”, que fue el que suministró la información, ya en junio de 1916, a W. L. Hildburgh. A este autor norteamericano debemos la primera referencia escrita sobre el mismo, en marzo de 1922: “A Find of Ibero-roman Silver at Cordova”, Archaeologia 72, 1921-22.

Joyas del tesorillo de Córdoba. British Museum.

Joyas del tesorillo de Córdoba. British Museum.

Acudimos a esta fuente bibliográfica (obtenida gracias a la gentileza de Terence Volk, de la Universidad de Cambridge) para conocer las circunstancias exactas, y comprobamos que por suerte el dueño del terreno era un interesado en la arqueología y de este modo los objetos descubiertos no se dispersaron rápidamente en el mercado, “con la excepción de unas pocas de las monedas”.

Muralla del Marrubial. (Foto: Archivo municipal de Córdoba)

Muralla del Marrubial. (Foto: Archivo municipal de Córdoba)

El hallazgo tuvo lugar al cavar un agujero con el propósito de albergar un gran contenedor de aceite para el molino del Marrubial, una almazara situada frente a unos cuarteles de caballería. Por eso es conocido en la bibliografía numismática como Tesorillo del molino de Marrubial o de Marrubiales de Córdoba. Según dice, antiguamente este espacio estaba ocupado por una necrópolis romana para gente pudiente, situada a ambos lados de la calzada que llevaba a Cástulo. En la zona se conserva hoy el nombre de Ronda del Marrubial (debe su denominación a una planta aromática que abundaba en la zona) y un lienzo de muralla, además de una biblioteca y un centro cívico en el solar que hasta hace no mucho ocupó el Cuartel militar Lepanto, en pleno casco urbano de la ciudad de Córdoba. Este cuartel fue terminado de construir en 1883 para albergar la unidad de caballería Lanceros de Sagunto con el nombre de Cuartel de Alfonso XII, y ha de ser el mencionado por Hildburgh. Enfrente suyo dice que se ubicaba el susodicho molino. Pues bien, gracias a la inestimable colaboración de Ana Serrano, dra. en Historia del Arte y cordobesa, hemos podido localizarlo. Estamos convencidos de que ha de tratarse del molino que viene indicado en la hoja 923 del mapa topográfico nacional de 1896 y que ocuparía el actual solar del mercado de la Plaza de la Mosca, en la confluencia de la avda. de Rabanales con la calle Jesús Rescatado. Según la dra. Ana Serrano, se trata de un claro ejemplo de fosilización urbanística en el trazado y a nivel constructivo.

Los objetos aparecieron en su mayoría sueltos entre la tierra, salvo las monedas y dos trozos de plata que fueron encontrados en un cuenco, también de plata, y tres torques que estaban junto al cuello de ese recipiente. Para Cabrera, la naturaleza de los objetos, junto al hecho de estar doblados o rotos muchos de ellos cuando fueron enterrados, así como el poco desgaste de las monedas (así escogidas, según él, para obtener más metal) indicarían que estaríamos ante un depósito de platero escondido precipitadamente y nunca recobrado.

Señala Hildburgh que la presencia de 47 denarios acuñados entre el 102 y el 90 a.C. , siguiendo la cronología aceptada entonces, datarían la ocultación del tesorillo en una fecha poco después del 90 a.C., aunque reconoce que existen 13 ejemplares que son posteriores y que considera intrusos, de los que hablaremos más tarde. Pero añade que H. Mattingly, del British Museum, sugiere que la evidencia numismática indicaría sin embargo una fecha más temprana que el 101 a.C. Además, los acontecimientos históricos lo apoyarían, pues los pueblos teutones del norte después de sus victorias en la Galia en el 105 a.C. atacarían Hispania y no retornarían hasta el 103 a.C, dando lugar a un período propicio para la ocultación de tesoros, mientras que en los años que van del 91 al 89 a.C no hay acontecimientos que los expliquen en nuestra península. Volveremos sobre esto más adelante.

Cuenco de plata del tesoro de Córdoba. British Museum. (foto: Jononmac46)

Cuenco de plata del tesoro de Córdoba. British Museum. (foto: Jononmac46)

Ahora veamos algunos de los objetos de plata que aparecieron.

En primer lugar, un cuenco troncocónico de base redondeada y con el exterior todo liso. Presenta el reborde engrosado.

El diámetro de su boca es de 13,7 cm, su altura 8,4 cm, y tiene poco más de 233 g de peso.

Resultó dañado al descubrirse, y presenta un agujero, así como roturas de algunos fragmentos y varias grietas.

Contenía las monedas y los dos trozos de plata.

Fragmento de vasija. British Museum. (foto: BM)

Fragmento de vasija. British Museum. (foto: BM)

Un fragmento de la parte superior de una vasija de metal fino. Su borde engrosado está adornado con una doble línea de puntos incisos.

Brazalete. British Museum. (foto: BM)

Brazalete. British Museum. (foto: BM)

Un brazalete grande o quizás un torques. Enrollado en casi dos vueltas completas para que ocupase menos espacio. Mide 56,5 cm de extremo a extremo y tiene 213 g de peso.

Lleva añadidas sendas monedas (perforadas al efecto) en sus extremos, seguramente para adaptar su uso de torques a brazalete: se trata de un denario símbolo rueda 217-197 a.C, y otro de la familia Antestia, concretamente un C. ATESTI del 172-151 a.C.

Una tercera moneda perforada del tesorillo no ha sido asociada con ningún otro objeto ornamental, y se cree que es una intrusa.

Algunos objetos de plata del Tesoro de Córdoba expuestos en el British Museum. (foto: Jononmac46)

Algunos objetos de plata del Tesoro de Córdoba expuestos en el British Museum. (foto: Jononmac46)

Tres torques de plata. Un brazalete o torques más pequeño, de 49,5 cm de extremo a extremo y 188 g. y sin monedas ni cadeneta asociadas. Tres trozos de plata.

Brazaletes. British Museum. (foto Jononmac46)

Brazaletes. British Museum. (foto Jononmac46)

Un brazalete cuyos extremos terminan en forma de cabeza de animal, posiblemente lobo, de 63,7 g.

Otro brazalete prácticamente idéntico al anterior, con el que seguramente haría pareja. Se rompió en dos al descubrirlo.

Otro brazalete más ligero, de 42 g, también con cabezas de animal en sus extremos. Se rompió en tres pedazos.

 

 

Brazaletes. British Museum. (foto: BM)

Brazaletes. British Museum. (foto: BM)

Otro brazalete, formado por una barra de sección circular terminada en cabezas de serpiente en sus extremos. Pesa 71,5 g

Otro brazalete formado por una pesada barra circular sin ornamentos que se va engrosando según avanza hacia sus extremos, que son planos. Pesa 141,5 g.

Otro brazalete similar, aunque más ligero y corto, de 102,6 g.

Torques y pasador. British Museum. (foto: BM)

Torques y pasador. British Museum. (foto: BM)

Un torques formado por una barra de sección circular que presenta en sus extremos un elemento bicónico que termina en una punta curva.

Se encontró deformado y roto en dos trozos.

Además, otro objeto bicónico que se cree que haría las funciones de pasador para ajustarlo.

Protomos de caballos y torques. British Museum. (foto:BM)

Protomos de caballos y torques. British Museum. (foto:BM)

Un fragmento compuesto por dos prótomos de caballo mirando a cada lado y unidos por una barra. Pesa 40,4 g

Un fragmento de una barra de unos 10 cm de plata fuertemente curvada, de una forma tal como si estuviera compuesta por una serie de carretes cuyos cuerpos se acoplan consecutivamente sobre rodelas, salvo los dos en ambos extremos. Presenta trazas de dorado, y pesa 15,5 g.

 

Monedas del Tesoro de Córdoba expuestas en el British Museum. (foto: Jononmac46)

Monedas del Tesoro de Córdoba expuestas en el British Museum. (foto: Jononmac46)

Respecto a las monedas, Hildburgh dice que el sr. Cabrera le mostró en 1916 la totalidad de las que acompañaban al hallazgo, salvo aproximadamente una docena de las que se deshizo por estar duplicadas. Se trataba de 317 1/2, y las remitió al British Museum para su examen.

Allí, en un informe preliminar, E.S.G. Robinson señaló: “… con el tesoro venían 14 monedas (es una errata: al contarlas salen 13, como veremos ahora) propuestas como pertenecientes al mismo, pero con toda probabilidad deben ser consideradas como ajenas teniendo en cuenta su datación, así como su estado y apariencia. Se trata de 10 denarios imperiales que van de Augusto a Septimio Severo, 1 denario de Barbatius de Marco Antonio (41 a.C.), otro de L. Rubrius Dossenus (86 a.C.) y un quinario de M. Cato (90 a.C.) tan desgastado que era casi ilegible.” A continuación da la siguiente clasificación cronológica (hoy en día obsoleta) de las monedas republicanas (221 denarios y 1 victoriato):

  • Anteriores al 97 a.C: 15 denarios (incluyendo 8 sin símbolos ni letras).
  • 196 -173 a.C.: 5 denarios y 1 victoriato.
  • 172 -151 a.C.: 49 denarios.
  • 150 – 125 a.C.: 64 denarios.
  • 124 – 103 a.C.: 41 denarios.
  • 102 – 90 a.C.: 47 denarios.

Añade Robinson que “no hay ninguna moneda de después del 90 a.C., mientras que las más antiguas, dos ejemplares con el símbolo corona, parecen ser anteriores al 240 a.C. ; ambas están en muy buen estado, y característicamente en este tesoro resulta que las más antiguas no están mucho más desgastadas que las más recientes.”

Sigue diciendo: “El hallazgo también contenía 82 1/2  denarios celtibéricos, la mayoría en buen estado. Verdaderamente, si sus emisiones finalizaron en el 133 a.C. como es generalmente aceptado, para monedas que al menos han debido circular 40 años su conservación es inusual.” (Hoy esta cronología está obsoleta, pero es digno de mención su sagacidad al intuir que finalizaron mucho más tarde).

En resumen, Hilburgh dice claramente que remitió 317 1/2 monedas al British Museum para su estudio:

  • 221 denarios romanos republicanos
  • 1 victoriato
  • 82 1/2 denarios ibéricos
  • 13 monedas romanas (12 denarios y 1 quinario) consideradas “intrusas”, ajenas al tesorillo.

Respecto a las monedas consideradas ajenas al tesorillo, según observa, presentan una conservación y un aspecto distinto al resto, estando más ennegrecidas. Para Hildburgh, la explicación a la presencia de monedas intrusas sería que aunque Cabrera se deshizo de los objetos de plata y de algunas de las monedas en 1916, retuvo hasta verano de 1919 la mayoría de éstas y durante este ínterin o incluso antes de 1916, sería normal que las monedas sueltas que fuesen apareciendo en sus terrenos hubiesen sido guardadas por él (recordemos que había una calzada y una necrópolis romana) y mezcladas con las del tesoro. Así, cuando en 1919 se desprendió de las otras 238 1/2 monedas quizá olvidara o no considerara importante mencionarlo, o simplemente decidió pasarlo por alto.

Denario romano RRC 305/1 perteneciente al tesorillo de Córdoba. British Museum. (foto:BM)

Denario romano RRC 305/1 perteneciente al tesorillo de Córdoba. British Museum. (foto:BM)

Robinson, el autor del informe del BM, coincide con la idea de Hildburgh respecto a la datación del tesoro antes del año 90 a.C.  Mattingly corrobora también la opinión de Hildburgh, situándolo incluso justo antes del 101-100 a.C, debido a la ausencia de denarios romanos muy comunes en esas fechas (como el de Piso o el de Caepio), y apostando por la revisión de la datación de los que en principio eran considerados más recientes. Efectivamente, hoy en día se propone como fecha de ocultación del tesorillo el 109-108 a.C por el denario romano más reciente, que es el RRC 305/1 de L. LVTATI CERCO. Del mismo modo están presentes sendos ejemplares RRC 304/1 y RRC 302/1 datados igualmente en el 109-108 a.C.

mattingly

El siguiente trabajo publicado respecto a este tesoro se lo debemos a Harold Mattingly: “Miscellanea. Some Roman Hoards. Cordova” en Numismatic Chronicle, 1925, páginas 395-396, en el que da la relación de monedas que llegaron para su estudio al British Museum: 223 denarios romanos, 1 victoriato, 82 1/2 denarios ibéricos y 13 ejemplares considerados intrusos (1 quinario y 12 denarios romanos) . Si Hildburgh dijo que habían sido 317 1/2 ahora constatamos que salen 319 1/2, en concreto 2 denarios romanos republicanos de más. Respecto a los denarios ibéricos vemos que por lo menos sí se respeta la cifra dada. En la relación de cecas hay que cambiar la interpretación que daban a las leyendas entonces por la actual (pongo entre paréntesis la obsoleta, como testimonio de época):

  • 45 IKaLKuSKeN (Iliberis)
  • 23 1/2 BoLSKaN (Osca)
  • 3 BaSKuNES (Balsio)
  • 2 AREKoRATa (Aregrat)
  • 1 KoNTeRBiA KaRBiKa (Carabaca)
  • 1 ARSAOS (Arsa)
  • 1 KeSE (Cose)
  • 1 TuRIAZU (Turiaso)
  • 1 ILTiRTaSALIRBaN (Ilerda)
  • 1 ARSKiTaR (Arse)
  • 3 inciertas

Años más tarde, ya en 1933, Reginald A. Smith publicó “Ibero-Roman Silver from Cordova” en el The British Museum Quarterly, vol 7, nº 3, 1933. En él hace constar que para entonces varios de los objetos de plata del tesorillo conservados en el British Museum habían sido restaurados, y muestra en una lámina varias joyas del mismo. Hace un relato de las circunstancias del hallazgo, citando los artículos precedentes de Hilburgh y Mattingly, y corroborando la opinión de que se trata de un depósito de platero. Dice que el total de los objetos de plata, junto con las monedas, venía a pesar unos 5 kg.

Pero será G.K. Jenkins quien, en 1958, publique un pormenorizado estudio de los denarios ibéricos de este tesorillo con el título “Notes on Iberian Denarii from the Cordova Hoard”, en Museum Notes VIII, 1958, pp. 57-70 editado en New York por la American Numismatic Society. Es interesante señalar que poco después, en el mismo año 1958, publicó “A celtiberian hoard from Granada”, que le permitió establecer su clasificación de los denarios de la ceca de BoLSKaN.

Señala Jenkins que sólo una selección de los denarios romanos del tesorillo fueron adquiridos por el British Museum, y que el más reciente data del 105 a.C. (aunque hoy sabemos que se trata del RRC 305/1, del 109-108 a.C.).

En este artículo zanja y descarta definitivamente la posibilidad de que el denominado “argentum oscense” citado por Tito Livio pudiera referirse a los denarios ibéricos, con argumentos cronológicos.

Sólo localiza 80 1/2 denarios, frente a los 82 1/2 referidos por Hildburgh y por Mattingly:

  • 45 IKaLKuSKeN
  • 23 1/2 BoLSKaN
  • 3 BaSKuNES
  • 2 TuRIAZU
  • 2 AREKoRATa
  • 1 ILTiRTaSALIRBaN
  • 1 KeSE
  • 1 ARSKiTaR
  • 1 KoNTeRBiA KaRBiKa
  • 1 ARSAOS

 

Denario de ILTiRTaSALIRBaN del tesorillo. (foto: Jenkins)

Denario de ILTiRTaSALIRBaN del tesorillo. (foto: Jenkins)

El denario de leyenda ILTiRTaSALIRBaN (1934,1010.45) es el más desgastado de todos, y es el que considera como el más antiguo. Pesa 3,90 g. Eje: 6h. ACIP-1233, posiblemente.

 

Denario forrado de leyenda KeSE del tesorillo. (foto: Jenkins)

Denario forrado de leyenda KeSE del tesorillo. (foto: Jenkins)

El denario de KeSE (1934,1010.42) está casi tan desgastado como el anterior. Es forrado. Su peso es de 2,66 g. Eje: 9h. ACIP-1122.

 

Dracma de leyenda ARSKiTaR del tesorillo. (foto: Jenkins)

Dracma de leyenda ARSKiTaR del tesorillo. (foto: Jenkins)

El ejemplar de leyenda ARSKiTaR (1921,1211.1), acuñado en la actual Sagunto, es considerado hoy una dracma (seguramente es la pieza a la que más adelante se referirá Crawford como “victoriato ibérico”, como veremos). Pesa 2,79 g. Eje: 10h. ACIP-1966 seguramente.

 

Denario de BoLSKaN (1934,1010.55). British Museum (foto:BM)

Denario de BoLSKaN tipo III (1934,1010.55). British Museum (foto:BM)

Denario de BoLSKaN (1934,1010.24). British Museum (foto:BM)

Denario de BoLSKaN tipo III (1934,1010.24). British Museum (foto:BM)

Al estudiar Jenkins los 23 1/2 ejemplares de los denarios de leyenda BoLSKaN llega a interesantes conclusiones, algunas de las cuales permanecen plenamente vigentes hoy en día. Nota que las piezas más desgastadas de esta ceca parecen estarlo casi tanto como las de ILTiRTaSALIRBaN y KeSE, y que las demás lo están en mayor medida que las de las cecas tardías del tesoro (BasKuNEZ, AREKoRaTa, ARSAOS, TuRIAZU y K. KaRBiKa) por lo que le parecen que “serían anteriores a la caída de Numancia” (133 a.C.). Asimismo, constata que no están presentes en el tesorillo ninguno de los tipos más modernos, presentes en el tesorillo de Palenzuela ocultado hacia el 73 a.C. De este modo da carta de naturaleza a este tipo de denario de BoLSKaN que seguimos considerando hoy en día, el tipo Palenzuela, ACIP-1423. Piensa que dejaron de emitirse con el fin del conflicto sertoriano, y que no hay evidencia de que ningún denario ibérico fuese tampoco acuñado con posterioridad. Dice que aunque es tentador pensar en un resurgimiento de los denarios de BoLSKaN con Sertorio desde luego no se puede hablar de un apogeo de los mismos, pues otras cecas como SEKoBiRIKeS y TuRIAZU se imponen en los tesorillo de la época. El hecho de datar los del tipo Palenzuela hacia el 73 a.C. y considerar los de los tipos más antiguos como abundantes antes del 133 a.C. le lleva a pensar que tesoros como Aluenda, Huesca, y Quintana Redonda que no incluyen denarios romanos y tienen gran preponderancia en denarios de BoLSKaN no concuerdan con el patrón de ocultamientos sertorianos sino que tendrían relación con las guerras de Viriato o Numancia. “No sabemos nada de la situación política de Osca durante las guerras de mediados del siglo II a.C. ni es conocido a qué nivel pudo haberse visto afectada por la caída de Numancia. Sin embargo parece claro que de las ciudades interiores sólo Osca (con, por supuesto, sus íntimos socios Segia y Sesars, quienes hicieron pequeñas emisiones de denarios en ese momento) tuvo prácticamente un monopolio de la emisión de denarios: pero ese monopolio después de la caída de Numancia desapareció, y las emisiones de otras cecas sobrevivieron.

 

Láminas de las pp. 13 y 14 de "Notes on iberian denarii from the Cordova hoard", G.K.Jenkins

Láminas de las pp. 13 y 14 de “Notes on iberian denarii from the Cordova hoard”, G.K.Jenkins

No será hasta unos meses más tarde, al publicar el tesorillo de Granada, cuando Jenkins clasifique los denarios de BoLSKaN en lo que luego Villaronga llamaría tipos I, II y III de Jenkins. Pero yo seguiré aquí esa clasificación, hoy en vigor. En mi opinión, los ejemplares 4, 5 y 6 son del tipo I (conservan un rizo de gancho sobre la oreja), el 7 es del tipo II (estilo parecido al I, pero sin rizo de gancho), y el resto del tipo III. Podemos afirmar entonces que el tipo III de Jenkins estaba ya en circulación en el 108 a.C. El nº 27 es el ejemplar partido (el famoso 1/2 denario citado por todos). El 22 y el 23 comparten cuño de anverso. Da la relación de pesos en una lista seguida: 4,05; 4,14; 4,31; 4,00; 4,23; 4,07; 3,88; 4,04; 4,45; 4,11; 3,50; 4,10; 3,90 (forrada?); 3,58; 4,30; 4,00; 4,02; 3,60; 3,97; 2,60 (forrada); 3,57; 4,29; 2,37 (partida). Comprobamos que falta un peso, y deduzco que es del ejemplar 21 al comparar con los que da el British Museum.

 

Denarios de BaSKuNES. (foto: Jenkins)

Denarios de leyenda BaSKuNES. (foto: Jenkins)

Tres ejemplares de la ceca de leyenda BaSKuNES. Los tres de distintos estilos, ninguno es del tipo Usategi . El primero (1929,0410.3) es de buen estilo, pesa 3,41 g y tiene el eje a las 12h. El segundo (1929,0410.2) es de los de arte parecido a los de leyenda BeNTiAN, y pesa 4,29 g y eje a las 12h. El tercero (1934,1010.43) es de los que parecen de un estilo diferente o algo degenerado, y con el último signo de la leyenda anómalo, pesando 3,69 g y con eje a las 12h. A los dos primeros Villaronga no los diferencia en tipo y les asigna el ACIP-1630, mientras que al tercero le clasifica como ACIP-1631.

 

Denarios de la ceca de leyenda AREKoRATa. (foto: Jenkins)

Denarios de la ceca de leyenda AREKoRATa. (foto: Jenkins)

Dos ejemplares de la ceca de leyenda AREKoRATa (nº 31 y 32 del tesorillo) (nº del museo 1929,0410.12 y 1934,1010.25). Ambos presentan el jinete del reverso mostrando los dos pies visibles, aunque en el primero el busto del anverso luce un solo torques, y en el otro dos. Pesan 4,06 g y 4,32 g respectivamente y tienen el eje de cuños ambos a las 12h. (Jenkins da los pesos a la inversa pero doy por buenos los del museo). ACIP-1774.

 

Denario de TuRIAZU del tesorillo de Córdoba. Tipo 45. British Museum. (foto: Gozalbes)

Denario de TuRIAZU del tesorillo de Córdoba. Tipo 45. British Museum. (foto: Gozalbes)

Ejemplar de la ceca de leyenda TuRIAZU, del grupo IVb, tipo 45 (anverso 35, reverso 38), caracterizado por el creciente lunar bajo el busto del anverso, y el caballo del reverso con las patas traseras recogidas por encima de la leyenda. Pesa 4,02 g. Eje: 12h. Según recoge Gozalbes, donado por Hildburgh al British Museum en 1929 (1929,0410.1), y en su etiqueta se indica “coin find” y “Cordova”. Dice Gozalbes que al revisar Crawford el tesoro en 1969 expresó alguna duda de su pertenencia al conjunto, aunque “al tratarse de la más antigua de las dos no altera ningún aspecto esencial de la interpretación del tesoro”. 

Denario de TuRIAZU del tesorillo de Córdoba. Tipo 85. British Museum. (foto: Gozalbes)

Denario de TuRIAZU del tesorillo de Córdoba. Tipo 85. British Museum. (foto: Gozalbes)

Ejemplar de la ceca de leyenda TuRIAZU del grupo V, también llamado del grupo Ka-S-Tu, tipo 85 (anverso 60, reverso 65). Pesa 4,34 g. Eje: 11h. Fue donado por Hildburgh al British Museum en el año 1934 (1934,1010.44). En la etiqueta se indica “Cordova hoard”. Su presencia en el tesorillo “es significativa porque demuestra que el grupo de los denarios Ka-S-Tu (grupo V) ya se encontraba en circulación cuando se perdió el conjunto”, señala Gozalbes en “La ceca de Turiazu”.

 

Denario de KoNTeRBiA KaRBiKa. British Museum. (foto: Jenkins)

Denario de KoNTeRBiA KaRBiKa. British Museum (1934,1011.41bis). (foto: Jenkins)

El ejemplar de KoNTeRBiA KaRBiKa es un ACIP-1827, pues el peinado del busto del anverso está distribuido en tres niveles. Tipo 2 de Ripollés (“Las monedas de Konterbia Karbika”). Pesa 4,13 g. Eje: 11h. 

Recordemos que la otra variante conocida de denarios de esta ceca es la que tiene el peinado distribuido en dos niveles.

Se cree que ambas variantes fueron acuñadas en una misma emisión, que tuvo seguramente lugar entre el 133 a.C. y el inicio del siglo I a.C. para Villaronga, o entre el 155 a.C. y el 133 a.C. para Ripollés (que sugiere su posible relación con los acontecimientos bélicos de la Celtiberia en esas fechas).

 

Denarios de ARSAOS. British Museum. (foto: BM)

Denario de ARSAOS. British Museum (1929,0410.4). (foto: BM)

El ejemplar de la ceca de leyenda ARSAOS pertenece a la variante de busto con peinado de múltiples rizos. ACIP-1655. Pesa 4,03 g. Eje: 12h. Donado por Hildburgh en 1929.

 

Láminas XV a XVIII del artículo de Jenkins

Láminas de las pp. XV a XVIII del artículo de Jenkins

La ceca más representada en el tesorillo es la de leyenda IKaLKuSKeN, con 45 ejemplares. No debe sorprendernos, pues su localización (aunque no sea segura se admite que sea Iniesta, en Cuenca) es la más cercana al lugar de aparición, Córdoba. Se distribuyen así, según la clasificación de Villaronga:

  • 10 de la clase I
  • 10 de la clase II
  • 2 de la clase III
  • 23 de la clase IV

No hay ningún ejemplar de clase V, por lo que deducimos que en el 108 a.C aún no se había iniciado su acuñación.

Denario de leyenda IKaLKuSKeN. British Museum (1934,1010.15) (foto BM).

Ejemplar nº 80 del tesorillo (nº 1934,1010.15 del British Museum). Pertenece a la clase II de Villaronga, con leyenda IKaLKuSKeN (sin signo N intercalado), signo S inclinado y Ku romboidal. Es del tipo 23 (anverso 10, reverso 14). Pesa 3,83 g y su eje de cuños está a las 6h.

 

Denario de leyenda IKaLKuSKeN. British Museum (1934,1010.52). Foto BM.

Ejemplar nº 77 del tesorillo (nº 1934,1010.52 del British Museum). Pertenece a la clase II de Villaronga, con leyenda IKaLKuSKeN (sin signo N intercalado), signo S inclinado y Ku romboidal. Es del tipo 24 (anverso 11, reverso 14). Comparte cuño de reverso con el anterior. Pesa 3,64 g y su eje de cuños está a las 6h.

Denario de leyenda IKaLKuNSKeN. British Museum (1934,1010.13). Foto BM.

Ejemplar nº 53 del tesorillo (nº 1934,1010.13 del British Museum). Pertenece a la clase IV de Villaronga, con leyenda IKaLKuNSKeN (con signo N intercalado), signo S vertical y Ku redondo. Es del tipo 64 (anverso 29, reverso 35). Pesa 3,98 g y su eje de cuños está a las 5h.

 

Comprobamos que no hay ningún ejemplar de la ceca celtibérica de leyenda SEKoBiRIKeS. Se podría aventurar que aún no habrían sido emitidos en el 108 a.C. Aunque para justificar su ausencia pudieran esgrimirse, con cierta razón, criterios geográficos (pues la lejanía es evidente) o de ámbito de circulación, no es menos cierto que vendría a apoyar la hipótesis de que estas monedas no habrían sido acuñadas en el 110 a.C. como sugeríamos en el estudio del Tesorillo de Alagón.

Los dos denarios de la ceca de Arekorata son de la variante cuyo jinete del reverso muestra los dos pies visibles, por lo que en el 108 a.C. ya estaban en circulación. No llega a contradecir la hipótesis (ver tesorillo de Alagón) de que en el 110 a.C. quizá aun no habían sido acuñados, pero el margen que queda es muy pequeño ciertamente.

La siguiente referencia a este tesorillo en la bibliografía la dio Crawford en 1969 en “The financial organization of republican Spain” Numismatic Chronicle, vol. 9., en el que hace hincapié en las desconcertantes vicisitudes que sufrieron las monedas y la necesidad de su revisión y reconstrucción. Considera que su estudio arroja una nueva luz en la historia monetaria y financiera de la Hispania Republicana. Así, constata que los últimos y mejor conservados denarios republicanos están claramente más desgastados que los mejores denarios ibéricos, lo que sugiere que hubo un lapso de varios años entre su acuñación y su llegada a la Península. Esto lo corrobora con otros estudios realizados en los campamentos de Numancia y Castra Caecilia. Confecciona una tabla con los denarios romanos, revisando su clasificación.

En la addenda de este artículo señala minuciosamente todos los avatares ocurridos respecto a las diferentes donaciones de Hildburgh y a la composición del mismo, asunto de gran complejidad. Pero lo importante para nosotros es que afirma que no hay razones para dudar de que todos los denarios ibéricos proceden del tesorillo.

En 1993, en el libro “Tresors monetaris de la Península Ibèrica…” (TMPI), Villaronga lo cataloga por error por duplicado. Vemos que le asigna los nº 54 y 55 de su repertorio. Por la composición y la bibliografía que aporta en ambos se puede comprobar que se trata del mismo tesorillo, aunque con algunas pequeñas erratas que seguramente le llevaron a considerarlos como diferentes hallazgos.

En el Roman Republican Coin Hoards le asignan el número RRCH 184, denominándolo (Spain; CO2).

En “Los tesoros en el sur de Hispania” (1996), de F. Chaves, esta autora le asigna el nº 7 de su repertorio, con el nombre de “Marrubiales de Córdoba (1916)”. Aporta una excelente reseña de su bibliografía. También dice, refiriéndose a lo confuso de su composición, “Hildburgh  fue entregando al British Museum desde 1922 hasta 1932 lotes de monedas que decía procedentes de este tesoro y de un lote “de Madrid”, a la vez que otras imperiales con toda seguridad ajenas al conjunto. A ello se añade que parte quedó en el Department of Coins and Medals y parte en el Medieval Department.”

Según mis datos esas fechas no coinciden exactamente, aunque siguen corroborando la complejidad de su estudio:

Los denarios ibéricos fueron entregados por Hildburgh al BM en tres años distintos: 1921, 1929 y 1934. Recabando datos del British Museum, comprobamos que en el Museo existen ejemplares de denarios romanos que consta que fueron transferidos del British and Medieval Department al Department of Coins and Medals en fechas tan lejanas a la del hallazgo como 1968.

He elaborado una tabla con los datos de todas las monedas de este tesorillo conservadas en el British Museum que creo que puede resultar de utilidad, comparando datos aportados por Jenkins con datos del Museo, así como actualizando la catalogación de los ejemplares: Tesorillo del Marrubial .

En la web del British Museum podéis ver las fotos de casi todos los ejemplares romanos, y de alguno de los ibéricos (aunque éstas ya aparecen en esta entrada).

Para finalizar, añadir que existen otros dos tesoros de Córdoba:

  • Uno hallado en 1834 en un lugar no precisado de la provincia, y que no contenía denarios ibéricos. Es el RRCH 404.
  • Otro hallado en 1959, también en un lugar sin determinar de la provincia, compuesto por 187 denarios romanos y 147 denarios ibéricos. Es el TMPI 56, y le dedicaremos su entrada correspondiente, aunque son muy escasos los datos conocidos.

Quiero expresar mi agradecimiento al profesor Volk por facilitarme la publicación de Hildburgh, primera referencia bibliográfica a este tesorillo e imprescindible para hacer posible la búsqueda del emplazamiento donde se halló, el molino del Marrubial. Y a Ana Serrano, responsable del blog http://wearenumismatics.com/ , que con un poco de mi ayuda consiguió dar con él en los mapas antiguos. A ella le dedico esta entrada.

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Tesorillo de L´Alt Empordà

Hacia 1928, en un lugar sin precisar del Alto Ampurdán (Girona), fue encontrado un tesorillo de unas 1200 monedas de plata. Se desconoce si estaban contenidas en algún tipo de recipiente o dispersas, pero se sabe que afloraron muy sucias de tierra y con leve presencia de óxido, por lo que fueron adecuadamente limpiadas.

Ruinas de Emporiae (foto sasico)

Ruinas de Emporiae (foto sasico)

 

La noticia de este tesorillo la dio Joan Vilaret i Monfort (1926-2015) en “Una troballa numismàtica de l´època sertoriana a l´Empordà” en Acta Numismática VI, de 1976.

Joan Vilaret i Monfort (1926-2015)

Joan Vilaret i Monfort (1926-2015)

Este autor refiere que antes de su dispersión pudo examinar 1161 monedas y que “las piezas que faltaban parece que no excedían del medio centenar”. Asimismo relata que sus conservaciones eran muy diversas, ya que junto a ejemplares con evidente desgaste había piezas de gran belleza y casi sin signos de circulación. No aprecia ejemplares falsos ni forrados. Añade que “consciente de la importancia de lo que tenía a la vista, tomé nota con minuciosidad de todos los ejemplares, uno por uno. Muchas piezas fueron fotografiadas y pesadas; ninguna de ellas quedó sin clasificación. Si ahora tuviese que repetir el trabajo, prestaría mayor atención a detalles de símbolos y letras que entonces descuidé. A pesar de todo no me encuentro insatisfecho de aquel trabajo de notario numismático, que me permite publicar, después de unos cuantos años, la lista fidelísima de todo el material que se me mostró”.

El repertorio de las 1161 monedas de plata se distribuye así:

  • 10 dracmas emporitanas
  • 21 denarios de KeSE
  • 8 quinarios romanos republicanos
  • 1.122 denarios republicanos romanos, el último RRC 401/1 datado el 71 a.C

 

Denarios romanos del tesorillo del Alt Empordà. RRC 393/1a, 394/1a, 395/1, 400/1b, 401/1, 401/1

Últimos denarios romanos del tesorillo del Alt Empordà. RRC 393/1a, 394/1a, 395/1, 400/1b, 401/1, 401/1

 

Precisamente lo que serviría para datar la fecha del ocultamiento, los seis ejemplares de la familia Aquillia RRC 401/1 en excelente estado de conservación, da pie al autor para plantear una revisión de la cronología de Crawford. Con bastante lógica propone retrasarlos desde el 71 a.C. al año 73 a.C, en pleno apogeo de las guerras sertorianas y un momento de gran inestabilidad en una zona de tránsito por vías muy utilizadas por las legiones, mientras que en el 71 a.C la guerra ya ha finalizado tras el asesinato de Sertorio el año anterior. Del mismo modo propone retrasar también al 73 a.C. el RRC 400/1b , representado con un ejemplar en el tesorillo. Refuerza su hipótesis en el apreciable intervalo de tres años que se observa con la emisión del inmediatamente precedente, el RRC 395/1 (3 ejemplares) fechado por Crawford el 74 a.C. Me limito a exponer aquí la propuesta de Vilaret y remito a los estudiosos en denarios romanos republicanos a leer su artículo.

Los tipos romanos más antiguos son el RRC 50/2 (un ejemplar) del 209-208 a.C y el RRC 53/2 del 211 a.C, representado con 11 ejemplares.

Asesinato de Sertorio, en un grabado del siglo XIX

Asesinato de Sertorio, en un grabado del siglo XIX

 

Para el estudio y clasificación de las dracmas emporitanas y los denarios de KeSE contó Vilaret con la colaboración de Villaronga. La primera conclusión que extrae es que ambos grupos pertenecen a una circulación que era ya residual en el momento de la ocultación.

Respecto a las 10 dracmas emporitanas, se clasifican así:

  • 6 ejemplares del tipo Amorós VII = Guadán VIII-V
  • 2 ejemplares con símbolo incierto, del tipo Amorós VII = Guadán VIII-V
  • 1 ejemplar con símbolo abeja, del tipo Guadán XI-II nº 703
  • 1 ejemplar con símbolo timón y letra griega Pi, del tipo Guadán XI-XVIII nº 764

Hay dos ejemplares que comparten cuños de anverso y reverso y otros dos que comparten sólo cuño de reverso. Su peso medio es de 4,05 g, lo que representa un peso bajo respecto a su media de 4,25 g. Villaronga deduce que las dracmas que aun quedaban en circulación a principios del siglo I a.C. han sufrido un proceso de selección por el que se ha ido retirando de la misma a las de peso más alto.

Respecto a los 21 Denarios de KeSE:

tabla-keseTodos los denarios emitidos por la ceca de leyenda KeSE pertenecen a una única emisión, que sería la 5ª en sus monedas. Villaronga concluyó, tras estudiar el tesorillo de Francolí, que se iniciaría en el primer cuarto del siglo II a.C., concretamente entre el 195 a.C. y el 170 a.C.

He corregido los datos aportados por Villaronga en la publicación original con los que ofrece este mismo autor en una obra posterior, “Les monedes ibèriques de Tàrraco” de 1983, en los que ya estudia y ordena todos los cuños de los denarios de esta ceca, y he elaborado así una tabla Excel que pongo a vuestra disposición en la foto y en la Tabla denarios KeSE del tesorillo del Alto Ampurdán.

 

alt-emporda-lamina-1Reproduzco arriba la lámina con las fotografías de los denarios de KeSE del tesorillo del Alt Empordà publicada en Acta Numismática VI, de 1976, con el permiso del editor, la Societat Catalana d´Estudis Numismàtics (SCEN), de la que me honro en ser miembro.

Todos los ejemplares corresponderían al tipo ACIP-1122, es decir, con la leyenda ibérica KeSE del reverso sobre una línea, excepto el número 19 (cuya foto ofrece ampliada). En este ejemplar señala que una aguja o línea atravesaría la oreja del busto representado en el anverso, que se podría interpretar como un adorno o tratarse de un defecto de cuño (en mi opinión se trata de esto último). Le adjudica el ACIP-1124 (mismo ejemplar).

Vemos que para los 21 ejemplares del tesorillo hay 12 cuños de anverso y 16 de reverso, con 19 combinaciones de cuños. El peso medio es de 3, 91 g. (3,88 g es el peso medio de los denarios de esta ceca, según sus estimaciones).

Villaronga en su TMPI le asigna el nº 90 de su repertorio, y lo encuadra dentro de los tesorillos con denarios romanos e ibéricos ocultados con motivo de las guerras sertorianas (80-72 a.C.).

La Addenda de C. Blázquez al Roman Republic Coin Hoards (RRCH.Ad) de Crawford le asigna el nº 75.

También viene referenciado en el Coin Hoards of the Roman Republic Online: Alt Empordà (Spain;EMP)

RESUMEN

  • Encontrado hacia 1928 en un lugar indeterminado del Alto Ampurdán (Girona).
  • Constaba de unas 1200 monedas de plata, de las que 1161 pudieron ser examinadas por Joan Vilaret.
  • Vemos una gran diferencia de proporción entre monedas romanas e ibéricas, a favor de aquéllas.
  • Entre las cecas de la Península Ibérica, sólo Emporiton y Kese están presentes con 10 y 21 ejemplares respectivamente, faltando otras muy comunes como Bolskan.
  • Aún existía circulación residual de dracmas emporitanas (del tipo más moderno) y denarios de Kese en el 73 a.C., cuando se estima que fue ocultado el tesorillo.
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Tesorillo de Alagón

El tesorillo de Alagón fue descubierto a principios de 1970 junto al río Ebro, en el paraje de La Codera del término municipal de Alagón (Zaragoza), pero su ocultamiento en realidad se produjo a unos kilómetros de distancia, en Garrapinillos. La explicación es la siguiente. Mientras Vicente Legua Salvatierra buscaba chatarra entre unos montones de escombros se encontró allí con unas 125 monedas que estaban unidas, como formando una piña. Pero resulta que dichos escombros provenían de las obras de aplanamiento del terreno que se realizaron para la base aérea americana, pues los camiones aprovechaban para verter allí y después cargarse con arena de la ribera del río.

El hecho de que las monedas estuviesen compactadas indica que estarían guardadas en una vasija. Lamentablemente fueron limpiadas con salfumán (ácido clorhídrico) y algunas se estropearon, además de partirse una.

Antonio Beltrán Martínez (1916-2006). (Foto: U. de Zaragoza)

Antonio Beltrán Martínez (1916-2006). (Foto: U. de Zaragoza)

Del total de las 125, sólo 105 ingresaron en el Museo de Zaragoza y pudieron ser estudiadas por Antonio Beltrán Martínez. De las otras 20 perdió la pista y sospecha que fueron repartidas entre diversas personas no localizadas. Publicó su estudio en “El tesorillo de denarios ibéricos de Alagón (Zaragoza)” en Numisma 120-131, 1973-74, pp 201-214. Curiosamente cuando da la relación por cecas vemos que suman 104 en vez de las 105 que menciona antes, y además sólo aparece la fotografía de 91, dejando 13 AREKoRATa sin imagen, seguramente por fallo en la edición (pues las doce fotos de ejemplares de esta ceca están justo al final del artículo). De esta publicación, de libre acceso, tomo las fotografías para facilitar su divulgación y estudio.

Todas eran denarios ibéricos, y se repartían así:

  • 39 BaSKuNES
  • 26 ARSAOS
  • 25 AREKoRATa
  • 14 TuRIAZU

Años después este mismo autor fue el encargado de escribir la reseña sobre este tesorillo en la publicación “Arqueología 92”, editada con motivo de la exposición que tuvo lugar en el Museo de Zaragoza de mayo a septiembre de 1992 para mostrar “la riqueza del patrimonio arqueológico a través de las piezas más significativas” que habían ido ingresando en el mismo. Entonces dice que “sólo han llegado al Museo de Zaragoza sesenta y nueve”.

Tesorillo de Alagón. Museo de Zaragoza

Tesorillo de Alagón. Museo de Zaragoza

Actualmente, en efecto, sólo se encuentran depositados 69 ejemplares en el Museo de Zaragoza, estando el resto en paradero desconocido. Puesto en contacto con este Museo, tengo que agradecer la atención que he recibido por parte de Julio Ramón, en aquel momento su director, que ha resuelto favorablemente mi petición para publicar aquí las fotografías de los 69 denarios, así como la diligencia de su secretaría, en la persona de Mª Carmen Uriol, y del fotógrafo José Garrido Lapeña, autor de todas ellas. Mi consideración y agradecimiento a todos ellos y al Museo de Zaragoza, un ejemplo de colaboración en la divulgación del patrimonio de todos.

Se distribuyen así:

  • 23 BaSKuNES
  • 18 ARSAOS
  • 16 AREKoRATa
  • 12 TuRIAZU

 

TuRIAZU

Se trata de la única ceca de las cuatro presentes en el tesorillo con una monografía publicada que la estudie. Me refiero al imprescindible trabajo de Manuel Gozalbes “La ceca de Turiazu“. Por eso hablaré de estos denarios en primer lugar, pues intentaré llegar a algunas conclusiones (hipótesis más bien) en base al conocimiento que tenemos de ellos.

De los 14 ejemplares que estudió Antonio Beltrán sólo se conservan 12 en el Museo de Zaragoza. Resulta que en esta institución hay un denario de TuRIAZU catalogado como perteneciente al tesorillo con el nº 91.74.29 pero que no figura entre los de la publicación original de A. Beltrán. Sin embargo, este mismo autor, sí que lo incluye entre ellos años más tarde, en “Arqueología 92”. Y, por otro lado, hay 3 denarios de esta ceca fotografiados originalmente pero que no se depositaron en el museo.

pag 213 A fila supVeamos estos en primer lugar. Se trata de los ejemplares 1º, 2º y 5º de esta fila. Los dos primeros, como bien señala Gozalbes, han de estar catalogados entre los acuñados en la fase inicial del grupo V, en concreto entre los tipos 63 a 94. La mala calidad de las fotografías tampoco permite afinar más. El 5º de la fila es del grupo IV, en concreto parece el tipo 40, casi seguro. Están en paradero desconocido.

Veamos ahora los conservados en el Museo de Zaragoza.

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.27)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.27)

Este es el denario de la ceca de TuRIAZU más antiguo dentro de los encontrados en el tesorillo de Alagón y depositados en el Museo de Zaragoza (pues ya sabemos que faltan ejemplares). Pertenece al grupo III.b de Gozalbes, al presentar los signo Ka y Tu en el anverso, y apoyar las patas traseras del caballo sobre la línea de la leyenda en el reverso. En concreto, es el tipo 37. Pesa 3,29 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

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Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.29)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.29)

Ejemplar también del grupo III.b de Gozalbes, tipo 38. Pesa 3,97 g  y tiene su eje de cuños a las 12h. No figura en la publicación original de Antonio Beltrán, aunque sí lo considera como del tesorillo años más tarde, en “Arqueología 92”. Gozalbes data a este grupo hacia el 130 a.C.

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Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.69)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.69)

Este ejemplar pertenece al grupo IV.a de Gozalbes al presentar los signos Ka y Tu en el anverso (este segundo poco visible, por lo que Beltrán lo cataloga mal como sólo Ka) y por llevar el caballo las patas traseras recogidas sobre la leyenda del reverso. Es del tipo 40. Pesa 3,56 g y tiene el eje de cuños a las 12h. Gozalbes lo data hacia el 125 a.C.

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Los restantes denarios pertenecen todos al grupo V de Gozalbes, caracterizado por presentar los signos Ka, S y Tu en el anverso, y por llevar el caballo sus patas traseras recogidas sobre los signos de la leyenda del reverso. Lo más interesante es que todos pertenecen a los inicios de su emisión, siendo el tipo 112 el más reciente (este grupo abarca del tipo 56 al 610).

Los primeros denarios acuñados de este grupo V son los denominados “tipo cabezón” entre los coleccionistas. Hay dos ejemplares:

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.31)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.31)

Grupo V tipo 75. Pesa 3,26 g y tiene el eje de cuños a las 2h.

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.33)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.33)

Grupo V tipo 91. Su peso es de 3,83 g y tiene el eje de cuños a la 1h.

 

Los siete restantes denarios les siguen cronológicamente. Muestran un estilo de busto peculiar, con un arte que recuerda en cierto modo a un tipo oriental. Me gustaría proponer la denominación “tipo Alagón” a esta variante, pues me parece característica de este tesorillo (como lo son los BoLSKaN tipo Palenzuela del suyo) tanto por ser la mayoritaria como por ser los últimos ejemplares de esta ceca en el mismo.

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.27)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.27)

Grupo V tipo 100. Pesa 3,54 y tiene el eje de cuños a las 12h

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.30)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.30)

Grupo V tipo 104. Pesa 3,57 g y tiene el eje de cuños a la 1h.

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.34)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.34)

Grupo V tipo 105. Pesa 3,43 g y tiene el eje de cuños a las 2h.

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.32)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.32)

Grupo V tipo 107. Pesa 4,02 g y tiene el eje de cuños a las 2h

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.24)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.24)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.28)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.28)

Grupo V tipo 111, dos ejemplares con los mismos cuños de anverso y reverso. Respectivamente, pesan 3,78 g y 3,81 g , y tienen los ejes a la 1h y a las 12h.

 

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.26)

Denario de TuRIAZU del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.26)

Grupo V tipo 112, el más reciente de ellos. Pesa 3,82 g y tiene el eje de cuños a la 1h. Apenas presenta desgastes de haber circulado. Con todas las reservas, pues además sabemos que no contamos con el conjunto íntegro para su estudio, podría servirnos para datar el tesorillo.

Gozalbes supone razonable situar en torno al 120-115 a.C  el punto de arranque de la emisión de este grupo V, así que estaríamos hablando de esa fecha o un poco posterior, seguramente de la penúltima década del siglo II a.C. Hay que resaltar que en los ejemplares de este último grupo mostrados anteriormente también se aprecia muy poco desgaste por circulación. Pueden presentar conservaciones mejores o peores pero no derivadas del uso, sino por otros factores como limpieza agresiva (fue realizada con salfumán), defectos de acuñación, etc. Además, la presencia de dos ejemplares con los mismos cuños refuerza la idea de que no ha debido transcurrir mucho tiempo desde su emisión hasta su ocultamiento.

 

BaSKuNES

No existe ningún estudio sobre esta ceca, hasta la fecha, así que he intentado agrupar estos 23 denarios conservados en el museo de Zaragoza por similitudes estilísticas del anverso. Recordemos que eran 39 los fotografiados en la publicación original, pero por su mala calidad no soy capaz de analizarlos.

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Dentro de los depositados actualmente en el Museo de Zaragoza, veamos en primer lugar un grupo de cinco denarios de arte muy parecido, aunque ninguno comparte cuños. Presentan bastante desgaste por circulación. Estos dos factores me llevan a deducir que serían de los más antiguos. Pero por otro lado su estilo es muy tosco y su acuñación descuidada, lo que induce, en general, a pensar en lo contrario.

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.03)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.03)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.09)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.09)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.17)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.17)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.18)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.18)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.19)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.19)

Respectivamente, sus pesos son 3,31 – 3,78 – 3,76 – 3,74 – 3,84 gramos, y tienen sus ejes de cuño a las 1h – 12h – 1h – 12h – 12h.

 

El siguiente grupo presenta el busto del anverso con un estilo distinto. Lo conforman otros cinco denarios, y tampoco comparten cuños entre ellos. Su grado de desgaste por circulación es pequeño, excepto el MZ 91.74.23 (aunque lo que sí ha sufrido es un severo deterioro por agresiones externas).

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.06)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.06)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.07)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.07)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.04)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.04)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.22)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.22)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.23)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.23)

Respectivamente pesan 3,48 – 4,22 – 3,46 – 3,63 – 3,15 gramos, y tienen el eje de cuños a las 12h – 12h – 1h – 1h – y 12h.

 

Estos dos ejemplares son de mejor estilo. Pesan 3,69 g y 3,71 g, y tienen el eje de cuños a las 1h y 12h, respectivamente:

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.05)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.05)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.21)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.21)

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Otros dos ejemplares que aunque apenas guardan un pequeño parecido son ambos de buen arte. Pesan 3,70 g y 3,76 g y tienen el eje de cuños ambos a la 1h. :

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.10)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.10)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.20)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.20)

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Estos otros dos ejemplares comparten cuños de anverso y reverso. Tienen el busto especialmente estrecho, y guardan cierto parecido con algunos denarios de leyenda BeNTiAN. Pesan 4,08 g y 3,68 g  y tienen ambos el eje de cuños a las 12h.

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.01)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.01)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.12)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.12)

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Los dos siguientes denarios comparten cuños de anverso y reverso, y el tercero es muy similar pero de distintos cuños. Son de arte más bárbaro, lo que se evidencia claramente en el caballo. Son del que denomino tipo Usategi. Pesan 3,71 – 3,43  y 3,57 gramos  y tienen los ejes de cuños a las 12h – 12h y 1h.

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.02)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.02)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.08)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.08)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.11)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.11)

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Estos otros dos denarios siguientes comparten ambos cuños. Son también de arte bárbaro. Pesan 4,65 g (?) y 3,36 g y tienen ambos el eje de cuños a la 1h.

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.13)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.13)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.16)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.16)

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Los dos últimos denarios son muy parecidos pero no comparten cuños. De arte bárbaro, el segundo creo que es de los mejores conservados del tesorillo. Pesan 3,64 g y 3,87 g y tienen el eje de cuños a las 11 h y 12 h.

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.15)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.15)

Denario de BaSKuNEZ del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.14)

Denario de BaSKuNES del Tesorillo de Alagón (MZ 91.74.14)

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Resulta complicado sacar deducciones de esta ceca. Espero que un estudio monográfico de la misma pueda aportar algo de luz sobre sus tipos y cronología, así como su localización. En principio, los ejemplares con cuños repetidos deberían ser los más recientes, y de igual modo aquéllos con menos desgastes por circulación y aquéllos con pesos más bajos.

No he intentado clasificarlos, sino de algún modo agruparlos por similitudes, pero se presta a revisión indudablemente.

 

ARSAOS

De los 26 denarios que menciona Beltrán en su primer trabajo, sólo 18 están actualmente depositados en el Museo de Zaragoza.

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Pasamos a analizar estos últimos, pues las anteriores fotografías tampoco permiten entrar en detalles, salvo asegurar que ninguno de ellos pertenece al grupo que vengo denominando tipo Palencia II, y que sería el último acuñado por esta ceca, en fechas del conflicto sertoriano (80-72 a.C.).

Seguramente los más antiguos de ellos son los dos siguientes ejemplares. El primero es del tipo que tiene el busto del anverso peinado con pocos rizos y con peculiares líneas rectas transversales tras la oreja y entre los rizos. Además, la leyenda del reverso presenta el último signo invertido. Pesa 3,73 g, y tiene el eje de cuños a la 1h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.51)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.51)

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El segundo ejemplar también es de pocos rizos, y con una línea curva de puntos entre ellos. Su peso es de 3,78 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.59)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.59)

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El siguiente ejemplar tiene mejor arte y presenta ya mayor número de rizos. Pesa 3,61 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.65)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.65)

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Todos los restantes ejemplares de esta ceca pertenecen al grupo de abundantes rizos, algunos de los cuales toman forma de adornos en S, en trisquel,… A continuación van cuatro ejemplares de arte parecido, aunque no comparten cuños ni de anverso ni de reverso ninguno de sus ellos. Sus pesos son 4,04 g – 3,60 g – 3,89 g – 3,90 g respectivamente. Sus ejes de cuños son a las 12h – 11h – 1h – 11h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.66)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.66)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.53)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.53)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.54)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.54)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.55)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.55)

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Los dos siguientes ejemplares comparten cuño de anverso, y tienen el reverso muy parecido pero no idéntico. Podemos ver también los peculiares adornos de su peinado: varios con formas de s pequeñas (una de ellas transversal), uno con forma de roseta tras la oreja, … Pesan 3,81 g y 3,89 g respectivamente, siendo el eje de cuños en ambos a las 12h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.57)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.57)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.67)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.67)

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El siguiente ejemplar presenta un asombroso parecido en su reverso con el anterior, y sin embargo no son del mismo cuño (Hemos de fijarmos sobre todo en el primer signo de la leyenda y en otros pequeñísimos detalles). Pesa 3,92 g y tiene el eje a las 5h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.58)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.58)

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Los tres siguientes ejemplares presentan los siguientes enlaces de cuños: el 1º tiene el mismo cuño de anverso que el 2º, y éste tiene el mismo cuño de reverso que el 3º. Sus pesos son 4,32 g – 3,82 g – 3,74 g respectivamente, y el eje de cuños a las 11h – 12h – 12h. 

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.60)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.60)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.64)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.64)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.61)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.61)

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Los dos siguientes ejemplares comparten cuños de anverso, con un peculiar peinado de rizos con adornos en S grandes y una fila vertical de cuatro punto tras la oreja. Tienen un reverso muy parecido, pero no idéntico. Pesan 3,79 g y 3,68 g y el eje a la 1h y 12h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.56)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.56)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.68)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.68)

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Los dos siguientes ejemplares de esta ceca presentan un estilo parecido entre ellos y a los dos anteriores, pero sin compartir cuños. Tienen adornos en S y filas de puntos entre los rizos, en distintas posiciones. Pesan 3,89 g y 3,77 g y tienen el eje a las 3h y 11h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.52)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.52)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.62)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.62)

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Y el último ejemplar presenta como peculiaridad un cuello muy ancho y corto. Está adornado su peinado con dos S y una corta fila de dos puntos verticales tras la oreja. Pesa 3,93 g y tiene el eje de cuños a la 1h.

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.63)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.63)

 

Como he dicho, no hay ningún ejemplar del tipo Palencia II, el más reciente, lo que reafirma la cronología del ocultamiento en fechas anteriores al siglo I a.C.

 

AREKoRATa

Sólo 16 ejemplares de los 25 que cita Beltrán se conservan hoy en el Museo de Zaragoza. Recordemos que en aquella publicación original sólo muestra la fotografía de 12. Es muy interesante señalar que todos los ejemplares pertenecen al tipo que lleva la leyenda AREKoRATa en una sola fila, y la variante cuyo jinete del reverso muestra un sólo pie. 

Tres ejemplares comparten cuños de anverso y reverso. Esto daría una pista para pensar que se trata de los más recientemente acuñados, pues no les habría dado tiempo para dispersarse. Comprobamos también que fueron fabricados con unos cuños muy desgastados. Pesan 3,52 g – 3,50 g – 3,80 g y sus ejes son a las 3h – 1h – 1h.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.41)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.41)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.43)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.43)

Denario de ARSAOS del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.47)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.47)

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Estos dos ejemplares comparten cuño de anverso. El segundo de ellos tiene los dos últimos signos de la leyenda del reverso nexados. Pesan 3,85 g y 3,59 g, y tiene sus ejes de cuños a las 12h y a las 3h, respectivamente.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.35)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.35)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.37)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.37)

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También comparten cuño de anverso estos otros dos ejemplares. El primero también presenta nexados los dos últimos signos de la leyenda (agradezco a Rgonzalez la información de un ejemplar con ese mismo cuño de reverso en el que se aprecia bien ese detalle). Pesan 3,51 g y 4,09 g y tienen sus ejes a las 3h y 1h, respectivamente.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.42)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.42)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.45)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.45)

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También comparten cuño de anverso estos dos próximos ejemplares. Pesan 3,41 g y 3,58 g respectivamente, y tienen ambos sus ejes de cuño a la 1h.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.48)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.48)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.49)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.49)

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Los restantes 7  ejemplares no presentan ya ningún enlace de cuños. De ellos, los tres que mostramos a continuación vuelven a presentar los dos últimos signos de la leyenda nexados, el primero de una manera peculiar. Pesan 3,81 g – 3,40 g – 3,70 g y sus ejes de cuño están a las 12h – 1h – 12h.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.38)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.38)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.40)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.40)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.50)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.50)

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Estos dos siguientes pesan 3,76 g y 3,45 g y tienen el eje a las 12h y 1h, respectivamente.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.39)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.39)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.44)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.44)

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Y por fin, de los dos últimos decir que se trata de un estilo de busto del anverso peculiar. Sus pesos son 3,92 g y 3,77 g y su eje de cuños está a las 3h y 1h, respectivamente.

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.36)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.36)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.46)

Denario de AREKoRATa del tesorillo de Alagón (MZ 91.74.46)

 

La presencia de los tres ejemplares con los mismos cuños nos lleva a pensar que han de ser los más recientes y por tanto fecharlos hacia el 110 a.C., fecha estimada de ocultamiento del tesorillo. La ausencia de ejemplares con la variante de dos pies del jinete visibles, considerada hasta ahora coetánea a la de un sólo pie, se podría explicar con la hipótesis de que en realidad fueran inmediatamente posteriores y que aún no habrían sido acuñados.

Tampoco hay ejemplares de leyenda larga y partida en dos filas, AREKOR/ATaS, que se consideran más antiguas.

Es llamativa la ausencia de ejemplares de SEKoBiRIKeS. La hipótesis de partida sería que hacia el 110 a.C. aún no se habría iniciado su acuñación.

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CRONOLOGIA

El tesorillo no contenía ningún denario republicano romano. De las 4 cecas de denarios ibéricos presentes, sólo TuRIASU tiene una monografía publicada que la estudie, “La ceca de Turiazu”, de Manuel Gozalbes. En ella ordena sus emisiones y establece su cronología. En base a esto, tomamos el ejemplar más reciente, el MZ 91.74.26 del Museo de Zaragoza, catalogado como del grupo V, tipo 112, que además no presenta signos de desgaste por circulación, para datar el momento del ocultamiento hacia el 110 a.C., no más tarde.

Beltrán en sus publicaciones de 1973-74 y 1992 lo sitúa en fechas posteriores al final del conflicto sertoriano (72 a.C.), pero hoy en día estamos seguros de que no puede ser así.

Villaronga, en su TMPI, lo sitúa entre los ocultados con motivo de las guerras sertorianas (80-72 a.C.) y le asigna el nº 99 de su repertorio. Apuntar que al dar su composición indica que el número de ejemplares de ARSAOS era de 27, lo que es una errata (son 26).

Denario de ARSAOS tipo Palencia II, del tesorillo del Cerro de la Miranda

Denario de ARSAOS tipo Palencia II, del tesorillo del Cerro de la Miranda

 

RESUMEN

  • El tesorillo fue encontrado en 1970 en Alagón, pero su ocultamiento tuvo lugar en Garrapinillos.
  • Estaba formado por unos 125 denarios, de los que sólo 105 ó 104 llegaron al Museo de Zaragoza para ser estudiados por A. Beltrán. Actualmente sólo 69 se conservan en este Museo.
  • Al faltar monedas, todas las conclusiones han de tomarse con cautela, tratándose sólo de hipótesis.
  • No se constata la presencia de denarios romanos republicanos, que podrían servir para datar el momento de su ocultación.
  • Por ello tomamos como referencia el MZ 91.74.26, un denario de TuRIAZU del tipo 112 que pertenece a la primera fase de acuñación del grupo V de Gozalbes, que podría datarse hacia el 110 a.C. aproximadamente.
  • La ausencia de denarios de ARSAOS del tipo Palencia II parece apoyar esta cronología anterior al conflicto sertoriano.
  • La ausencia de ejemplares de jinete con dos pies visibles y leyenda corta de AREKoRATa entre los 16 conservados en el Museo de Zaragoza (todos con un sólo pie visible) podría indicar que no fueron acuñados simultánea sino consecutivamente, siendo aquéllos posteriores al 110 a.C.
  • La ausencia de denarios de SEKoBiRIKeS podría indicar que aún no habían sido acuñados en esa fecha. Del mismo modo, refuerza la cronología propuesta, pues son característicos de los ocultamientos sertorianos (80-72 a.C.).
  • Dentro de cada ceca estudiada, el agrupamiento que realizo de los ejemplares por tipos o similitudes queda sujeta a revisión. Desde luego no es definitiva, sino un intento de aproximación en todas ellas, pero especialmente en la ceca de BaSKuNES.

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Tesorillo de El Coto de Buenamadre

Manuel Menéndez García

Manuel Menéndez García

El investigador y filólogo D. Manuel Menéndez García (1909-1962), cuya actividad se centró en la historia, etnografía y arqueología del occidente asturiano, señaló que en el sitio conocido como “El Cavao de las Pesetas” de la localidad asturiana El Coto de Buenamadre, en el Concejo de Somiedo, había gran cantidad de monedas de plata que se iban vendiendo, a medida que aparecían, a un comerciante de Pola de Somiedo. El lugar en concreto se halla en un pequeño “repozo” a la falda de una ladera, presentándose sueltas, entre las glebas de la tierra cuando la araban.

No se trata de un conjunto de monedas reunidas y encontradas todas de una sola vez, sino en diversas ocasiones y durante varios años, aunque siempre en la misma finca de labor, que por estar actualmente dedicada a prado ya no se presta a nuevos descubrimientos hasta que no vuelva a ser cultivada“, señalaba el autor de “Monedas ibéricas en Asturias” en el BCPM de Oviedo nº 2, en 1959. No estaríamos pues ante un tesorillo pero vamos a incluirlo entre ellos por razones prácticas. Las circunstancias sobre el hallazgo de los ejemplares y su composición son muy poco precisas.

boletinLa historia es como sigue. Adolfo Lana, un culto maestro natural de la zona, le comunicó personalmente a su amigo Manuel Menéndez que “las monedas encontradas eran todas iguales“, y que contaba con la información de un labrador “que había tenido varias en sus manos por haber trabajado en la tierra del hallazgo durante su niñez y juventud“, y de que su padre se las iba vendiendo a un comerciante de Pola de Somiedo que al estar ya fallecido hace años y sin familia en el pueblo resultaba imposible averiguar su destino final. Este maestro le envió el calco de una de las monedas, y además le regaló una a él y otra al director de la Escuela Normal de Oviedo, Eduardo de Fraga Torrejón, siendo ambas de la ceca de leyenda SEKoBiRIKeS. A pesar de este dato y de la afirmación anterior, nos queda la duda de pensar si esa presunta igualdad de todas las monedas sería rigurosa en cuanto a la ceca o más bien se referiría a que todas eran lo que conocemos como denarios ibéricos.

dela-numismaticaenasturiasSabemos que un denario de la ceca de leyenda AREKoRATaS depositado en el Museo Arqueológico de Asturias, en Oviedo, y que consta como aparecido en Gúa, fue regalado antes de 1936 por la persona que lo halló, Aurelio de Llano y Roza de Ampudia, al erudito articulista Pedro Hurlé Manso (Gijón, 1903-1988), cuya colección de monedas fue a su vez adquirida por la Diputación Provincial de Oviedo y se conserva hoy en aquel Museo. Matilde Escortell Ponsoda publicó “Acuñaciones autónomas de España romana en el museo arqueológico provincial”, Archivum XXI, 1971. Ya Manuel Menéndez señala la escasa distancia que separa Gúa de El Coto de Buenamadre, y apunta lo verosímil que le parece que en realidad proceda de este último lugar. Gracias a la gentileza del Museo Arqueológico de Asturias publicamos aquí su fotografía.

Denario de leyenda AREKoRATa. Col. Hurlé. Museo Arqueológico de Asturias

Denario de leyenda AREKoRATa. Col. Hurlé. Museo Arqueológico de Asturias

Se trata de un ejemplar de la ceca de leyenda AREKoRATa de la serie VI de Paloma Otero, la última emisión de esta ceca para esta autora. Se trata de la variante en la que el jinete del reverso muestra los dos pies.

Además, otro ejemplar de AREKoRATaS de la misma procedencia fue publicado por Francisco Diego Santos en “Historia de Asturias. Asturias romana y visigoda”. ed. Ayalga, 1977, tomo III, p.106, foto nº 2.

Denario de leyenda AREKoRATa. Colección Francisco Diego Santos

Denario de leyenda AREKoRATa. Colección Francisco Diego Santos

Vemos que se trata también de un ejemplar de la serie VI, y con un jinete que asimismo muestra los dos pies visibles, pero ambos cuños son distintos. El busto del anverso se adorna esta vez con dos torques, además.

Una magnífica reseña sobre este hallazgo de El Coto de Buenamadre la encontramos en la obra de Rui Centeno “Circulaçao monetaria no noroeste de Hispania ate 192”, donde le asigna el nº 39 de su repertorio, y además señala que se aprecia en los ejemplares un considerable desgaste motivado por haber circulado bastantes años antes de su ocultamiento.

En resumen, serían sólo 4 los ejemplares conocidos de un total indeterminado de denarios:

  • 1) Denario de AREKoRATaS. Museo Arqueológico de Asturias, Oviedo. ExColección Hurlé. Pesa 3,70 g
  • 2) Denario de AREKoRATaS. Colección Diego Santos (Oviedo).
  • 3) Denario de SEKoBiRIKeS. Colección Fraga Torrejón (Oviedo).
  • 4) Denario de SEKoBiRIKeS. Colección Menéndez García (Oviedo).
Brañas cerca de el Coto de Buenamadre

Brañas cerca de el Coto de Buenamadre

En ese área del montañoso interior del Principado de Asturias se localizan dos castros astures, siendo además una zona de paso natural que se piensa que fue utilizada como posible vía militar.

Recomiendo la lectura del artículo de Fernando Gil y Ángel Villa Valdés “La circulación monetaria en los castros asturianos. ¿Testimonio de asentamientos militares en zonas civiles?” (2006), en el que hacen un estudio de la materia magnífico.

Para conocer más sobre la cultura castreña asturiana, es imprescindible este artículo de Narciso Santos Yanguas, en el que menciona el hallazgo que nos ocupa: “Los recintos fortificados como marco de desarrollo de la cultura castreña en el norte de la península ibérica” (2007).

Respecto al curioso nombre de la localidad que da denominación al tesorillo que nos ocupa, se dice que se debe a Dª Inés de Miranda, una dama que encontró cobijo e ingresó con el cargo de abadesa en el monasterio cisterciense de Gúa tras unas tormentosas relaciones con D. Alfonso López de Tineo. Encinta, decidió dar a luz, y el Abad General para acabar con aquella situación trasladó el monasterio a León, nombró nueva abadesa y le concedió a la mujer las propiedades que la comunidad tenía en El Coto.

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Quiero expresar desde aquí mi agradecimiento al Museo Arqueológico de Asturias y a la Biblioteca de Pumarín Gijón Sur por su colaboración y gentileza en el trato.
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Tesorillo de Los Villares

En 1892, en el paraje conocido como la Vega del Canal, a orillas del río Eliche, en el término de Los Villares (Jaén), fue encontrado de modo casual un conjunto de plata formado por un recipiente troncocónico, un torques de alambres trenzados, una fíbula y unos mil denarios por un labrador llamado Lorenzo García Higueras. Para evitar repartir su valor con el propietario de la finca “falseó el lugar del hallazgo asegurando que lo había encontrado al labrar unos olivos de su propiedad sitos en el paraje de la Guindalera” según informa Manuel López Pérez, cronista oficial de Los Villares en el nº 14 de la revista escolar “La Fuente“.

Poco después se lo vendió a Antonio Vives y Escudero. Aunque la fíbula y las monedas acabarían en paradero desconocido, las otras dos piezas fueron adquiridas por el MAN al erudito menorquín (aunque madrileño de nacimiento) el 13 de septiembre de 1892 e inventariadas con los números 18022 y 18023.

 

Vaso de plata del Tesorillo de Los Villares. MAN (foto: ceres.es)

Vaso de plata del Tesorillo de Los Villares. MAN (foto: http://www.ceres.es)

El vaso de plata (MAN, nº inv. 18022) tiene forma tronco-cónica, con una altura de 9,20 cm y un diámetro de boca de 16 cm, pesando 329 g. De tipología netamente ibérica, lo más llamativo es la cruz de oro que lleva embutida. Perteneció a la colección Vives. Una zona del borde está dañada.

 

Torques de plata del Tesorillo de Los Villares. MAN (foto: ceres.es)

Torques de plata del Tesorillo de Los Villares. MAN (foto: http://www.ceres.es)

El torques trenzado de plata (MAN, nº inv. 18023) tiene sus extremos rematados por presillas. Es semirígido, con un diámetro de unos 16 cm y un peso de 85,50 g. Atribuido a la cultura ibérica, aunque con influencia griega. Perteneció también a la colección Vives.

Este tesorillo es mencionado en primer lugar en la literatura numismática por Gómez-Moreno en “Notas sobre numismática hispana” de su “Misceláneas (Historia-Arte-Arqueología). Primera serie: la Antigüedad”, 1949, Madrid, p.182, donde dice: “El de Los Villares (Jaén), coetáneo del de Azuel, entre un millar de denarios romanos, doce de estos tipos: Bolscan, Conterbia, Aregrada y Duriasu”.

Todas las demás referencia bibliográficas se limitan a repetir esta cita. Así, Villaronga le asigna el nº 61 de su repertorio en su TMPI, y lo encuadra entre los tesoros ocultados entre finales del siglo II a.C hasta el 98-94 a.C, con denarios ibéricos y romanos.

El RCHAD le asigna su número 114. Chaves el 29 (aunque hay un error cuando señala su procedencia como “Los Villares, en Caudete de las Fuentes”, que no tiene nada que ver con este tesorillo, el resto es correcto).

Como he dicho, las monedas están en paradero desconocido. Las adquirió Antonio Vives y Escudero, pero no pasaron luego al MAN. Se trataba de unos 1000 denarios romanos y 12 ibéricos, de las cecas BoLSKaN, KoNTeRBiA KaRBiKa, AREKoRATa y TuRIAZU (sin que sepamos cuántos atribuir a cada una de ellas). La cronología del ocultamiento la da ya Gómez-Moreno, al situarlo coetáneo del tesorillo de Azuel.

Antonio Vives y Escudero

Antonio Vives y Escudero

Antonio Vives y Escudero (1859-1925) fue nombrado catedrático de Numismática en la U. Central de Madrid en 1911. Considerado el mejor numismático que existía en esos momentos en España, ya era entonces miembro de la RAH, y había catalogado las monedas arábigas del MAN. Fue el primer director del monetario del Instituto Valencia de Don Juan (IVDJ), y miembro correspondiente de la Hispanic Society of America (HSA). Poseyó una importante colección numismática y de piezas arqueológicas. Su obra “La Moneda Hispánica” (1926),  aunque finalizada para 1906 fue publicada tras su fallecimiento (y cuyo extenso prólogo fue terminado por Gómez-Moreno). Para su elaboración se valió del álbum numismático que había ido realizando con las improntas de monedas de su colección y de las de museos, como el MAN, y particulares como Cervera,  Pablo Bosh y Barrau, etc. Se trataba de más de 35.000 improntas de monedas, según dice Vicente Castañeda en el obituario de Vives, a las que catalogó y señaló su procedencia. Dicho álbum ha sido localizado por Mª Paz García-Bellido en el IVDJ, y le ha servido para publicar el excelente libro “La Colección Cervera. Moneda antigua de Hispania” (2014).

Sería muy posible que en ese álbum viniesen reflejados los denarios de este tesorillo.

Unidad de BoLSKaN. ACIP-1415. Colección Vives. Museo de Menorca

Unidad de BoLSKaN. ACIP-1415. Colección Vives. Museo de Menorca

En 1946 la familia de Antonio Vives firmó el acta de depósito de 504 libros y separatas de su colección así como de 1809 piezas arqueológicas en el Patronato del Museo Provincial de Bellas Artes de Mahón (hoy Museo de Menorca), la mayoría relacionadas de algún modo con la isla. Se trataba de objetos de cerámica, hueso y metal procedentes de las culturas pretalayótica, talayótica, ibérica, romana, islámica, medieval y posteriores. También pinturas, grabados y loza. El apartado numismático lo conformaban 819 piezas, que corresponden a monedas ibéricas de bronce (unidades y fracciones, pero ningún denario) de las principales cecas hispanas, un par de ases republicanos, monedas del alto y bajo imperio romano, medievales y también posteriores. Le debo esta información a la gentileza del Museo de Menorca, donde actualmente tiene lugar una exposición precisamente sobre Antonio Vives. También les agradezco que me permitan publicar la foto de la unidad de BoLSKaN depositada en su institución.

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Tesorillo de Arrabalde

Tesorillo de Arrabalde. Museo de Zamora

Tesorillo de Arrabalde. Museo de Zamora

El tesorillo de Arrabalde fue encontrado en el extremo este del castro de Las Labradas, situado en terrenos pertenecientes a los municipios zamoranos de Arrabalde y de Villaferrueña. Se trató de un hallazgo fortuito ocurrido en agosto de 1980 que, ante su importancia, fue adquirido por el Estado tras una rápida gestión de la Subdirección General de Arqueología. Estaba formado por medio centenar de joyas de oro y plata con un peso total de 5.010,23 g, de los que 677,95 g correspondían al oro. La noticia la dan R. Martín Valls y G. Delibes de Castro en “Hallazgos arqueológicos en la provincia de Zamora (VIII)“, BSAA XLVII, 1981. Este conjunto de joyas está depositado en el Museo de Zamora.

Circunstancias lamentables hicieron imposible conocer con exactitud las condiciones en que se depositó el tesoro en el momento de su ocultación. Aunque podría proceder del subsuelo de una vivienda, pues se situaba en una zona de hábitat dentro del castro, ciertamente no se encontró ninguna prueba como muros, pavimento ni restos de hogar que lo demostrasen.

Recipiente del tesorillo

Recipiente del tesorillo

El conjunto de joyas se encontraba en el interior de una vasija de cerámica a mano oscura, sin decoración, descubierta como consecuencia de la apertura de una zanja para realizar un cortafuegos que atravesó por completo el yacimiento. Tras el hallazgo, ese sector del yacimiento fue saqueado vandálicamente por detectoristas furtivos, lo que impidió realizar una prospección y excavación de urgencia que pudiera aportar datos sobre la cronología y circunstancias del ocultamiento.

Aunque no constaba la presencia de monedas, se supuso que el motivo del mismo fue la inestabilidad a consecuencia de la Guerras Cántabras (29-19 a.C.), pues el conflicto sertoriano no debió tener tanta trascendencia en territorio astur.

Con motivo de la exposición en 1982 del conjunto de joyas primero en Zamora y luego en León, Germán Delibes de Castro publicó “El tesorillo de Arrabalde y su entorno histórico”.

Torques. Museo de Zamora

Torques. Museo de Zamora

Arracadas. Museo de Zamora

Arracadas. Museo de Zamora

Composición:

  • 14 torques de plata
  • 2 torques de aleación de oro y plata
  • 2 vasos de plata con forma de tulipa
  • 2 fíbulas anulares
  • 2 fíbulas “La Tène” tipo simple
  • 1 fíbulas “La Tène” de doble pie
  • 1 fíbula de pie aplanado
  • 4 brazaletes espiraliformes
  • varios anillos, arracadas, aros y colgantes de oro y plata

 

Brazalete del tesoro Arrabalde I(Foto A.M. Felicísimo)

Brazalete del tesoro Arrabalde 1 (Foto A.M. Felicísimo)

Fíbulas. Tesoro Arrabalde I. (Foto A.M. Felicísimo)

Fíbulas. Tesoro Arrabalde 1 (Foto A.M. Felicísimo)

Arracada. Tesorillo Arrabalde 1

Arracada. Tesorillo Arrabalde 1

Arracada. Tesorillo Arrabalde 1

Arracada. Tesorillo Arrabalde 1

Pero será en el VI Congreso Nacional de Numismática, celebrado en Oviedo en septiembre de 1984, cuando Vicente Sánchez de Arza da la noticia en primicia de que, con el tesoro descubierto en agosto de 1980, habían aparecido un conjunto de monedas: “…pues me consta y afirmo que fueron halladas con el tesoro comentado reservándome la situación de ellas, mas para fijar su clasificación han venido a mis manos y nunca hasta hoy se supo de ellas y hoy es la primera vez que se da cuenta y se publican.” Su comunicación fue publicada en la revista Numisma 186-191 de 1984, dedicada a dicho congreso, con el título de “Las monedas del tesoro de Arrabalde. La Asturias Cismontana”.

Estudia las 20 piezas a las que tuvo acceso, pero sabe de la existencia de muchas más que le consta que hubo, procedentes del mismo hallazgo. De ellas 16 son ibéricas (aunque luego sólo describe y fotografía 15) y 4 romanas, que se distribuyen así:

  • 6 TuRIAZU
  • 5 BoLSKaN (sólo describe 4)
  • 3 SEKoBiRIKeS
  • 2 ARSAOS
  • RRC 408/1 , Roma, 67 a.C.
  • RRC 448/3 , Roma, 48 a.C.
  • RRC 497/3 , Octavio Augusto, 42 a.C.
  • RRC 544/20 , Marco Antonio, 32-31 a.C.

 

Vista aérea del castro de Las Labradas (foto FPH CastillayLeón)

Vista aérea del castro de Las Labradas (foto FPH CastillayLeón)

El castro astur de Las Labradas (podéis leer este excelente artículo de J. Misiego et al.) se ubica en una zona rica en mineral de hierro y se extiende sobre una superficie de unas 23 ha en lo más alto de la sierra de Carpurias, entre los pueblos zamoranos de Arrabalde y Villaferrueña. Es un ejemplo característico de poblado en alturas de la II Edad del Hierro, defendido tanto por elementos naturales como artificiales. Dominando el valle del río Eria, sobre escarpadas laderas y con un perímetro de unos 2,5 km, en gran parte amurallado y con al menos dos puertas de acceso, llaman la atención varias estructuras relacionadas con el almacenamiento de agua en su interior, seguramente vinculadas con la necesidad del abastecimiento de una importante población. Podríamos estar hablando de un auténtico oppidum desde el que se dominan grandes extensiones de terreno y una vega con recursos agrícolas, ganaderos, mineros, forestales y de caza, lo que ha llevado a investigadores como Santos Yanguas a pensar en su atribución como la Lancia de los astures en lugar del yacimiento de Villasabariego (León). Además de dos recintos amurallados yuxtapuestos, uno externo y otro interno, hay restos de lo que podría ser un sistema defensivo de “piedras hincadas” en la subida al castro desde el pueblo de Arrabalde por la denominada “senda de las vacas”.

También resulta curiosa la existencia de otro castro vecino, llamado de “El Marrón”, separados ambos por una vaguada y con el que parece, por fotografía aérea, que comunica por un muro soterrado. Podría ser de cronología posterior, seguramente romana, y servir de control o vigilancia del propio recinto de Las Labradas.

La primera referencia bibliográfica del castro la dio el erudito zamorano Virgilio Sevillano Carbajal en su libro “Testimonios arqueológicos zamoranos” de 1978, que lo denominó “castro de las Charcas”. Pero las primeras investigaciones las había realizado ya antes Ángel Esparza en 1974, preparando su tesis. Este mismo autor ya se percató, en 1979, de los destrozos ocasionados por una excavadora en la muralla occidental, cuyas piedras habían sido reutilizadas en obras de consolidación contra la erosión. Fue al año siguiente cuando tuvo lugar el hallazgo que nos ocupa.

Aunque tras el descubrimiento del tesorillo se intentó iniciar una excavación en el mismo año (1980), esta “no pudo desarrollarse con normalidad” y Esparza realizó la primera excavación científica del castro en 1982, “restablecida la calma”, centrándose en la zona del hallazgo, ya muy alterada por sucesivas remociones clandestinas. Como había sido expoliado repetidamente (al parecer los furtivos encontraron al menos un par de denarios de Turiazu más) sólo halló algunas cerámicas, que fueron datadas hacia el 60 a.C por radiocarbono, es decir, a finales casi de la edad del Hierro. Como ya he señalado, se dedujo que no se trataría del interior de una vivienda, aunque sí en su entorno.

Una segunda campaña, en 1986, estuvo encaminada a la detección de viviendas. A destacar el hallazgo un fragmento de coraza de un oficial romano y de cinco monedas:

  • 1 denario romano de P. Licinus Crassus MF, del 54 a.C.
  • 1 as de Celsa, del 44/42 al 36/35 a.C.
  • 1 as de Calagurris del 29/28 al 27 a.C.
  • 1 as de Emerita de P. Carisio, del 23 a.C.
  • 1 no identificable

El as de Emerita del 23 a.C. se convertirá así en la moneda más reciente hallada en el castro, pero hemos de evitar considerarla como del tesorillo, pues no pertenece al conjunto y no nos sirve entonces para modificar la datación del mismo.

Pero en abril de 1987 tuvo lugar la aparición del segundo tesoro de Arrabalde en circunstancias tan lamentables como el precedente: a un km al oeste del anterior apareció un conjunto de objetos de poco más de 2 kg, entremezclándose fragmentos de piezas y tortitas de plata con joyas en buen estado y un cinturón articulado chapado en oro (novedoso en el repertorio de orfebrería prerromana meseteña).

Composición:

  • 2 torques sogueados o funiculares
  • 1 torques de cadeneta o malla
  • 1 torques de varilla simple
  • 1 brazalete espiraliforme
  • 3 fíbulas de doble pie
  • 1 broche de cinturón chapado en oro
  • varias sortijas, arracadas, fragmentos de joyas y una torta de plata

Una excavación científica realizada en la zona del hallazgo poco después, en agosto de 1988, resultó infructuosa. Al no encontrarse zona de habitación, se supone que fue escondido fuera de la zona de viviendas. Podéis leer el artículo completo de A. Esparza: “Noticia preliminar sobre el nuevo tesoro de Arrabalde“, 1988.

 

Broche de cinturón. Tesorillo Arrabalde 2. Museo de Zamora

Broche de cinturón. Tesorillo Arrabalde 2. Museo de Zamora

Torques y pulsera. Tesorillo de Arrabalde II (Foto A.M. Felicísimo)

Torques funicular y torques de cadeneta. Tesorillo de Arrabalde 2 (Foto A.M. Felicísimo)

En 1988 tuvo lugar otra campaña de excavación, ahora en la zona más alta del castro, donde se descubrió una cabaña rectangular cuya estratigrafía proporcionó fragmentos cerámicos de finales de la edad del Hierro sobre un lecho de fondo del Bronce final (Cogotas I) y dos denarios ibéricos de la ceca de leyenda SEKoBiRIKeS, según publicaron Delibes, Esparza y Martín Valls en “Los tesoros prerromanos de Arrabalde (Zamora) y la joyería celtibérica” en 1996. No he conseguido averiguar su paradero, pero puedo confirmar que no están depositados en el Museo de Zamora.

Para una revisión de conjunto de los aspectos más importantes del castro, recomiendo la lectura del artículo online de Patricia Fuentes Melgar: “El castro de Las Labradas (Arrabalde)“, del 2010.

Recapitulando, vamos a intentar estudiar ahora los denarios ibéricos presentes en el tesorillo de Arrabalde. Como ya se ha dicho, sólo aparecieron en el primero de los dos, y únicamente disponemos de la publicación de Sánchez de Arza al respecto. Según expone, le consta que había muchas más de las 20 (en realidad 19) que describe. Se sabe que además aparecieron dos denarios de TuRIAZU poco después, a consecuencia del expolio al que fue sometida la zona. Finalmente en 1986 y 1988, fruto de sendas excavaciones científicas, aparecieron 5 monedas de las que el único denario era romano, y dos denarios de SEKoBiRIKeS, respectivamente.

Villaronga, en el TMPI, lo encuadra entre los tesoros con denarios ibéricos y romanos ocultados a finales del siglo I a.C. y le asigna el número 149 de su repertorio.

Lamentablemente, de los denarios del tesorillo de Arrabalde 1 sólo contamos con las fotografías que publicó Sánchez de Arza, y su calidad es pésima. Como ya hemos dicho, aunque las joyas están en el Museo de Zamora, los denarios se encuentran en paradero desconocido. Vamos a intentar estudiarlas:

TURIAZU:

La ceca de leyenda TuRIAZU es la más representada de todas, con 6 ejemplares conocidos. Además, al menos otro par de denarios más fueron encontrados por furtivos en el mismo lugar poco después del hallazgo. Todos pertenecen al grupo V de Gozalbes. No hay ningún representante del grupo VI, la última serie en ser acuñada. Los he ordenado siguiendo la clasificación tipológica de M. Gozalbes en “La ceca de TuRIAZU“.

turi3           turi6 

  • Tipo 119. Peso 4,17 g
  • Tipo 301. Peso 3,25 g

turi2           turi1

  • Tipo 305. Peso 3,85 g
  • Tipo 335. Peso 3,52 g

turi4           turi5

  • Tipo 417. Peso 3,60 g
  • Tipo 554. Peso 3,55 g

 

BOLSKAN:

Aunque Sánchez de Arza cita 5 denarios de la ceca de leyenda BoLSKaN, luego sólo muestra las fotografías y la descripción de 4. Todos ellos son de tipo Jenkins III. No hay, por tanto, ningún ejemplar del tipo prePalenzuela ni Palenzuela, que son los más recientes.

bolskan 1 y 2           bolskan 3 y 4

Sus pesos son 3,80 g – 3,62 g – 3,55 g – 3,90 g respectivamente.

SEKOBIRIKES:

Los tres ejemplares de la ceca de leyenda SEKoBiRIKeS pertenecen cada uno a un tipo distinto. Debido a la mala calidad de las fotografías los he comparado con piezas de mi colección que considero que se asemejan bastante para poder hacer una aproximación a su clasificación.

sekob

El primer ejemplar sería un 6r 2t 0 / s 2p , es decir, anverso con busto de peinado de 6 rizos y con dos torques y sin ningún punto entre creciente y nuca, y reverso con jinete sin clámide y con 2 pies visibles. Pesa 3,50 g.

Variante con creciente entre los rizos

Denario del tesorillo de las Filipenses

El segundo ejemplar es un 9r 1t 0 / s 2p , y creo que debería presentar una peculiaridad muy interesante. Escondido entre los rizos del peinado del busto del anverso tendría que tener, aunque por la fotografía no se aprecia, el signo ibérico que representa el sonido S o el sonido M, según interpretaciones, o un creciente lunar. En 1995, en los Anejos de la AEspA XIV, Paloma Otero publicó “Una firma de grabador en los denarios de Sekobirikes”, en donde describió esta variante en siete cuños distintos. Característicamente todas tienen 9 rizos, y en el reverso el jinete no lleva clámide y sus dos pies son visibles, y la cola del caballo tiene una forma curiosa de delfín. Aunque en el Corpvs no venía, ahora en el ACIP sí, con el nº 1874. Este tipo está representado en el tesorillo de Usategi, donde había un ejemplar así, y en el tesorillo de las Filipenses, donde había otros dos, además de un tercer denario con el signo de creciente lunar que incluso creo que podría coincidir con los cuños de éste. El peso es de 3,70 g.

El tercer ejemplar de esta ceca creo que puede ser un 5r 1t 1 / s 1p , es decir, busto de 5 rizos, 1 torques y un punto entre la nuca y el creciente lunar, y reverso con jinete sin clámide y 1 pie visible. Pesa 3,60 g.

ARSAOS:

arsaos juntosLos dos ejemplares de la ceca vascona de leyenda ARSAOS del tesorillo son de la variante cuyo busto presenta un peinado con abundantes rizos. Al tratarse, sin embargo, de estilos diferentes, voy a compararlos también con un par de denarios de mi colección con el que guardan alguna semejanza para poder apreciar mejor sus diferencias. Pesan 4,22 g y 3,67 g respectivamente.

DENARIOS ROMANOS:

  • RRC 408/1        3,85 g     Familia Calpurnia  Roma  64 a.C. 
  • RRC 448/3        3,80 g     Familia Hostilia  Roma  48 a.C.
  • RRC 497/3        3,80 g     Octavio Augusto  ceca móvil  42 a.C.
  • RRC 544/20     3,45 g      Marco Antonio  ceca móvil  32-31 a.C.

romanasEsta última moneda nos servirá para fijar la fecha terminus post quem y presumir que el ocultamiento tuvo lugar con motivo de las Guerras Cántabras del 29-19 a.C., en concreto durante los acontecimientos del Bellum Asturicum. Una hipótesis sería que este castro pudiera haber sido un último reducto indígena de estos astures cismontanos ante el avance de Roma en una zona plenamente inmersa en aquél acontecimiento bélico, incluso posiblemente en relación con el acantonamiento de la Legio X Gemina en Petavonium (Rosinos de Vidriales), localizada a escasa distancia. Los restos romanos hallados en el castro, algunos del siglo I, hacen suponer que quizá subsistió romanizado o convertido en un puesto militar.

Floro refiere que en el 25 a.C. un ejército de las tribus astures descendió de las nevadas montañas que habitaban para atacar a los campamentos de invierno de los romanos, junto a Brigaecium (Dehesa de Morales de la Cueva, en Fuentes de Ropel, cerca de Benavente) a orillas del Astura (río Esla). Traicionados por sus habitantes los brigaecini, que alertaron al legado de Augusto para la Lusitania, Publio Carisio, fueron derrotados. Los que pudieron se refugiaron en Lancia, “la mayor ciudad de los astures” según Dión Casio y “fortificadísima” según Floro. Hasta ahora se pensaba que correspondería al yacimiento de El Castro, en Villasabariego (en León), pero parece concordar más con el castro de Las Labradas (en Arrabalde, Zamora). De todos modos existe controversia en este punto entre los arqueólogos, estando por un lado N. Santos Yanguas y por otro J. Celis.

Publio Carisio los persiguió hasta Lancia y atacó la ciudad, que resistió un tiempo para finalmente rendirse. Prosiguió la campaña militar y al finalizar la misma dio por conquistada la Asturias Cismontana y partió hacia el sur, para fundar la colonia Augusta Emerita (Mérida) con los veteranos de las legiones que había tenido bajo su mando.

Además de la importancia y jerarquía social de sus propietarios, reflejado en la calidad de la orfebrería de los tesorillos, el castro de La Labradas de Arrabalde debió ser un referente para las poblaciones astures, bien como lugar de presencia de élites sociales, militares o religiosas, bien como lugar de refugio y concentración poblacional en momentos de inestabilidad. Queda muchísimo por excavar y descubrir en su solar.

Pero tengo una buena noticia, en primicia para muchos de vosotros. Mientras recababa datos para elaborar esta entrada me puse en contacto con el Museo de Zamora, donde me dieron todo tipo de facilidades y me informaron que tenían depositados en sus vitrinas seis denarios que habían sido donados por un particular en 1984 y que procedían del hallazgo que nos ocupa. Le agradezco a esta institución, a su directora Rosario García y al conservador Alberto del Olmo su gentileza al proporcionarme sus fotografías. No dispongo de sus pesos ni de su eje de cuños, pero espero poder conseguirlos. Paso a mostrar estos 6 denarios depositados en el Museo de Zamora (Junta de Castilla y León):

Denario de BoLSKaN. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-1)

Denario de BoLSKaN. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-1)

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III.

Denario de ARSAOS. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-2)

Denario de ARSAOS. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-2)

Denario de leyenda ARSAOS. De arte muy esquemático, con abundantes rizos y cabeza muy grande. Signos ibéricos de la leyenda de estilo tosco.

Denario de SEKoBiRIKeS. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-3)

Denario de SEKoBiRIKeS. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-3)

Denario de la ceca de leyenda SEKoBiRIKeS. Debido a su estado de conservación no se aprecian bien algunos detalles, pero se ve bien claro que el busto tiene 6 rizos y el jinete sólo presenta un pie visible, lo que resulta una combinación poco frecuente.

Denario de AREKoRATa. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-4)

Denario de AREKoRATa. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-4)

Denario de la ceca de leyenda AREKoRATa. Leyenda en una sola fila. Arte peculiar, posiblemente por ser imitación de época. Por la misma razón, tampoco queda claro si el signo del anverso es la letra ibérica Ku o un glóbulo.

Denario romanode la familia Papia. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-6)

Denario romano. RRC 384/1. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-6)

Denario romano republicano de la familia Papia. RRC 384/1. Datado el 79 a.C. Ceca de Roma. El símbolo del anverso se describe como horno de fundición, y el del reverso, una copela. Es de los denominados denarios serratos, por el contorno del cospel.

Denario romano. RRC 544/30. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-5)

Denario romano. RRC 544/30. Museo de Zamora. (nº MZA84-3-5)

Denario romano de las legiones de Marco Antonio. RRC 544/30, datado entre el 32-31 a.C. Ceca de Patras. Legión XV. Como vemos, confirma la cronología atribuida al tesorillo.

Para finalizar, os dejo un par de interesantísimos vídeos.

 

Quiero dedicar esta entrada a José Martínez Bausela, por ser zamorano y por ser mi amigo. También mostrar mi agradecimiento al Museo de Zamora (Junta de Castilla y León) por facilitarme las fotografías, y a Ray Benzal, responsable del blog numismática antigua , por su ayuda en la catalogación de los denarios romanos.
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Tesorillo de Quintana Redonda

En 1863 se produjo el hallazgo fortuito de 1.121 denarios ibéricos de leyenda BoLSKaN (1.021 según otra información), un cuenco semiesférico, un skyphos (taza con asas), ambos de plata, y un casco de bronce del tipo montefortino, en el término de Quintana Redonda (Soria).

Casco y denarios del tesorillo de Quintana Redonda. Real Academia de Historia.

Casco y denarios del tesorillo de Quintana Redonda. Real Academia de Historia.

La primera noticia del mismo la dio el diario La España el 1 de mayo de 1863 en su primera página. Su corresponsal en Soria informa, con fecha 27 de abril, que “una casualidad dio motivo hace pocos días a un descubrimiento notable”. Explica que un labrador “tropezó con el arado en una piedra. Haciendo fuerza para alzarla, descubrió una gran porción de monedas y otros objetos. Recogidos todos cuidadosamente, resultaron mil ciento veinte y una monedas, dos tazas y un casco. Las monedas son todas de una época, de plata, del mismo busto y con igual inscripción. Tienen en el anverso cabeza sin casco y la inscripción XN (BoN); y en el reverso un guerrero a caballo con lanza y casco y debajo la inscripción siguiente XLMAN (BoLSKaN). Algunas de estas monedas tienen en el reverso la figura del anverso resellada del revés. Estas son de las que en numismática se llaman incusas, por causa del modo como los antiguos acuñaban, pues haciéndolo a golpe sucedía muchas veces sin duda que el encargado de retirarlas padecía un descuido y se estampaba la figura en el metal frío y salía de una manera irregular“.

Conjetura después con que la leyenda pudiera leerse Salman, y hubiesen sido acuñadas entonces en Salamanca. Después describe los tres objetos restantes. Finalmente informa de la visita del Gobernador Civil en cuanto tuvo noticia, con objeto de adquirirlos y remitirlos a la Academia de Historia, aunque ya habían sido vendidos “a una persona de esta ciudad. Sin embargo, creo que parte de ellos han sido cedidos al gobernador y el resto serán tal vez también presentados a la Academia según lo que he oído“. Podéis leer la noticia entera en La España 1 de mayo de 1863.

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Efectivamente, el 26 de mayo de 1863 la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando recibe una comunicación de Eduardo Capelastegui, Gobernador de Soria y presidente de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, con todos los detalles del hallazgo. Informa que el mismo tuvo lugar el pasado 14 de abril en el pago Las Quintanas del término municipal de Quintana Redonda, al chocar José Hernández con la reja de su arado contra un objeto mientras labraba sus tierras. A los tres días se presentó él mismo acompañado de un vocal de la citada Comisión y del jefe de la sección de Fomento, pero el tesoro había sido adquirido ya por el presbítero D. Tomás Celorio, quien consintió en vender la taza de las asas y cien monedas, entre ellas cuatro incusas. El resto estaba reservado para Eduardo Saavedra, académico de la Real Academia de la Historia.

Uno de esos acompañantes era Dionisio López de Cerain, vocal de dicha Comisión Provincial de Monumentos, quien realizó los dibujos exactos en planta y alzado de las dos vasijas (que aún se conservan en el Archivo de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y son hoy el único testimonio de las mismas) así como un dibujo y un facsímil en zinc del casco.

Realiza Capelastegui una descripción de las monedas exactamente como en la noticia del periódico, señalando que eran todas iguales hasta en las leyendas, y en cantidad de 1.021 (en lugar de 1.121), de entre ellas 4 incusas. Adjunta en su informe no sólo los dibujos mencionados sino también diez de las monedas que había adquirido.

Eduardo Saavedra y Moragas (1829-1912)

Eduardo Saavedra y Moragas (1829-1912)

Como la Academia de Bellas Artes de San Fernando no disponía de monetario donde guardarlas, las monedas fueron obsequiadas a la Real Academia de Historia y pasaron a formar parte de su colección, que además recibió casi a la vez el donativo de otras setecientas por parte de Eduardo Saavedra y Moragas, junto con el cuenco de plata y el casco de bronce.

La taza de asas junto con noventa monedas y el facsímil del casco quedaron en poder de la Comisión Provincial de Monumentos, pero ésta notificó poco después, en 1864,  que fueron robadas, aunque el facsímil apareció meses más tarde en las dependencias particulares del Gobernador.

Aún más, la Academia de Historia recibió el regalo de otros tres denarios del tesorillo de manos del académico correspondiente en Almería, Fco Javier de León Bendicho, que a su vez las había conseguido de E. Capelastegui cuando éste fue trasladado a esa provincia desde Soria.

La mayor parte de la información de esta entrada procede del excelente artículo de Isabel Rodríguez Casanova “El tesoro celtibérico de Quintana Redonda (Soria): nuevos datos y materiales“, 2008, que ha buceado en la documentación del archivo del Gabinete Numario de la RAH y en el de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y cuya lectura recomiendo vivamente.

Varios años después del hallazgo, en el Boletín de la Real Academia de Historia tomo XII, Cuadernos VI, junio de 1888, p. 440, se publica la siguiente noticia: “Desde Ávila D. Mariano Álvarez ha comunicado la noticia de haberse encontrado, hace unos veinte años, en el término de Quintana Redonda provincia de Soria, un jarrón de bronce que contenía dos pucheros atestados de monedas de plata, que se vendieron en la ciudad de Soria al precio de 1000 pesetas. De este fondo adquirió el sr. Álvarez un denario común oscense que guarda en su poder. Limítrofe del término de Quintana Redonda es el de las Cuevas, donde se han mostrado importantes inscripciones y ruinas romanas“.

Monetario de la Real Academia de la Historia

Monetario de la Real Academia de la Historia

Sin embargo, en el BRAH tomo XIII cuaderno V, de Noviembre de 1888, pp. 342-343, se dice: “Necesita rectificarse un tanto la noticia comunicada por D. Mariano Álvarez e inserta en la p.440 del tomo XII del Boletín sobre el tesoro numismático encontrado en el término de Quintana Redonda, limítrofe del de las Cuevas, en la provincia de Soria. Las monedas, todas iguales y en número de 1300, se hallaron contenidas en dos tazas de plata, una con asas y otra sin ellas, y todo cubierto por un casco de bronce. La taza con asas y las monedas que contenía fueron a parar a manos del gobernador de la provincia, y la otra taza, también con sus monedas y el casco, vinieron a poder del excmo. sr. D. Eduardo Saavedra, académico de número, por obsequio de un amigo suyo de Soria. En el pueblo de las Cuevas, además de las antigüedades ya conocidas, se ha descubierto hace pocos años un gran trozo de mosaico, que probablemente ocupará extensión considerable, según noticias comunicadas por el secretario del ayuntamiento de dicho pueblo”.

Como vemos, la historia comienza a distorsionarse. La noticia que da Mariano Álvarez más de veinte años después del hallazgo ya ha deformado los datos iniciales, y se hace necesaria una rectificación de la misma por la propia RAH, aunque eleva la cantidad de monedas a 1300 sin justificación alguna. Personalmente no veo motivos para tomarlo en cuenta.

A partir de ese momento las citas al tesoro resultan más confusas, cuando no claramente erróneas. Horace Sandars, Taracena, Gómez-Moreno, Mateu i Llopis, Villaronga, García-Bellido, … tienen en cuenta esas comunicaciones publicadas en el BRAH, y que creo que distorsionan la composición original del tesorillo. Hasta que la investigación de I. Rodríguez Casanova ha arrojado la luz al acudir a los archivos ya mencionados y descubrir las fuentes originales.

Hagamos un repaso por lo que dicen varios de estos autores.

Villaronga, en su TMPI, le asigna el número 109 de su repertorio y lo encuadra dentro de los tesorillos ocultados durante las guerras sertorianas (80-72 a.C.), con denarios exclusivamente ibéricos. Cita como bibliografía a Raddatz y a Gómez Moreno y da una composición de unos 1300 denarios de BoLSKaN.

Gómez Moreno sólo lo cita de pasada en su “Notas sobre numismática hispana” p.183: “Sabido es que, en cuanto a abundancia, descuellan los denarios de Bolscan, salidos especialmente de escondrijos en Terrer (Calatayud), Quintana Redonda -aquí 1300 ejemplares-, y Garray (Soria). Azuel los ofrece sólo del tipo vulgar, hasta su decadencia; lo mismo, las casas romanizadas de Numancia; pero en Azaila, cuya destrucción sería durante la guerra sertoriana, se obtuvieron tres de un tipo muy fino (V,12), a flor de cuño, y todos, así como los dos de Salvacañete y otro mío igual, forrados“.

Blas Taracena. Foto: MAN

Blas Taracena. Foto: MAN

Blas Taracena publicó en 1941 la Carta Arqueológica de Soria donde dice: “Hacia 1868 se halló un casco de bronce cubriendo dos tazas de plata, una de perfil liso y otra con asas, que contenían 1300 denarios ibéricos, principalmente de Bolscan (topónimo) y romanos. La primera pasó, con sus monedas, al poder del entonces Gobernador Civil de Soria, y la otra, sus monedas y el casco, al de don Eduardo Saavedra y luego a la Real Academia de la Historia, donde se conservan“.

Almagro Gorbea, en “Tesoros de la Real Academia de la Historia”, p. 230, habla de “entre 1300 y 2500 denarios al parecer de la ceca ibérica de Bolscan (Huesca), aunque algunos autores suponen que también había denarios romanos y quizás de otras cecas hispánicas“. También dice que “los vasos de plata han desaparecido, por lo que sólo sabemos que uno tenía un asa, quizás una jarra, y el otro era una taza con dos asas…“. Pero la confusión más evidente es cuando afirma que “gracias a Eduardo Saavedra … se han conservado algunas monedas de este tesoro. Son 10 denarios ibéricos de Bolskan … “, cuando estas monedas, hoy en la RAH,  proceden de la donación que hizo Capelastegui a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Repito que tras la investigación de Isabel Rodríguez Casanova, muchos de estos datos creo que han de quedar definitivamente corregidos.

Como bien afirma esta autora, por su composición, podría tratarse de un tesorillo de un militar romano ocultado antes de las guerras sertorianas, y no en el transcurso de éstas. Los tesoros sertorianos no sólo no tienen una composición exclusivamente de BoLSKaN, sino que esta ceca es residual, y sin embargo las habituales (SEKoBiRIKeS, TuRIAZU, ARSAOS y AREKoRATaS) están aquí ausentes. La presencia de denarios solamente de la ceca de BoLSKaN, junto con vajilla de plata y un casco romano hace de Quintana Redonda un caso singular entre los tesorillos del valle del Ebro y meseta Norte, y hacen esa hipótesis muy plausible.

Asimismo ha publicado en primicia los dibujos, también originales, de los dos recipientes de plata realizados por López de Cerain y conservados en el archivo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y que podéis ver en el enlace a su artículo. A partir de ellos, y por gentileza de José Ramón Hernández Correa, podemos disfrutar de una recreación en perspectiva de estas dos joyas actualmente ilocalizables.

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Recreación de la skyphos del tesorillo. Dibujo: José Ramón Hernández Correa

Recreación del skyphos del tesorillo. Dibujo: José Ramón Hernández Correa

El recipiente con asas se define como un skyphos. Está en paradero desconocido. Quedó en poder de la Comisión Provincial de Monumentos de Soria y depositado en las dependencias del Gobierno Civil, pero al parecer fue robado según informe de 1864. El hecho de que meses después apareciese el facsímil en zinc del casco en las dependencias particulares del gobernador, y que León Bendicho recibiera tres denarios del tesorillo por regalo de aquél cuando fue trasladado a Almería, hace levantar suspicacias. Además, H. Sandars dice, en 1905, que estaba en la “colección Diente”. De 12,5 cm de diámetro de la boca y 6,5 de la base, con 7 cm de altura. Su peso era de casi 300 g. Era un tipo de vasija utilizada desde finales de la república romana como servicio de mesa para bebidas, pero que resulta muy poco común en nuestra Península, por lo que se considera de importación.

Recreación del cuenco del tesorillo. Dibujo: José Ramón Hernández Correa

Recreación del cuenco del tesorillo. Dibujo: José Ramón Hernández Correa

El recipiente semiesférico es del tipo cuenco. Fue donado a la RAH por Eduardo Saavedra, pero se encuentra ilocalizable. Su diámetro era de 13,4 cm en la boca y su altura 7 cm. , pesando unos 224 g. También era un recipiente de bebida, pero bastante más sencillo y muy habitual en Hispania, estando presente en muchos tesoros datados entre finales del siglo II a.C y principios de I a.C.

El casco de bronce, es del tipo celta-itálico, en concreto del montefortino C, según la clasificación de Rusell, y se conserva en el Gabinete de Antigüedades de la RAH desde que fue donado por E. Saavedra. Pesa casi 850 g, y está rematado por un botón troncocónico de unos 2 cm. La parte posterior presenta la característica extensión para protección de la nuca, casi horizontal, y en los laterales unos remaches para enganchar sendas carrilleras. Presenta una decoración muy sencilla a base de puntos o líneas incisas y suaves acanaladuras, según en qué zonas. Su datación se estima entre inicios del siglo II a.C a mediados del siglo I a.C. Este tipo de casco tiene unos antecedentes directos en los cascos célticos, pero ya puede considerarse propiamente romano. Presenta gran similitud con el hallado en el Piquete de la Atalaya, en Azuara.

DENARIOS

Recapitulando:

La cifra de 1121 ejemplares dada en la noticia del diario “La España” pasó a 1021 en el informe de Capelastegui. No podemos saber quién cometió una errata. Veinte años después del hallazgo, en el Boletín de la RAH se eleva la cantidad a 1300 sin aparente justificación, cifra que a veces es tenida en cuenta por investigadores posteriormente, incluso algunos ampliándola a 2.500.

Fueron adquiridas por el presbítero D. Tomás Celorio.

Capelastegui compró 100 (4 de ellas incusas). Donó 10 a la Academia de San Fernando que a su vez se las regaló a la RAH. Aunque se informó de que el resto fueron robadas, años después 3 de ellas fueron regaladas por el propio gobernador a F.J. de León Bendicho, que las donó a la RAH. Esta donación está documentada en el Archivo de la RAH. Una de ellas seguramente tiene el reverso incuso, según informe de A. Delgado. No es posible identificarlas al estar mezcladas con el resto de ejemplares en el monetario.

El resto del hallazgo parece ser que había sido reservado para el académico Eduardo Saavedra, que donó 700 a la RAH. A pesar de que en los primeros informes estudiados en su archivo hacen referencia a esta donación (junto con el cuenco) (GN 1864/6(2)), luego desaparece toda memoria de la misma en los sucesivos inventarios. Hoy los denarios y el cuenco no están en la RAH, que sí conserva el casco montefortino. Es posible que los acontecimientos de la revolución de 1868, que tuvo influencia en el funcionamiento de la Academia, tuviesen relación con las circunstancias de la pérdida, pero no se ha podido aclarar.

De los 713 denarios que acabaron en la RAH actualmente sólo han podido ser identificados los diez ejemplares procedentes de Academia de Bellas Artes de San Fernando, pues se conservaron en su sobre original.

Les asigno la numeración que da P.P. Ripollès en “Monedas Hispánicas”, Real Academia de Historia, 2000, a quien le agradezco la amabilidad de suministrarme las fotografías y el permiso para reproducirlas aquí.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1244

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1244

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins I. ACIP-1413. De buen arte, se aprecia perfectamente cómo conserva un rizo de tipo gancho sobre la oreja, característico de este grupo. Pesa 3,85 g, y tiene el eje de cuños a las 12h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1240

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1240

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. Pesa 4 g, y tiene el eje de cuños a las 12h. Utilizo en lo sucesivo la habitual expresión “arte más degenerado” para describir el estilo de los cuños de los denarios del tipo Jenkins III, menos realista que el de los Jenkins I y II.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1238

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1238

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. Este ejemplar presenta, en el anverso, el signo que representa el sonido Bo modificado: el trazo recto horizontal es sustituido por un punto a cada lado del aspa. Pesa 4,07 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

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Ahora vamos a ver varios denarios de tipo Jenkins III que presentan modificaciones en el signo que representa el sonido Bo, a veces en el anverso y otras en el reverso: en lugar de un aspecto de aspa (X) con una línea horizontal que lo atraviesa, se acerca más a una H. De todos modos, considero que ninguno de ellos es del tipo ACIP-1418, que además de ese signo modificado presenta un arte característico en el busto, “tipo oriental”.

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1239

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1239

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. Este ejemplar presenta, en el anverso, el signo que representa el sonido Bo modificado: el trazo recto horizontal es sustituido por un punto a cada lado del aspa. En el reverso también tiene algo modificado ese signo, asemejándose más a una H. Pesa 4,03 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1242

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1242

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. Este ejemplar presenta, en el anverso, el signo que representa el sonido Bo modificado: el trazo recto horizontal es sustituido por un punto a cada lado del aspa. En el reverso también tiene algo modificado ese signo, asemejándose algo a una H. Pesa 3,98 g y tiene el eje de cuños a la 1h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1237

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1237

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. En el anverso y reverso también tiene algo modificado el signo que representa el sonido Bo, asemejándose un poco a una H. Pesa 4,08 g y tiene el eje a las 12h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1241

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1241

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. En el anverso tiene algo modificado el signo que representa el sonido Bo, asemejándose algo a una H alargada. Pesa 3,98 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1243

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1243

Denario de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins III. ACIP-1417. De arte más degenerado. En el anverso y reverso también tiene algo modificado el signo que representa el sonido Bo, asemejándose a una H. Pesa 3,88 g y tiene el eje a las 12h.

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Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1250

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1250

Denario incuso de la ceca de leyenda BoLSKaN, del tipo Jenkins III, que presenta en el anverso el signo que representa el sonido Bo modificado: el trazo recto horizontal es sustituido por un punto a cada lado del aspa. Reverso incuso. Pesa 4,30 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1251

Denario del tesorillo de Quintana Redonda. RAH-1251

Denario incuso de la ceca de leyenda BoLSKaN, tipo Jenkins I, pues es de buen arte y parece conservar un rizo de gancho sobre la oreja (aunque la mala conservación no permite asegurarlo, y si no sería un Jenkins II). Reverso incuso. Pesa 3,75 g y tiene el eje de cuños a las 12h.

Respecto a los denarios incusos, os remito a la lectura del interesante artículo “Las monedas incusas“, de Carlos Traver, donde describe los posibles procesos que explican este defecto en la acuñación.

Quiero manifestar mi agradecimiento a Isabel Rodríguez Casanova y a Pere Pau Ripollès por su gentileza y generosidad. Sin su desinteresada colaboración esta entrada no hubiera sido posible. Y, cómo no, a mi amigo José Ramón, a quien se la dedico especialmente.

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