Tesorillo de Guadalajara

Hemos tenido conocimiento del hallazgo de tres denarios que aparecieron juntos en una huerta situada a unos 6 km de Guadalajara en los años sesenta del pasado siglo XX (Ibáñez, 2011). Desconocemos la fecha exacta de su descubrimiento, pero en todo caso ha de ser anterior a 1995, pues su actual propietario las adquirió en la Plaza Mayor de Madrid en octubre de ese año. Tampoco podemos asegurar que constituyan la totalidad de los ejemplares hallados. En todo caso, nos parece interesante darlo a conocer por la peculiaridad de los mismos.

Composición de los denarios conocidos:

  • 1 denario romano republicano RRC 425/1 del 56 a.C.
  • 2 denarios ibéricos de Bolskan.

 

1. Denario RRC 425/1 del tesorillo de Guadalajara

nº 1. Denario romano republicano de la gens Marcia acuñado en el 56 a.C., RRC 425/1. En su anverso, el busto diademado del rey Ancus Marcius mirando a derecha, y detrás lituo y leyenda ANCVS. En el reverso, un jinete a derecha sobre un acueducto de cinco arcos, con las letras de la leyenda dentro de cada uno de ellos A.Q.V.A.MAR (MAR en forma de monograma), y tras él la leyenda PHILIPPVS (en sentido antihorario). Junto al pie del jinete, una flor.

Los motivos representados en el anverso de esta moneda son debidos a que la familia Marcia se decía descender del cuarto rey de Roma, Ancus Marcius. Los del reverso representan el acueducto Aqua Marcia, que fue el primero en ser no sólo subterráneo sino que también discurría en superficie para la traída de aguas a la ciudad eterna y que fue construido según la leyenda por Ancus Marcius (Plinio NH XXXI, 41) y, en cualquier caso, restaurado por el pretor Quintus Marcius Rex en el 144 a.C. (Plinio NH XXXVI, 121). El jinete se trata seguramente de una estatua ecuestre que representa a este último. Este acueducto era considerado un regalo de los dioses pues suministraba el agua más limpia y pura, de mejor calidad que todas los demás, y era el más largo de la antigua Roma.

La leyenda Philippus hace referencia al magistrado monetario que mandó acuñar este denario, muy probablemente Lucius Marcius Philippus, cónsul suplente en el 38 a.C., que se convirtió en hermanastro del niño Cayo Octavio (más tarde Octavio Augusto) por la boda de su padre, del mismo nombre que él, con la viuda Acia, sobrina de Julio César y madre del futuro emperador. Llegó a ser procónsul de la Hispania Ulterior del 35 al 33 a.C.

Acueducto Aqua Marcia

 

2. Denario de Bolskan ACIP 1418 del tesorillo de Guadalajara

nº 2 y 3. Denarios ibéricos de la ceca de Bolskan: Se trata de dos ejemplares de una interesante variante del grupo III de Jenkins en la que el signo inicial de la leyenda con forma de asterisco (que representa el sonido Bo) se deforma hasta asemejarse a una H (que representa el sonido O), tanto en el anverso como en el reverso. Además el estilo del busto es muy peculiar, con un aire «oriental», y la distribución de los rizos muy distinta a la característica de esta ceca.

Villaronga le asignó un grupo propio a esta variante, denominándola ACIP 1418.

Pesan 3,93 y 3,78 g y tienen un diámetro de 19 y 18 mm, respectivamente. No comparten cuño de anverso ni de reverso.

Denario de Bolskan ACIP 1418 del tesorillo de Guadalajara

 

Miguel Ibáñez Artica (que fue quien lo dio a conocer) plantea la posibilidad de que esta emisión sea posterior a la del grupo de Palenzuela y pre-Palenzuela y que «en algún momento cercano al final de la emisión de las emisiones ibéricas, la letra silábica Bo de la leyenda se simplificó, transformándose en una letra ibérica «O», de forma que aparentemente el nombre de la ceca se convirtió en Olscan». Añade el dato de que el denario emitido en el 39 a.C. por Gneo Domitius Calvinus, gobernador de Hispania, para conmemorar su victoria sobre los ceretanos, «mantiene intacto el busto barbado del anverso, detrás del cual aparece latinizado el nombre de la ceca, OSCA, mientras el reverso copia los motivos de un denarios de César, los instrumentos sacerdotales : secur, aspergillo, secespita y apex.» (Ibáñez, 2011).

En nuestra opinión, a pesar de lo atractiva de la hipótesis de la evolución fonética Bolskan – Olskan – Osca estos denarios serían una variante del grupo III de Jenkins y se les supondría acuñados hacia el cambio del siglo II al I a.C. o poco antes, en cualquier caso anteriores al grupo IV de Palenzuela y pre-Palenzuela.

Como él mismo indica (nota 2 de la op.cit.) «no queda claro si la modificación está motivada por una transformación fonética del nombre de la ciudad, o más bien se trata de un proceso de degeneración y simplificación epigráfica. A favor de la segunda hipótesis está la no linearidad en algunos casos de los trazos verticales de la vocal ibérica «H» («O»)».

De hecho, conocemos ejemplares de este grupo ACIP 1418, con el mismo estilo de busto y jinete, pero sin la evidente transformación de los trazos de la letra Bo en O, y otros que son claramente ACIP 1417 (Jenkins III) con los trazos semejantes a una H, como los dos ejemplos siguientes.

Denario de Bolskan (ajeno al tesorillo) ex-HSA. ACIP 1418

Denario de Bolskan (ajeno al tesorillo). ACIP 1417. Jenkins III.

Además, el estilo del busto del anverso de los denarios de leyenda OSCA se asemeja más al de los Palenzuela y pre-Palenzuela que al de los ACIP 1418, como podemos observar:

Denario de Osca de Domicio Calvino (ajeno al tesorillo, col. privada)

Denario de Bolskan tipo pre-Palenzuela (ajeno al tesorillo, col. privada)

 

Por otro lado, tampoco podemos asegurar que los tres ejemplares conformen la totalidad del tesorillo, lo que unido a lo escasa de la muestra no nos permite extraer conclusiones definitivas respecto a la datación de su ocultamiento, en principio fechada en el 56 a.C. en base al denario romano.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

Ibáñez, 2011: Miguel Ibáñez Artica, «El final de las acuñaciones de moneda ibérica», El Eco Filatélico y Numismático vol 67, nº 1200, p.p. 42-43. 2011.

Quiero expresar mi agradecimiento a Miguel Ibáñez Artica, José Ramón Hernández y Manuel Pina por la información facilitada para la elaboración de esta entrada.

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Tesorillo de Fuensanta de Martos (Jaén)

Vaso de plata del Tesorillo de Fuensanta de Martos. Museo Arqueológico Nacional. Inv 23177 (foto A. Martínez Levas)

Arthur Engel (1855-1935)

La primera referencia a este hallazgo data del 1 de enero de 1891 y se la debemos al numismático y arqueólogo francés Arthur Engel: «El señor García y García posee monedas y varios objetos antiguos valiosos, entre ellos un pequeño vaso de plata adornado con un grafiti celtibérico hallado en Fuensanta con denarios romanos.» (Trad. del autor). (Engel, 1891).

Años más tarde será Horace Sandars quien mencione este cuenco en su artículo sobre el tesorillo de Santa Elena cuando da una relación de los vasos de plata hallados en España (Sandars, 1905). «Colección Antonio Vives: Hallado en Fuensanta, provincia de Jaén, con denarios consulares. Lleva una inscripción» (Trad. del autor). Añade un dibujo de dicha inscripción.

Enrique Romero de Torres (1872-1956)

En 1915 Enrique Romero de Torres escribió refiriéndose a las antigüedades descubiertas en Fuensanta de Martos: «No ha mucho que el arado desenterró un vaso de plata lleno de denarios del mismo metal, en su mayoría romanos, y algunos ibéricos, que fue adquirido y restaurado en Jaén por D. Félix García, quien después lo vendió al distinguido Académico de la Historia D. Antonio Vives. Actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional. Ostenta una inscripción ibérica y afecta la misma forma que el vaso de plomo llamado de Cástulo (…). Tiene de alto 0,078; de diámetro 0,158; y de peso 303 gramos» (Romero de Torres, 1915). Aporta fotografía del cuenco y un dibujo de los caracteres ibéricos de la inscripción.

Este autor es el primero en mencionar la existencia de denarios ibéricos en el hallazgo, aunque no especifica ni su cantidad ni su distribución por cecas.

Manuel Gómez-Moreno (1870-1970)

Manuel Gómez-Moreno tuvo ocasión de examinar este vaso en 1901 cuando estaba ya en la colección de Antonio Vives y Escudero. Cuenta que tenía un diámetro de 158 mm y que apareció falto de su parte inferior y lleno de denarios romanos y de algunos ibéricos. Añade que recorría su borde una orla de molduras y puntos de relieve. Debajo de ella aparecía, muy débilmente grabado a líneas, una inscripción que pasa a dibujar como siete signos ibéricos, aproximadamente ΛΜΛγCΦγ (N. del A.), cuya lectura transcribe como Ka.S.Ka.R.Ke.Te.R. (Gómez-Moreno, 1961).

 

Como bien escribe Francisca Chaves, «es lástima que este interesante tesoro está inédito cuando tuvo grandes posibilidades de ser bien publicado: lo conoció H. Sandars, que es quien lo menciona por vez primera, y además se conservaba en aquel momento en la colección de D. Antonio Vives. Ni siquiera nos ha llegado el número de piezas» (Chaves, 1996). Con la salvedad de que fue en realidad A. Engel el primero en citar este hallazgo, tiene toda la razón la catedrática emérita en Arqueología por la U. de Sevilla.

De este modo, sólo podemos constatar que antes de 1891 se descubrió un vaso de plata con inscripción (a modo de grafiti) en caracteres ibéricos y que contenía un número indeterminado de denarios republicanos romanos en su mayoría, junto con alguno ibérico. Dicho vaso pasó a manos de D. Félix García y García que posteriormente se lo vendió a D. Antonio Vives y Escudero, y ahora está depositado en el MAN por adquisición del Estado en 1910. Las monedas permanecen en paradero desconocido y desconocemos su número y distribución por cecas.

Vaso de plata del Tesorillo de Fuensanta de Martos. Museo Arqueológico Nacional. Inv 23177 (foto A. Martínez Levas)

En el apéndice de la obra citada de Chaves, J. Untermann comenta lo siguiente: «Vaso semiesférico con una serie de tracitos muy finos grabados debajo del borde exterior, que no admiten una interpretación concluyente» (Untermann, 1996). Aunque seguidamente afirma que se halló lleno de denarios fechables hasta el año 90 a.C. no existe ninguna evidencia que permita establecer esta datación por lo que no habría que tomarla en consideración.

Detalle del vaso de plata del Tesorillo de Fuensanta de Martos. Museo Arqueológico Nacional. Inv 23177 (foto A. Martínez Levas)

Según el eminente epigrafista alemán, los tres primeros signos (ΛΜΛ) parecen formar » tres letras ibéricas: Ka.S.Ka». El signo que sigue (4º) y el último (7º) «recuerdan la M del alfabeto ibérico nordoriental, pero tal vez De Hoz tenga razón al interpretarlas como variante de la U meridional». El 5º signo es extraño, pues se trata de una línea curva parecida a la C latina que «para De Hoz sería variante nordoriental de la Ke». El 6º signo «se asemeja a una Ti meridional». (Untermann, 1996).

De este modo para de Hoz una posible lectura sería Ka.S.Ka.U.Ke.Ti.U, aunque Untermann no descarta que en realidad no se trate de un texto sino de una serie de símbolos numerales.

Antonio Marques de Faria por su parte propuso Ka.S.Ka.N.Ke.Ti.N (Marques de Faria, 1995). Hoy la mantiene como la única lectura admisible, considerando obsoletas las otras. La relaciona con el nombre Cascantum, latinización de un probable Ka.S.Ka.N.Ta (segmentable en Kaskan-Ta). Se trataría de un nombre personal ibérico, sin descartar la posibilidad de que fuese un híbrido entre céltico e ibérico (Marques de Faria, comunicación personal).

Tenemos, por lo tanto, tres propuestas de lectura de esta problemática inscripción recogida en el MLH III.2 con la referencia NP H.7.1:

  • Ka.S.Ka.R.Ke.Te.R (Gómez-Moreno).
  • Ka.S.Ka.U.Ke.Ti.U (De Hoz).
  • Ka.S.Ka.N.Ke.Ti.N (Marques de Faria).
  • O quizá podrían ser varios signos numerales (Untermann).

En nuestra opinión lo primero que habría que dilucidar es si la inscripción consta de 7 o de 8 signos ibéricos, pues no está claro si pone ΛΜΛ (en el que el 2º tendría forma de M, que representa el sonido S) o si los cuatro primeros signos son en realidad iguales (ΛΛΛΛ) y representarían repetido esas veces el sonido Ka (o quizá ser numerales).

Al lado opuesto del recipiente hay otro grafiti cuya interpretación nos plantea el mismo dilema: podría estar dibujada una M que es el signo ibérico que representa el sonido S, o quizá los signos Λ Λ cuya lectura sería Ka.Ka o tratarse de dos numerales.

 

Este tesorillo viene reseñado en las siguientes obras:

  • Chaves 31: aunque lo cita como de 1901 en realidad ha de ser anterior a 1891, pues obvia que el primero en publicarlo fue Engel en ese año.
  • RRCHAD 118
  • TMPI no cita.

 

Torre del Cerro del Algarrobo (Fuensanta de Martos)

A unos tres kilómetros de Fuensanta se encuentra el pequeño oppidum ibérico del Cerro Algarrobo, coronando su cima de 800 m. Posiblemente dependiente de la cercana ciudad ibérica de Tucci (localizada en el núcleo urbano de la actual Martos) y de forma rectangular con doble muralla, se han encontrado en su recinto abundantes restos cerámicos, pesas de telar, un regatón de lanza, etc… (Bonilla, 2004). Ubicar aquí el hallazgo de este tesorillo como hacen algunos autores (op. cit.) es altamente probable aunque no deja de ser mera especulación.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

Bonilla, 2004: Antonio Luis Bonilla Martos: «Poblamiento y territorio en el suroeste de la provincia de Jaén en época ibérica», Arqueología y Territorio nº 1, pp. 119-133. 2004.

Chaves, 1996: Francisca Chaves Tristán, “Los Tesoros en el Sur de Hispania”, p. 434. Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

Engel, 1891: Arthur Engel, «Note sur quelques collections espagnoles». Revue Archéologique, troisième série, t0me 17 (janvier- juin 1891), p 229.1891

Gómez-Moreno, 1961: Manuel Gómez-Moreno, «La escritura bástulo-turdetana (primitiva hispánica)» en Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, tomo LXIX, 2, pp 923-924. 1961.

Marques de Faria, 1995: António Marques de Faria, «Algumas notas de onomástica ibérica«, Portugalia Nova Série vol XVI, p. 327. 1995.

MLH III 2: Jürgen Untermann, «Monumenta Linguarum Hispanicarum». Die iberischen Inschriften aus Spanien. 1990.

Romero de Torres, 1915: Enrique Romero de Torres, «Antigüedades romanas e ibéricas de Castillo de Locubín y Fuensanta de Martos, en la provincia de Jaén«. Boletín de la Real Academia de la Historia LXVI, cuaderno VI, junio 1915; pp. 571-574. 1915.

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

Sandars, 1905: Horace Sandars, «Notes sur un depot de monnaies romaines decouvert en Espagne (province de Jaen) en 1903», Revue Numismatique 1905 (4ª serie, tomo 9), p. 398. 1905. Paris.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

Untermann, 1996: Jürgen Untermann, «Comentarios sobre textos ibéricos inscritos en vasos de plata que aparecieron junto con tesoros de monedas, de época republicana», en Chaves Tristán: “Los Tesoros en el Sur de Hispania”, p. 712. Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

Quiero expresar mi agradecimiento al Museo Arqueológico Nacional por facilitarme las imágenes del vaso de plata que ilustra este artículo, así como por su gentileza y diligencia. Es un placer que las instituciones apoyen la divulgación de nuestro patrimonio por entidades privadas o personas sin ánimo de lucro cediendo gratuitamente las imágenes de sus fondos. Un ejemplo que no todas las CCAA secundan, lamentablemente (la de Castilla-La Mancha, v.g.).
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Tesorillo de Mentesa (Jaén)

«Retrato de José Manuel Camacho Padilla» de Rafael García Guijo. Museo de Bellas Artes de Córdoba. (foto: ceres.mcu.es)

Natural de Baza, José Manuel Camacho Padilla (1888-1953) fue un erudito que desde su llegada a Córdoba como catedrático de Lengua y Literatura castellana en el Instituto General y Técnico desarrolló sus inquietudes culturales en distintas facetas como la arqueología, la epigrafía, las lenguas, la poesía, el arte o la numismática. Fue miembro de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes. Vocal del Partido Republicano Conservador (PRC) de ideología liberal y republicana, tuvo que asumir un traslado forzoso al Instituto de Linares al acabar la guerra civil. De allí pasó al de Baza, y finalmente al de Cabra, donde siguió como catedrático hasta su fallecimiento. Llegó a formar una importante colección de obras de arte, piezas arqueológicas y  monedas así como una valiosa biblioteca, dejando en su testamento precisado el destino de cada cual.

El BOE 198 del 17 de agosto de 1968 recoge la orden del 24 de julio por la que «se acepta el legado otorgado a favor del Museo Arqueológico de Córdoba por don José Manuel Camacho Padilla», y donde se hace constar la relación de ejemplares: 657 monedas árabes de plata y 276 de cobre, 57 monedas españolas de plata y 278 de bronce, 29 monedas romanas de plata, 41 monedas ibéricas de cobre y por último 520 monedas de bronce sin clasificar.

Sin embrago el Museo Arqueológico de Córdoba ya había adquirido en 1953 un tesorillo de denarios republicanos romanos a la «señora viuda del catedrático don José Manuel Camacho Padilla, quien declaró que procede de la provincia de Jaén. Al tesorillo se agregaron varios denarios imperiales y una moneda de cobre muy oxidada» (De los Santos, 1956).

Samuel de los Santos Gener (1888-1965)

El autor de esta primera reseña del tesorillo que nos ocupa era precisamente el entonces director del citado museo, D. Samuel de los Santos Gener, quien seguidamente indica la relación de las 90 piezas, señalando brevemente su valor, peso y leyenda, y añadiendo además 6 láminas con las fotografías de todas ellas:

  • nº 1: Denario ibérico de Bolskan, de 4 g de peso.
  • nº 2 al 64: 63 denarios romanos republicanos.
  • nº 65: Quadrigato
  • nº 66: Victoriato
  • nº 67 al 70: Julio César
  • nº 71 al 87: denarios imperiales
  • nº 88 y 89: quinarios republicanos (?).
  • nº 90: moneda de bronce frustra.

 

Años más tarde, cuando Francisca Chaves aborda la revisión de este tesorillo en su obra sobre los tesoros en el sur de Hispania, señala que «algunos ejemplares que aquí catalogamos gracias a las láminas de D. Samuel de los Santos hoy se han extraviado en el Museo de Córdoba y no podemos acompañar el resto de sus datos» (Chaves, 1996). De este modo, cataloga 70 ejemplares con su propia numeración, descartando los imperiales y el de bronce. Tampoco incluye los quinarios indicando además que «no existen los tres quinarios que él cita», dice refiriéndose a M. Crawford (no entendemos esta afirmación, pues De los Santos no sólo señala su existencia especificando que eran dos sino que mostraba además sus fotografías aunque de mala calidad). Así, para Chaves la composición es la que sigue:

  • nº 1: Cuadrigato.
  • nº 2: Victoriato.
  • nº 3-69 : 67 Denarios romanos republicanos.
  • nº 70 : Denario ibérico de Bolskan.

Al menos diez de los denarios romanos son forrados. Lo es también el más reciente de todos, el RRC 469 del 46-45 a.C. De esa misma fecha son los dos ejemplares RRC 468/1 (uno de ellos igualmente forrado) también presentes en el conjunto, de tal modo que podemos datar el momento del ocultamiento y relacionarlo con el momento convulso de la guerras pompeyanas, iniciadas en el 49 a.C. y que finalizaron con la batalla de Munda en el 45 a.C. en un lugar aún indeterminado de la Bética. Precisamente estos denarios reflejan perfectamente esta contienda pues representan a ambos bandos respectivamente. Su simbología tiene una importancia clave para entender las razones de su emisión y su presencia en este tesorillo es precisamente por ello muy significativa.

 

Denario republicano romano RRC 469/1a perteneciente al tesorillo. Museo de Córdoba. nº inv: 12040. En el reverso viene representado Cneo Pompeyo el Joven (hijo mayor de Pompeyo el Magno) con vestimenta militar y sobre una proa de un barco recibiendo una palma que le entrega la Bética.

 

 

Denario republicano romano RRC 468/1 perteneciente al tesorillo. Museo de Córdoba. nº inv: 12062. En el reverso viene representado el triunfo de Julio César sobre la Galia mediante un trofeo de armas galas y a ambos lados un cautivo con las manos atadas a la espalda y la Galia con la mano en la frente.

 

Respecto al único denario ibérico presente en el tesorillo, de la ceca de leyenda Bolskan, sabemos por De los Santos Gener que pesaba 4 g. y es uno de los once desaparecidos del Museo (de los 70 revisados por Chaves). Afortunadamente disponemos de su foto en las láminas VI (anverso) y VII (reverso), que a pesar de su mala calidad nos permite clasificarlo en el grupo III de Jenkins. Datado hacia el cambio de siglo del II al I a.C. podemos interpretar su presencia en el tesorillo como fruto de una circulación residual.

 

Denario de Bolskan del tesorillo de Mentesa (foto: de los S. Gener)

 

Chaves también señala que «la mención de «Mentesa» que aparece por primera vez en RRCH ignoramos de dónde la tomó M. Crawford ya que no figura ni en la primera publicación del hallazgo ni en el inventario del Museo de Córdoba». Ciertamente en la publicación de de los Santos sólo se dice que la viuda «declaró que procede de la provincia de Jaén», luego suponemos que el insigne numismático británico recabó de alguna manera más información sobre este tesorillo y que seguramente ha de referirse a la antigua Mentesa Bastia, importante oppidum ibérico bastetano que estaría ubicado en La Guardia de Jaén.

Sobre un espolón calizo de esta localidad se alza su castillo, una de las primeras fortificaciones árabes de la Península edificada sobre los restos del oppidum bastetano y desde el que se dominaba la fértil vega. En un paraje cercano, el Ejido de las Eras de San Sebastián, se descubrió una necrópolis con decenas de tumbas labradas en roca en cuyo interior se depositaron las urnas cinerarias con los ajuares. Posteriormente llegaría a ser municipio romano. Por Mentesa Bastia pasaría la vía de Acci (Guadix) a Castulo (Linares) según el itinerario Antonino. No confundir con otra Mentesa, la Mentesa Oretana, ubicada en Villanueva de la Fuente (Ciudad Real).

 

Castillo de La Guardia de Jaén (foto diariojaen.es)

 

Este tesorillo viene referenciado en las siguientes obras:

 

 

 

ABREVIATURAS Y BIBLIOGRAFÍA

Chaves, 1996: Francisca Chaves Tristán, “Los Tesoros en el Sur de Hispania”, p. 434. Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

CHRR: CHRR Online, Coin Hoards of the Roman Republic Online.

De los Santos, 1956: Samuel de los Santos Gener: «Museo de Córdoba. Adquisiciones» en Memoria de los Museos Arqueológicos Provinciales XIII-XVI (1952-53). Madrid. 1956.

RRCH: Michael H. Crawford. Roman Republican Coin Hoards. Ed. Royal Numismatic Society. Londres. 1969.

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

 

Quiero expresar mi agradecimiento al Museo Arqueológico de Córdoba por facilitarme las imágenes de los dos denarios romanos que ilustran este artículo, así como por su gentileza y diligencia. Es un placer que las instituciones apoyen la divulgación de nuestro patrimonio también por entidades privadas o personas sin ánimo de lucro cediendo gratuitamente las imágenes de sus fondos. Un ejemplo que no todas las CCAA secundan, lamentablemente (la de Castilla-La Mancha, v.g.).
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Tesorillo de Torres Novas

José Leite de Vasconcelos (1858-1941)

José Leite de Vasconcelos, uno de los intelectuales portugueses de mayor relevancia de finales del siglo XIX y primera mitad del XX, fue quien dio a conocer este tesorillo (Leite de Vasconcelos, 1909). Este erudito luso fundó el Museo Etnográfico en 1893, que fue posteriormente reubicado en el ala oeste del Monasterio de los Jerónimos de Belém (Lisboa) en 1903 con el nombre de Museo Etnológico, así como su revista «O Archeólogo Português«, donde precisamente lo publicó. Desde 1989 el museo se llama Museu Nacional de Arqueologia dr. Leite de Vasconcelos.

Pasamos a traducir el texto de su reseña: «Hallazgos de monedas romanas de la república: I. En el Museo Etnológico he recuperado últimamente un modesto tesoro monetario que proviene del sitio de Charneca, en los alrededores de Torres Novas, y que me fue cedido por un comerciante de esta villa en 1908. Formaba parte de un tesoro mayor, que se dispersó hace mucho años, y que estaba contenido en un vaso de barro, igualmente desaparecido hoy en día. A mis manos llegaron solamente cinco denarios romanos y uno ibérico de Osca.»

Seguidamente pasa a clasificar los ejemplares con la bibliografía de la época, que aquí actualizamos del siguiente modo:

  • RRC 281/1, del 119 a.C.
  • RRC 316/1, del 105 a.C.
  • RRC 353/1c, del 85 a.C.
  • RRC 361/1a, del 82 a.C.
  • RRC 380/1, la más reciente, del 80 a.C.

 

Fuente: O Archeologo Portugues 1909

 

Además, con el nº 6, clasifica un denario ibérico. No hay dudas de que se trata de un ejemplar de la ceca de leyenda BoLSKaN. En la obra de Hübner que cita (Hübner, 1893) se describe esta ceca en las pp. 52-53 a la que asigna el nº 47. También hemos podido comprobar que el representado con el nº 1 en la lámina XIII del libro de Heiss (Heiss, 1870) es un ejemplar de los que hoy día catalogamos como grupo IVb, del tipo Palenzuela, datado aproximadamente también hacia el 80 a.C., lo que resulta congruente con el resto de los ejemplares romanos.

No aporta más datos, ni pesos ni medidas de los ejemplares. Simplemente añade al final del artículo que «si, ateniéndonos a la datación de los ejemplares (104-79 a.C) (nota: hoy hemos de corregir por 119-80 a.C.) hubiésemos de referir el ocultamiento de este tesoro a un acontecimiento histórico, podríamos pensar en alguna de las guerras en las que nuestro territorio fue teatro en el último cuarto del siglo del siglo I a.C. (se trata de una errata y ha de querer decir «primer cuarto del siglo I a.C.»). El número de monedas es sin embargo escaso para sacar conclusiones seguras».

 

Lámina XIII (extracto), A. Heiss, 1870

 

Es interesante hacer notar que Vasconcelos pasa después a reseñar, en el apartado II de su artículo, cuatro denarios romanos republicanos «también provenientes de Torres Novas y de cuyo origen nada sé, que vi en el local de un anticuario de Lisboa», pero que «no se relaciona sin embargo con el antecedente aunque sus emisiones sean en parte contemporáneas o casi».

 

Resumen:

  • Lugar de aparición: Charneca, pueblo de la freguesia de Alcorochel perteneciente al municipio de Torres Novas (Santarém, Portugal).
  • Año de aparición: «muchos años antes» de 1909. Aunque en el TMPI figura como de 1908 se trata de un error de interpretación, pues ese es el año de su adquisición.
  • Fecha de publicación. 1909, Leite de Vasconcelos.
  • Piezas totales: desconocido.
  • Piezas conocidas: 6.
  • — 5 denarios romanos republicanos, el último RRC 380/1 del 80 a.C.
  • — 1 Bolskan grupo IV.b (Palenzuela).
  • Lugar de depósito: según Vasconcelos, en el Museu Nacional de Arqueologia, en Lisboa. Nos hemos puesto en contacto con ellos y nos comunican que no les resulta posible confirmar esta información ni identificar los ejemplares en los miles de registros antiguos que se encuentran en su archivo, añadiendo que tienen pendiente de inventariar más de 3000 sitios con piezas depositadas en este Museo desde que se desmontó la exposición permanente en los años ochenta.

Este tesorillo viene reseñado en las siguientes obras:

  • TMPI 98: Torres Novas (Portugal). Indica que es de 1908 (error).
  • RRCH 264
  • CHRR Online: Torres Novas (Portugal; NOV).
  • Hipólito 1960-61: nº 112
  • Barbosa 1998-2002: nº 13 (Charneca, Santarém, Torres Novas).

 

Mosaico romano en Villa Cardilio (foto Vitor Oliveira)

 

En las proximidades de Charneca se encuentra el yacimiento arqueológico de Villa Cardilio, una villa romana del siglo I d.C. excavada en 1962, con la presencia de mosaicos, estatuas, monedas, etc… Aunque posterior a la fecha estimada de ocultamiento de este tesorillo, es una prueba más de la presencia romana en la zona.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

CHRR: CHRR Online, Coin Hoards of the Roman Republic Online.

Barbosa (1998-2002): Maria Benedita Coelho da Silva de Guinea Barbosa: «Tesouros monetarios romanos em Portugal: da Republica ao reinado de Augustus«. Nvmmvs serie II, vol. 21-25, 1998-2002. Porto.

Heiss, 1870: Aloïss Heiss: «Description Générale del Monnaies Antiques de l´Espagne». Paris. 1870.

Hipólito (1960-61): Mario de Castro Hipólito: «Dos tesouros de moedas romanas em Portugal» p. 80, nº 112. Conimbriga vol II-III, 1960-61.

Hübner, 1893: Emil Hübner: «Monvmenta Lingvae Ibericae«. Berlín. 1893.

Leite de Vasconcelos, 1909: José Leite de Vasconcelos: «Achados de moedas romanas da Republica«, en O Archeólogo Português 1909, pp. 58-59.

RRCH: Roman Republican Coin Hoards. Versión online: CHRR

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

 

Desde aquí mi agradecimiento a Rai Benzal (Dafnis) por catalogar los cinco ejemplares romanos según el RRC.
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Tesorillo de Soto-Iruz

Antonio García y Bellido (1903-1972)

Soto-Iruz es una pequeña localidad cántabra perteneciente al ayuntamiento de Santiurde de Toranzo, en la comarca de los Valles Pasiegos. El entonces Director del Laboratorio del Instituto Español de Oceanografía en Santander, Juan Cuesta Urcelay, donó tres denarios al Centro de Estudios Montañeses (del que era uno de sus fundadores) que habían aparecido en agosto de 1955 al abrir una zanja en la Plaza del Convento de los Carmelitas de ese pueblo, y que se los había regalado Jenaro Fernández.

Además se lo comunicó personalmente a Antonio García y Bellido, eminente historiador y arqueólogo miembro de la Real Academia de la Historia, el cual pudo así publicar este hallazgo (García y Bellido, 1956) de donde he podido extraer buena parte de esta información así como la siguiente lámina con los tres ejemplares citados:

 

Estos 3 denarios los podemos clasificar así:

  • 1. Denario ibérico de Turiazu: del grupo V de Gozalbes, en concreto es el ejemplar 500b. (Gozalbes, 2009). ACIP 1722.
  • 2. Denario ibérico de Sekobirikes: del grupo de 6 rizos, en concreto 6r-2t/2p-s , es decir busto con 6 rizos y 2 torques y jinete del reverso mostrando los 2 pies y sin clámide. ACIP 1873.
  • 3. Denario republicano romano: RRC 306/1 del 108-107 a.C.

No conocemos ni su peso ni sus medidas pues «tras su donación al Centro de Estudios Montañeses no se volvió a saber nada más de ellos» (Bolado, 2007) y actualmente siguen en paradero desconocido.

Sin embargo años más tarde el arqueólogo José Raúl Vega de la Torre (1951-2008), del Instituto de Prehistoria y Arqueología Sautuola, dio a conocer un nuevo ejemplar «propiedad de don Manuel Santamaría y por las referencias perteneciente al lote entonces exhumado» (Vega de la Torre, 1982), y cuya foto reproducimos. Como bien escribe Manuel Gozalbes, esto «plantea la posible existencia de un conjunto mayor al conocido» a pesar de que en su publicación García y Bellido no señala la posibilidad de que el hallazgo pudiese contener más piezas (Gozalbes, 2009).

Aporta los siguientes datos metrológicos: pesa 3,62 g, tiene un diámetro 20 mm y el eje de cuños a las 2h.

  • 4. Denario ibérico de Sekobirikes: del grupo de 6 rizos, también 6r-2t/2p-s, es decir, busto de anverso con 6 rizos y 2 torques (aunque el segundo se aprecia mal) y jinete del reverso mostrando los 2 pies visibles y sin clámide. ACIP 1873.

 

Nª Sª de El Soto (convento de los Carmelitas) y su plaza. Soto-Iruz. (foto: ayto-santiurde.com)

En definitiva, aunque no sabemos con seguridad la cantidad de denarios que componían el tesorillo conocemos cuatro de ellos (3 ibéricos y 1 romano), de los que tres se deberían encontrar depositados en el Centro de Estudios Montañeses de Santander pero actualmente están ilocalizables y el otro en manos particulares: 2 Sekobirikes, 1 Turiazu y 1 romano (RRC 306/1). 

Este tesorillo viene referenciado en las siguientes obras:

  • TMPI 66
  • RRCH 185
  • CHRR: Soto Iruz (Spain; IRZ).
  • RRCHAD 31.
  • Hallazgos Monetarios XV: 913. Hay una errata al transcribir el nombre, pues figura como Soto Truy. Da una descripción del denario romano y añade «hallado con varios denarios ibéricos. Sin más referencias».

 

ABREVIATURAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Bolado, 2007: Rafael Bolado del Castillo: “Los denarios de Turiaso de la antigua Cantabria”, XIII Congreso Nacional de Numismática, Cádiz, 2007. Tomo I, pp. 325-336. Alicia Arévalo (ed), UCA. Madrid-Cádiz. 2009.

CHRR: CHRR Online, Coin Hoards of the Roman Republic Online.

García y Bellido, 1956: Antonio García y Bellido: «Hallazgos monetarios en la provincia de Santander (aparte de los de Iuliobriga)», AEspA XXIX, nº 93-94, pp.198-199. 1956.

Gozalbes, 2009: Manuel Gozalbes, “La ceca de Turiazu. Monedas celtibéricas en la Hispania republicana“, p. 79. Serv. de Investigación prehistórica del Museo de Prehistoria de Valencia. Serie Trabajos Varios 110. Diputación de Valencia. 2009.

Hallazgos Monetarios XV: Mateu i Llopis, «Hallazgos Monetarios XV», Numario Hispanico VII, nº 13, p.70. 1958.

RRCH: Michael H. Crawford, «Roman Republican Coin Hoards», Royal Numismatic Society, Londres. 1969.

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

Vega de la Torre, 1982: José Raúl Vega de la Torre: «Numismática antigua de la Provincia de Santander», Sautuola III, p.238. Santander. 1982.

 

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Denario de Kelse

Denario de Kelse. ACIP-1481. (foto: Jesús Vico S.A.)

 

Sólo se conoce este ejemplar de denario ibérico acuñado con la leyenda Kelse, lo que le otorga a esta ceca el primer lugar en el ranking de rareza de las 21 que emitieron este tipo de monedas.

La Asociación Numismática de Zaragoza (ANZAR) fue quien lo dio a conocer de manera pública en 1988 en el nº 0 de su revista Doblón.

La casa numismática Jesús Vico lo subastó el 14 de diciembre de 1991 (lote 41), pero quedó sin adjudicar. Seguramente las sospechas sobre su posible falsedad debido a que no se conocía ningún otro ejemplar influyeron de un modo decisivo en este resultado.

En el Congreso Nacional de Numismática de Avilés de 1992 el arqueólogo José Antonio Ocharan Larrondo le dedicó una ponencia (Ocharan, 1994), aunque sin aportar ningún dato sobre su procedencia, limitándose a dar su peso (3,48 g), diámetro (19-20 mm) y eje de cuños (12h).

Tras permanecer mucho tiempo en manos de su propietario, la misma casa de subastas lo subastó de nuevo el 5 de marzo de 2020 (subasta Vico 156, lote 263) con un precio de salida de 12.000 euros y adjudicándose en 15.500, yendo a parar a una prestigiosa colección de una saga familiar. Se trata del precio más alto jamás alcanzado por un denario ibérico, superando así el pagado por el Estado por el denario de Kolounioku en el 2014.

Antes de esta subasta tuvimos la ocasión de examinar detenidamente la pieza en compañía de otros amigos expertos numismáticos, y la conclusión unánime fue de que no había indicios para sospechar nada acerca de la falsedad del ejemplar. Fue un auténtico privilegio poder disfrutar al menos de tenerla entre las manos y conversar con viejos conocidos gracias a la gentileza de Jesús Vico y asociados.

Descripción:

  • ACIP-1481 (mismo ejemplar).
  • Catalogado como MBC/MBC- por la propia casa, se corrige el peso aportado por Ocharan a 3,76 g.
  • Anverso: busto imberbe masculino a derecha, con peinado con varios rizos de gancho. Manto sujeto en el cuello por una fíbula. Tras el busto, un delfín. Gráfila punteada.
  • Reverso: Jinete a derecha, con casco y portando una palma al hombro y un sólo pie visible. Leyenda KeLSE en signario ibérico, sobre línea del exergo. El caballo apoya sus patas traseras sobre dicha línea y las delanteras llegan hasta la gráfila, cerrando así entre ellas los cuatro signos. Gráfila lineal.

 

La siguiente fotografía muestra una unidad de bronce de esta misma ceca en la que se aprecia la gran similitud en el estilo y diseño. Prácticamente la única diferencia estriba en los dos delfines por delante del rostro del anverso. Esto induce a pensar que quizá el casco del jinete del reverso del denario lleve también un penacho, inapreciable por el desgaste de la pieza en esa zona. Esta semejanza de estilo las situaría como acuñadas en una emisión conjunta de plata y de bronce, estimada entre el 143 a.C  y el 100 a.C. por Villaronga.

Unidad de Kelse. ACIP 1482. (foto CNG subasta Tritón XIII 05/01/10)

 

A esta ceca, de abundante producción de emisiones ibéricas de bronce durante los siglos II y I a.C. y posteriormente también como colonia romana (Colonia Victrix Iulia Lepida y Colonia Victrix Iulia Celsa), la situamos actualmente con seguridad en Velilla de Ebro (Zaragoza).

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Ocharan, 1994: José Antonio Ocharan Larrondo: «El denario de Celse». VIII Congreso Nacional de Numismática, pp.285-286, Avilés, 1992. Madrid. 1994.

 

Una vez más quiero mostrar mi agradecimiento a mi amigo Numisma por estar siempre dispuesto a echar una mano en todo.

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Tesorillo de El Centenillo V (1929) o Sierra Morena (1929)

El Centenillo (foto elbarrigueta.blogspot.com)

En 1929 aparecieron enterrados 32 denarios de plata entre La Carolina y El Centenillo, en Sierra Morena, Jaén. Este tesorillo fue dado a conocer por Felipe Mateu y Llopis de manera escueta al enumerar los tesoros enterrados antes de las guerras de sertorianas en el Apéndice al libro «Sertorio» de A. Schulten (Mateu y Llopis, 1949):

«nº 10. En Sierra Morena, en pleno campo, entre La Carolina y El Centenillo, en 1929 aparecieron 32 monedas de plata, denarios tardorrepublicanos. De ellas entre doce vistas, había un denario de Bolscan, lo que ya da una proporción. Aparecieron en un tiesto al cavar la tierra. Los denarios son de las familias Flaminia, Minucia, Fabia y otras del siglo I a.C. hacia el año 90.» Y en una nota añade «vi estas monedas en el Museo Arqueológico Nacional en 1939, tomando la correspondiente nota».

Este tesorillo es conocido en la bibliografía numismática con varios nombres: El Centenillo 1929, Sierra Morena 1929 y La Carolina 1929. Ya sabemos que son 5 los tesorillos de monedas conocidos en El Centenillo, y este sería el quinto de ellos y el segundo que contenía denarios ibéricos (el otro es el de mayo de 1911)

Gracias al excelente trabajo de investigación de Carmen Marcos Alonso (subdirectora del MAN) podemos conocer más detalles acerca de este hallazgo (Marcos, 2007). Como bien señala esta autora, en la documentación conservada en el archivo del MAN no aparecía ninguna referencia a este tesorillo, ni tampoco en su Gabinete Numismático había materiales relacionados con él. Clarisa Millán dejó constancia de la compra de «11 denarios del taller monetario del Capitolio» (Millán, 1947), pero no menciona su origen, cosa que comprobamos que sí hace a renglón seguido con el de Salvacañete, ni tampoco hace alusión al denario ibérico de Bolskan. Además lo reseña bajo el epígrafe de monedas ingresadas en los años 1940-1945 y Mateu y Llopis indica que las vio en 1939. De este modo se plantearían dudas razonables de que pudieran tratarse de los ejemplares de este tesorillo.

 

Adquisiciones del MAN 1940-45. Clarisa Millán.

 

Sin embargo en el libro «El Cerrillo del Plomo, minas de «El Centenillo», escrito por quien fuera maestro en la escuela nacional del pueblo don Juan García Sánchez, encontró una importante pista:

«El Cerrillo del Plomo. Minas de El Centenillo», p. 12

«1933.- Don Andrés Alarcón, alcalde de El Centenillo, compraba a los labradores los denarios que habían encontrado en sus labores. Luego entregó al Museo Arqueológico de Madrid 800 denarios y los demás – 300 – los repartió entre sus allegados. Yo conservo un denario con «la loba y los dos gemelos»» (García, 1992).

En este libro Juan García da una relación de los distintos hallazgos de la zona, aunque algunos datos y fechas comprobamos que son incorrectos. Del mismo modo, esa cantidad supuestamente entregada al MAN por el sr. Alarcón, que simultaneaba su trabajo administrativo de cajero en la compañía minera con la de alcalde vitalicio (García, 1993), es manifiestamente exagerada pues sólo 14 ejemplares constan (y como comprados) en el archivo de este museo (exp. 1939/69/001). Además, en la venta se incluyó un dirhem y una moneda de dos reales de los RRCC, evidentemente ajenos al tesorillo que nos ocupa.

MAN exp.139/69/001 (imagen cedida por gentileza del dto. de Documentación-Archivo del MAN)

 

Parece bastante verosímil que se trate de los denarios que tuvo ocasión de examinar Mateu y Llopis en ese mismo año de 1939.

Afortunadamente los 11 denarios romanos (no así el Bolskan) se mantuvieron siempre individualizados como «colección Alarcón» (Marcos, 2007). De este modo han podido ser identificados y así hoy están expuestos en la sala 37 del Museo Arqueológico Nacional. El denario de Bolskan lamentablemente permanece ilocalizable. Publicamos seguidamente las fotografías de estos denarios romanos republicanos utilizando como fuente la Red Digital de Colecciones de Museos de España http://ceres.mcu.es (clic en la imagen para agrandarla) (Inventario MAN 1939/69/1 a 11).

Los 11 ejemplares del tesorillo de El Centenillo 1929 depositados en el MAN (fotos: ceres.mcu.es)

 

Ejemplares (clasificación: Marcos, 2007):

  • MAN 1939/69/1: RRC 243/1 del 134 a.C (familia Minucia)
  • MAN 1939/69/2: RRC 247/1 del 133 a.C.
  • MAN 1939/69/3: RRC 257/1 del 130 a.C.
  • MAN 1939/69/4: RRC 263/1a del 127 a.C.
  • MAN 1939/69/5: RRC 265/1 del 127 a.C. (familia Fabia)
  • MAN 1939/69/6: RRC 281/1 del 119 a.C.
  • MAN 1939/69/7: RRC 282/4 del 118 a.C.
  • MAN 1939/69/8: RRC 289/1 del 115-114 a.C.
  • MAN 1939/69/9: RRC 292/1 del 113-112 a.C.
  • MAN 1939/69/10: RRC 296/1 del 112-111 a.C.
  • MAN 1939/69/11: RRC 302/1 del 109-108 a.C. (familia Flaminia)

Otro dato más que viene a corroborar que estos ejemplares son los descritos por Mateu y Llopis es la presencia de las tres familias que él mismo citó expresamente: Flaminia, Minucia y Fabia.

Precisamente el de la familia Flaminia sería el más reciente de los conocidos, del 109-108 a.C. , y hay que corregir la interpretación de Crawford que supuso que el Fabia sería un RRC 322/1 del 102 a.C. y sería el último de ellos.

Además, y siguiendo de nuevo a Carmen Marcos, sabemos que las monedas, en su conjunto, no presentan un índice elevado de desgaste pero sí restos de tierra adheridos de color rojizo, lo que «podría ser una prueba más para su atribución a este área, aunque sería necesario un análisis que lo corroborara» (Marcos, 2007).

 

RESUMEN:

  • nº ejemplares: 32 denarios romanos e ibéricos.
  • ejemplares estudiados: 11 romanos y 1 Bolskan.
  • además del ilocalizable denario ibérico de Bolskan quizá habría que añadir a este conjunto el ejemplar (el de «la loba y dos gemelos») en poder de J. García Sánchez, y que podemos clasificar como RRC 235/1a-c del 137 a.C. 
  • lugar: Sierra Morena, entre El Centenillo y La Carolina.
  • año de aparición: 1929.
  • año de publicación: 1949.
  • autor: Mateu y Llopis.
  • lugar de depósito: 11 denarios romanos en el MAN

Referencias:

  • RRCH 196, Sierra Morena 1929.
  • CHRR Online: Sierra Morena (Spain; SMR)
  • RRCHAD 43
  • Chaves 21, El Centenillo 1929.
  • Volk 21, La Carolina 1929.
  • TMPI 65, Sierra Morena 1929 (Jaén).

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Chaves, 1996: Francisca Chaves Tristán, “Los Tesoros en el Sur de Hispania”, p. 430. Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

García, 1992: Juan García Sánchez: «El Cerrillo del Plomo, minas de «El Centenillo». Madrid. 1992.

García, 1993: Luis García Sánchez-Berbel: «El Centenillo: un pueblo andaluz y minero». Madrid. 1993.

Marcos, 2007: Carmen Marcos Alonso: «El Centenillo (Baños de la Encina, Jaén): Tesoros de 1911 (junio) y 1929», XIII Congreso Nacional de Numismática, Cádiz, 2007. Tomo I, pp. 299-324. Alicia Arévalo (ed), UCA. Madrid-Cádiz. 2009.

Mateu y Llopis, 1949: Felipe Mateu y Llopis: «Los tesoros monetarios de la época sertoriana», Apéndice en «Sertorio» de A. Schulten. Barcelona. 1949.

Millán, 1947: Clarisa Millán García: Adquisiciones del Museo Arqueológico Nacional (1940-45), Sección Tercera (Numismática), p. 216. Madrid. 1947.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

Volk, 1999: Terence Volk: «the composition, distribution and formation of Roman republican coin-hoards from s. Hispania, c. 100 BC», en Rutas, Ciudades y Moneda en Hispania, Actas del II EPNA, Anejos AEspA 20, pp. 349-364. Madrid. 1999.

 

Quiero mostrar mi agradecimiento al personal del MAN por su total disposición y diligencia proporcionando la información y la cesión de imágenes solicitadas para la elaboración de esta entrada. Del mismo modo, ha sido muy importante la ayuda de Miguel Sánchez Bustos, responsable del blog El Centenillo … ¡es otra historia! que contactó con Alejandro Casas para que nos facilitase la comprobación de algunos datos aportados por J. García en el libro «El Cerrillo del Plomo, minas de «El Centenillo». ¡Muchas gracias!.

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Tesorillo de El Centenillo II (mayo 1911)

El Centenillo, viviendas obreras de estilo inglés

H. Sandars (1852-1922)

El Centenillo es hoy una aldea de menos de 100 habitantes perteneciente al municipio de Baños de la Encina, en Sierra Morena, Jaén. Fue levantada a semejanza de los pueblos mineros británicos por la compañía inglesa que se estableció a finales del XIX para explotar sus filones de galena y extraer plomo y plata. En esta empresa, que en 1898 pasó a ser la New Centenillo Silver Lead Mines C.L., fue ingeniero y presidente Horace Sandars entre los años 1898 y 1922. Precisamente su interés por la Antigüedad y la Arqueología le convirtieron en una figura clave de la época para la conservación del Patrimonio arqueológico y minero de Sierra Morena, lo que le valió su ingreso en la RAH. Buscó la colaboración de G.F. Hill, del dpto. de Monedas y Medallas de British Museum para publicar varios estudios sobre hallazgos numismáticos de la zona.

En palabras de Carmen Marcos Alonso, «El Centenillo es conocido por ser una de las zonas más prolíficas en cuanto al hallazgo de tesoros de moneda romana republicana de plata, lo que corrobora la importancia de este enclave minero en los años finales de la república» (Marcos, 2007).

Acción de la compañía, con la firma de Sandars

 

Esta autora añade que son cinco los tesoros aparecidos en sus alrededores, todos hallados casualmente y coincidiendo, salvo el último, con la presencia de Sandars en la compañía, gracias al cual disponemos de los datos que se conocen de ellos:

  • El Centenillo 1896: 181 denarios romanos republicanos. (Hill y Sandars, 1911).
  • El Centenillo 1911 (mayo): 57 denarios romanos republicanos y 2 denarios ibéricos. (Hill y Sandars, 1911).
  • El Centenillo 1911 (junio) = Baños de la Encina: 2 victoriatos y 73 denarios romanos republicanos. (Hill y Sandars, 1912).
  • El Centenillo 1920 = Sierra Morena = La Carolina 1920: 617 denarios romanos republicanos. (Sandars, 1921 y Sandars, 1924).
  • El Centenillo 1929 = Sierra Morena 1929 = La Carolina 1929: 32 denarios, 1 de Bolskan. (Mateu i Llopis, 1949).

Comprobamos que sólo dos contenían denarios ibéricos, este que nos ocupa y otro aparecido en 1929. Ninguno fue publicado de manera detallada con datos metrológicos ni con imágenes de los ejemplares.

Como vemos es conocido otro tesorillo de El Centenillo descubierto ese mismo año de 1911 pero en junio, y que no contenía denarios ibéricos. Apareció a unos 4 km de la mina cerca de unos manantiales de agua y se componía de un brazalete y de fragmentos de un torques, de pendientes de aros y de otros adornos, todos de plata, así como 75 denarios republicanos romanos (Hill y Sandars, 1912).

Tesorillo de El Centenillo II, de mayo de 1911

Proponemos denominarlo tesorillo de El Centenillo II al ser el segundo de los conocidos descubiertos en esa zona o en sus proximidades. Presentamos una traducción de la parte del artículo donde Hill y Sandars dan a conocer este hallazgo de mayo de 1911 (Hill y Sandars, 1911):

G.F. Hill (1867-1936) (foto: National Portrait Gallery)

«Fue encontrado en un lugar a unos dos km de la actual entrada a la mina, pero es razonable suponer que su propietario fuese alguna persona relacionada con la misma. Es cierto que no podemos estar seguros de haber recuperado el tesoro completo pues las monedas fueron casualmente descubiertas esparcidas libremente por el suelo, dispersadas probablemente por personas que arrancaron de raíz los matorrales que cubren esas montañas. Puede haber pocas dudas, sin embargo, de que estarían originalmente contenidas en un envoltorio de algún tipo, que debería haber sido alterado y roto cuando el matorral fue arrancado.»

A continuación exponen una tabla con los 59 ejemplares encontrados, de los que 57 eran romanos republicanos y 2 eran denarios ibéricos.

«Este pequeño tesoro fue evidentemente depositado en el 45 a.C. o justo después, pues las últimas monedas que contiene son aquellas que Julio César acuñó en la zona al parecer conmemorando la victoria de Munda (14 de marzo del 45 a.C.). Las últimas monedas están en excelente condición.»

Nada dice del destino de estos denarios, y seguimos desconociendo su paradero actual.

En el artículo también mencionan el tesorillo hallado en 1896 (que sería El Centenillo I) en un recipiente de barro en unos escombros a la entrada de una galería de esa mina romana, compuesto por 181 denarios todos ellos romanos.

 

Denarios ibéricos del tesorillo, según Hill y Sandars, 1911

 

Composición del tesorillo: Como ya se ha dicho no hay certeza de que el conjunto esté completo, siendo 59 los ejemplares conocidos.

  • 57 denarios romanos republicanos:

El denario romano más antiguo es el RRC 218/1 del 147 a.C. y los más recientes son los 9 ejemplares RRC 468 (tres del 468/1 y seis del 468/2) y los dos ejemplares de RRC 469/1 todos ellos emitidos hacia los años 46-45 a.C.

  • 2 denarios ibéricos:

1 denario de Turiazu: En su artículo Hill y Sandars indican «Delgado, 405, 2; Hübner nº 60». Efectivamente en la p. 405 de la obra de Delgado (Delgado, 1876) y con el nº 2 encontramos descrito el grupo con los signos ibéricos Ka-S-Tu en el anverso, el más numeroso en esta ceca, que correspondería a los grupos V y VI de Gozalbes (Gozalbes, 2009), los últimos emitidos.

1 denario de Sekobirikes: Aquí indican «Delgado, 405, 2 (obv) 1 (rev); Hübner nº 89». La cita a Delgado debe de tratarse de una errata, pues esta ceca viene referida en la p. 377, no en la 405 (que es la de Turiazu). Además, aunque indica una numeración distinta para anverso (obv) que para reverso (rev), los denarios los describe de este modo: grupo sin clámide (nº 1) y con clámide (nº 2), además de un nº 3 sin torques que hoy sabemos inexistente (por desgaste a veces no se aprecia). No sabríamos a cuál de los dos grupos atribuir el ejemplar de este tesorillo.

Como aclaración diremos que las referencias Hübner nº 60 y nº 89 son por la numeración que dio este autor alemán a las cecas monetales hispanas en su obra sobre inscripciones ibéricas (Hübner, 1893).

 

El Centenillo, minas

 

Las referencias en la bibliografía a este tesorillo de El Centenillo de mayo de 1911 adolecen con frecuencia de pequeños errores o malinterpretaciones:

  • Aunque Chaves señala que el tesoro apareció en las galerías de acceso a la mina (Chaves, 1996) este dato no es correcto pues sabemos que se localizó a 2 km de la actual entrada a la misma. Se ha de referir al de El Centenillo I, de 1896. También parece haber una errata al asignar dos ejemplares al RRC 468/1 y tres al RRC 469 cuando de la publicación de Sandars podemos deducir que es al revés.
  • A. Beltrán Martínez que lo denomina tesorillo de Santisteban del Puerto pero a la vez dice que se ha hallado en El Centenillo indica que fue adquirido por el MAN en 1917 (Beltrán Martínez, 1968). Ha de tratarse de un error, pues el de Santisteban del Puerto fue efectivamente comprado por este Museo pero dista más de 60 km de esa mina. Denominado tesoro de Perotito fue descubierto al labrar unas tierras en esa finca de Santisteban del Puerto y fue comprado por el MAN en 1917. Compuesto por joyas, cuencos y recipientes de plata, no contenía ninguna moneda.
  • Respecto al TMPI hay también que hacer un par de puntualizaciones, pues ha provocado que venga mal citado en algunos trabajos posteriores:
  •         – El «nº 77. Tesorillo de El Centenillo de 1911»: se refiere al de junio, es decir, a El Centenillo III, que no contenía denarios ibéricos. No es el que nos ocupa.
  •         – El «nº 131. Tesorillo de El Centenillo de 1896»: En realidad se trata del tesorillo que nos ocupa, el de mayo de 1911, pero comete el error de considerarlos el mismo hallazgo cuando no lo son.

 

Este tesorillo viene reseñado en las siguientes obras:

 

 

ABREVIATURAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Beltrán Martínez, 1968: Antonio Beltrán Martínez: «Economía monetaria de la España antigua», Estudios de Economía Antigua de la península ibérica, Barcelona, p. 280. 1968.

Chaves, 1996: Francisca Chaves Tristán, “Los Tesoros en el Sur de Hispania”, p. 430. Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

CHRR: CHRR Online, Coin Hoards of the Roman Republic Online.

Delgado, 1876: Antonio Delgado: «Nuevo método de clasificación de la medallas autónomas de España», tomo III. Sevilla. 1876.

Gozalbes, 2009: Manuel Gozalbes: “La ceca de Turiazu. Monedas celtibéricas en la Hispania republicana“, p. 65-66. Serv. de Investigación prehistórica del Museo de Prehistoria de Valencia. Serie Trabajos Varios 110. Diputación de Valencia. 2009.

Hill y Sandars, 1911: George Francis Hill y Horace William Sandars: «Coins from the neighbourhood of a roman mine in southern Spain«. The Journal of Roman Studies, vol 1, pp. 100-106. 1911.

Hill y Sandars, 1912: George Francis Hill y Horace William Sandars: «Notes on a find of roman republican silver coins and of ornaments from the Centenillo mine, Sierra Morena«. Numismatic Chronicle 4ª serie, vol XII, pp. 63-69. 1912.

Hübner, 1893: Emil Hübner: «Monvmenta Lingvae Ibericae«. Berlín. 1893.

Marcos, 2007: Carmen Marcos Alonso: «El Centenillo (Baños de la Encina, Jaén): Tesoros de 1911 (junio) y 1929», XIII Congreso Nacional de Numismática, Cádiz, 2007. Tomo I, pp. 299-324. Alicia Arévalo (ed), UCA. Madrid-Cádiz. 2009.

Mateu y Llopis, 1949: Felipe Mateu y Llopis: «Los tesoros monetarios de la época sertoriana», apéndice de «Sertorio» de A. Schulten, pp. 275-352. Ed. Renacimiento. Sevilla. 2013.

RRCH: Roman Republican Coin Hoards. Versión online: CHRR

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

Sandars, 1921: Horace Sandars: «Notes on a hoard of Roman denarii found in the Sierra Morena, in the South Spain«. Numismatic Chronicle 5ª serie, vol 1, nº 3-4, pp. 179-186. 1921.

Sandars, 1924: Horace Sandars: «Apuntes sobre un tesoro de denarios romanos hallado en la Sierra Morena, en el sur de España«. Boletín de la Real Academia de la Historia, nº 84, pp 489-497, 1924.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

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Tesorillo de Santa Elena

H. Sandars (1852-1922)

Horace Sandars, un ingeniero de minas que vino de Inglaterra a trabajar a la New Centenillo Silver Lead Mines de Linares (Jaén) y donde pronto empezó a interesarse por la arqueología de la zona fue quien dio la noticia de este hallazgo en 1905 (Sandars, 1905). En su artículo nos relata cómo en 1903 y cerca de Santa Elena, puerta andaluza del parque natural de Despeñaperros (Jaén), al agacharse un pastorcillo a recoger una piedra para lanzársela a una vaca que se alejaba de la manada se topó con un objeto que parecía estar fijado al suelo. Resultó ser el extremo de un recipiente de plomo que contenía varios cientos de denarios. Pero es que al desenterrarlo descubrió otro con aun más denarios y el fragmento de una torta de plata además de unos pequeños trocitos de este metal. Afortunadamente ambos recipientes se conservaron y se pudo comprobar que estaban formados por una lámina de plomo (muy similar a las que aparecen en las minas antiguas romanas) doblada por los lados y en los extremos, pero no soldada, de modo que formaba una especie de cilindro en el que habían guardado las monedas.

 

Dibujo del fragmento del lingote de plata del tesorillo de Santa Elena. Revue Numismatique 1905

Es muy interesante el pequeño lingote de plata con forma de torta que se encontró junto a las monedas, o quizá sería mejor decir de mitad de torta, pues, de forma semiesférica aplanada, debió de haber sido partida en dos trozos casi iguales de modo que el que pesaba 410,56 g fue enterrado con el tesoro. Se pueden distinguir bien las marcas de los golpes realizados con una herramienta. Sus dimensiones son de 9 cm de longitud en la línea de corte, 4,8 cm de ancho en el centro y 2,5 cm de espesor máximo.

Pero la particularidad de este trozo de torta es que lleva una inscripción en caracteres celtibéricos, atravesada por una línea horizontal. Se trataría de 5 signos (pues los dos primeros se interpretan como nexados) y sus trazos fueron realizados con un pequeño instrumento afilado para luego agregarse la línea transversal.

Le enviaron la inscripción a Manuel Rodríguez de Berlanga , un erudito arqueólogo y epigrafista de Málaga, quien interpretó así los signos:

Inscripción según M. R. Berlanga

Una posible lectura sería R.U.U.Ki.Ki o R.U.U.Gi.Gi. Aunque si trasponemos los dos primeros, sería U.R.U.Ki.Ki o U.R.U.Gi.Gi.

Esta torta de plata fue expuesta en el Petit-Palais de los Campos Elíseos con motivo de la Exposición de la Sociedad de Excavaciones Arqueológicas, donde participó Sandars. Desconocemos su paradero actual.

 

Monedas

Composición conocida:

  • 568 denarios republicanos romanos, el último RRC 320/1 del 103 a.C.
  • 6 denarios ibéricos

Respecto a los denarios sabemos que pronto se dispersaron, pero en palabras de Sandars «tras una investigación hábilmente llevada a cabo, la mayoría de ellos, o podríamos decir que casi su totalidad, están ahora en manos seguras. El catálogo adjunto contiene la lista de 568 denarios consulares del hallazgo. Grueber, del British Museum, que amablemente hizo la lista adjunta por orden cronológico según la clasificación del conde de Salis, encuentra una continuidad notable». Para Francisca Chaves (Chaves, 1996) el hecho de que enseguida nos diga que fue H.A. Grueber, del British Museum, quien hizo la lista le hace sospechar dónde fueron a parar las piezas. De todos modos hemos comprobado que en el SNG BM Spain no se menciona el tesorillo de Santa Elena ni ningún denario figura con esa procedencia, cosa que en cambio sí sucede con el tesorillo de Córdoba depositado también en esa institución.

Además de los 568 denarios romanos el tesorillo contenía 6 piezas de «plata autónoma de leyenda celtibérica». Lamentablemente, es la única referencia que hace de los denarios ibéricos, no indicando ni sus leyendas ni la descripción de sus anversos ni reversos.

Indica que todos los denarios estaban en muy buen estado de conservación, salvo algunos.

Había 18 denarios anónimos de los dioscuros sin leyenda ni símbolo (RRC 44 a 198) que se datan entre el 211 y el 156 a.C. y un RRC 141/1 del 189-180 a.C. Estos serían los más antiguos del tesorillo. Los más recientes son los dos ejemplares RRC 320/1 del 103 a.C. y que servirían para datar la fecha de ocultamiento del mismo.

Este tesorillo viene referenciado en las siguiente obras:

  • RRCH 193
  • CHRR: Santa Elena (Spain; SEL)
  • RRCHAD 41.
  • TMPI 64: Villaronga al dar su composición dice correctamente que son 568 los denarios romanos, pero hay una errata cuando añade «1 denario ibérico de Sekobirikes», pues son 6 los denarios ibéricos y además no consta de qué cecas.
  • Chaves 18.

 

Cueva de los Muñecos (Santa Elena, Jaén)

 

Santa Elena se sitúa en la vía tradicional de comunicación entre Andalucía y la Meseta. En sus inmediaciones se encuentra el santuario ibérico del Collado de los Jardines, también conocido como la Cueva de los Muñecos, por los miles de exvotos que aparecieron en ella y en sus alrededores. Precisamente Sandars publicó un trabajo sobre estas figuras votivas (Sandars, 1906). Subiendo al Cerro del Castillo, en una meseta, un conjunto de estructuras conforman los restos de un asentamiento ibérico.

 

 

ABREVIATURAS Y BIBLIOGRAFÍA:

Chaves, 1996: Francisca Chaves Tristán, «Los Tesoros en el Sur de Hispania». Ed. Fundación El Monte. Sevilla. 1996.

CHRR: CHRR Online, Coin Hoards of the Roman Republic Online.

RRCH: Roman Republican Coin Hoards. Versión online: CHRR

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

Sandars, 1905: Horace Sandars, «Notes sur un depot de monnaies romaines decouvert en Espagne (province de Jaen) en 1903», Revue Numismatique 1905 (4ª serie, tomo 9), pp. 396-405. 1905. Paris.

Sandars, 1906: Horace Sandars, «Pre-roman votive oferrings from Despeñaperros, in the Sierra Morena (Spain)«. Archaeologia LX, pp 69-92.

SNG BM Spain: Andrew R. Meadows y Peter Bagwell-Purefoy: Sylloge Nummorum Graecorum, vol IX. The British Museum, part 2: Spain. Londres. 2002.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

 

 

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Tesorillo de Villar del Humo

Ha existido bastante confusión respecto a este tesorillo, pues ha sido también denominado como Tesorillo de Albacete, de Villar del Álamo y de Fuente del Álamo (Cuenca), siendo estas dos últimas claramente erróneas.

Todo parece indicar que el tesorillo inicialmente publicado como de Albacete se trata de una parte desgajada del de Villar del Humo. Luego explicaremos los claros indicios que nos llevan a sospecharlo. Sí podemos afirmar que Villar del Álamo y Fuente del Álamo (en Cuenca) son poblaciones inexistentes y se deben a errores de transcripción, que han contribuido a aumentar la confusión.

Empecemos hablando del conjunto publicado como TESORILLO DE ALBACETE, siguiendo así un orden cronológico, para luego intentar poner en claro el estado de la cuestión sobre este tesoro.

Leandre Villaronga (1919-2015)

Leandre Villaronga (1919-2015)

Fue Leandre Villaronga quien primero publicó el hallazgo (Villaronga, 1971-72). En él dio noticia del examen que pudo realizar de un conjunto de monedas que consideró como parte de un tesorillo compuesto por denarios ibéricos y romanos que, según le comunicaron verbalmente, había sido encontrado en Albacete hacia el año 1906. Los ejemplares que llegó a ver ascendían a una cantidad de 387, y decidió publicarlos antes de que se dispersaran. Los denarios romanos eran mayoría (307) frente a los ibéricos (80) y los republicanos casi doblaban en número a los imperiales.

 

Los 387 ejemplares que pudo estudiar los distribuyó del siguiente modo: 

  • 199 denarios republicanos romanos
  • 108 denarios imperiales romanos
  • 79 denarios de Bolskan:
  •       – 14 BoLSKaN del tipo Jenkins I
  •       – 38 BoLSKaN del tipo Jenkins II-III
  •       – 27 BoLSKaN del tipo Jenkins IV (Palenzuela)
  • 1 denario de KeSE

 

Denario romano RIC I 207 (2 a.C-4 d.C) del tesorillo de Casal de Friume. Col.Numisma

Denario romano RIC I 207 (2 a.C-4 d.C) del tesorillo de Casal de Friume. Col.Numisma

Para los 307 denarios romanos que examina elabora una tabla con su relación, ordenando los republicanos según Crawford y clasificándolos según Sydenham, y los imperiales según el RIC I¹ (Roman Imperial Coinage, vol I, 1923) vigente en aquel momento. Señalar que el RIC I abarca desde el 31 a.C hasta el 69 d.C. siendo su primera edición de 1923 (RIC I¹) actualizada en una segunda en 1984 (RIC I²). También indica en ella tanto la leyenda como el número de ejemplares y si presentan alguna contramarca. Los tipos más antiguos estarían datados entre el 208 y el 195 a.C., y el tipo más reciente (con 10 ejemplares presentes) señala que es el RIC I¹ 350 (César Augusto, con Cayo y Lucio césares en reverso), que actualizado es el RIC I² 207, acuñado entre el 2 a.C y el 4 d.C. Presentaban contramarcas 44 ejemplares, lo que supone algo más de un 14 %.

Para ver dicha tabla, remito al enlace de la publicación original.

Añade que además se le indicó la existencia de 1 denario incuso, 6 denarios de CAESAR con elefante y símbolos pontificiales, y 10 denarios de AVGVSTVS DIVI F y toro, con lo que el total de denarios romanos que conoció llegaría a 324.

Hoy en día actualizamos esa catalogación del siguiente modo:

  • 261 denarios republicanos: hasta el RRC 544 (del 32-31 a.C).
  • 63 denarios imperiales: hasta el RIC I² 207 (del 2 a.C – 4 d.C.).

 

Respecto a los denarios ibéricos, había 80 ejemplares. Es interesante señalar que 20 de ellos presentaban contramarcas, lo que supone el 25 %.

Denario de leyenda KeSE del tesorillo. (foto: Villaronga)

Denario de leyenda KeSE del tesorillo de Albacete. (foto: Villaronga)

Un ejemplar era de la ceca de leyenda KeSE, de 3,78 g de peso, y con eje de cuños a las 3h. Presentaba dos contramarcas en su anverso. Es del tipo 11 de Villaronga, con cuño de anverso tipo 7 y cuño de reverso tipo 5, según indica posteriormente en su obra «Les monedes ibèriques de Tàrraco», de 1983.

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Para los denarios ibéricos de la ceca de leyenda BoLSKaN utiliza la clasificación de Jenkins modificada por él mismo. No entraremos a realizar posibles correcciones a esta relación dada la calidad de las láminas, limitándonos a plasmar la clasificación del autor.

 

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins I del tesorillo. (foto Villaronga)

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins I del tesorillo de Albacete. (foto Villaronga)

Tipo Jenkins I: Se trata de cuños de buen estilo, y en cuyo busto del anverso hay algún rizo de gancho en el peinado. Hay 14 ejemplares, y 4 de ellos presentan contramarcas. No hay enlaces de cuños. Peso medio 3,83 g.

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Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins II-III del tesorillo. (foto Villaronga)

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins II-III del tesorillo. (foto Villaronga)

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins II-III del tesorillo. (foto Villaronga)

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins II-III del tesorillo de Albacete. (foto Villaronga)

Tipo Jenkins II-III: Villaronga agrupó ambos tipos en uno sólo. Su estilo es más descuidado y ya no presentan ningún rizo de gancho. De los 38 ejemplares los nº 46 y 47 comparten cuño de reverso, y los nº 52 y 53 comparten ambos cuños. Hay 7 ejemplares con contramarcas. Peso medio 3,74 g. Por alguna razón que el autor no explica, los ejemplares a los que asigna los nº 25 y 26 no tienen fotografía ni hace constar su peso ni eje de cuños.

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Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins IV del tesorillo. (foto Villaronga)

Denarios de BoLSKaN tipo Jenkins IV del tesorillo de Albacete. (foto Villaronga)

Tipo Jenkins IV o Palenzuela: El estilo vuelve a ser más cuidado, con un busto más estilizado y peculiar. Las patas delanteras del caballo están característicamente levantadas y se alejan de la leyenda. De los 27 ejemplares, los nº 64 y 65 comparten cuño de anverso, los nº 73 y 74 comparten ambos cuños, igual que los nº 78 y 79. El nº 80 comparte el cuño de anverso con éstos. Hay 8 ejemplares con contramarcas. Peso medio 3,66 g.

 

En este tesorillo llaman poderosamente la atención dos hechos:

  • El elevado número de ejemplares contramarcados.
  • La presencia de denarios ibéricos junto con denarios romanos de César Augusto de los años 2 a.C. – 4 d.C.

Respecto al primer punto, para el análisis de las contramarcas en la moneda puedo recomendaros el excelente trabajo de Manuel Pina en su web http://www.tesorillo.com: «Contramarcas en las monedas de Hispania Antigua«. En este trabajo no considera verdaderas contramarcas a estas marcas realizadas en los denarios seguramente con la finalidad de detectar ejemplares falsos. Otros autores en cambio no diferencian entre contramarcas y marcas, pues simplemente éstas se aplicarían con un punzón más pequeño en el caso de la plata en lo que parece ser un método de reconocer o validar ejemplares por parte de cambistas o nummularii.

Denario romano de César Augusto RIC I 207. Col. Venus.

Denario romano de César Augusto RIC I 207. Col. Venus.

Y respecto a lo segundo, podemos constatar una circulación residual de los denarios ibéricos o por lo menos un atesoramiento de los mismos en fechas muy cercanas al cambio de Era. Para entonces hacía décadas que ya no se acuñaban los más recientes de los presentes en este tesorillo, los Bolskan del grupo IV, datados hacia el 80-72 a. C. en pleno conflicto sertoriano, y mucho más lejano aún el denario de Kese, emitido siglo y medio antes aproximadamente. También añadir que en el momento de la ocultación reinaba la Pax Augústea en Hispania, por lo que su motivo no estaría relacionado con conflictos militares sino con un enriquecimiento fruto probablemente del surgimiento de clases pudientes en la Bética.

Quizás aquí se puedan poner en relación ambos puntos. Podría ser que el elevadísimo porcentaje de denarios ibéricos con marcas o contramarcas presentes en este tesorillo (20%) en relación a lo poco frecuente de este hecho en estas monedas se explique precisamente por tratarse de ejemplares que ya no se veían habitualmente en la circulación en ese momento, y sería una manera de validarlos, de certificar su valor intrínseco, la autenticidad de su plata.

Tres denarios romanos republicanos con contramarcas. Tesorillo de Villar del Humo

 

Abordemos ahora lo confuso que resulta todo lo que rodea a las distintas denominaciones que ha recibido este denominado tesorillo de Albacete, al que se la ha identificado con nombres de distintas localidades (algunas inexistentes, como veremos). Sabemos que Villar del Humo es un municipio de la provincia de Cuenca. Y su nombre guarda cierta homofonía con Villar de Álamo, que a su vez la tiene con Fuente del Álamo, pero ambas son poblaciones inexistentes. Veamos:

  • Pere Pau Ripollès señaló en su tesis doctoral (Ripollès, 1982), que «según una información oral facilitada por el profesor Martín Almagro Gorbea este tesoro no es de Albacete, sino que procede de Villar del Álamo, en la provincia de Cuenca«, lo cual, aunque con la errata en el nombre, es la primera referencia por escrito que indica que aquél tesorillo es parte del de Villar del Humo.

 

  • Años después de publicarlo, el propio Villaronga tratando sobre tesorillos datables y con presencia de denarios ibéricos (Villaronga, 1986-87), reseña: «Albacete = Fuente del Álamo (Cuenca). Último denario romano RIC 350 del año 2 a.C. , con 1 denario de Kese, y de Bolskan 14 del grupo I, 38 del II-III, y 27 de Palenzuela». Como vemos llamarlo de Fuente del Álamo (Cuenca) se trata de un nuevo error. No hay en Cuenca ningún pueblo con ese nombre. Existe un tesorillo de Fuente Álamo en Murcia, el TMPI nº 58, que desde luego no tiene nada que ver con este que nos ocupa.

 

  • Este mismo autor en 1993 publica su «Tresors Monetaris de la Península Ibérica» (TMPI). Al tesorillo de Albacete le asigna el nº 152 de su repertorio, pero de nuevo hay una errata al denominarlo «Albacete = Villar del Álamo (Cuenca)». Dice «publicado primero como de Albacete, según Ripollès es de Villar del Álamo». Pero ya hemos dicho que esta población no existe.

 

  • RRCHAD: Le asigna el nº 103 de su repertorio con el nombre de «Villar del Álamo». Persiste en la errata, indicando igualmente que se ha publicado como de Albacete pero que fue hallado en Villar del Álamo en la provincia de Cuenca.

 

  • Alicia Arévalo González (Arévalo, 2008) refiriéndose a tesorillos escribe «… el de Villar del Humo (Cuenca) publicado primero como de Albacete y también denominado como de Villar del Álamo … contenía 79 denarios de Bolskan, 1 de Kese y 324 romanos, tanto republicanos como los primeros imperiales, con cronologías que van desde principios del siglo II a.C. hasta el 2/6 a.C.». Comprobamos que se refiere a la composición que da Villaronga (incluso sumando los 17 denarios romanos que no llegó a ver pero de los que le dieron referencia) pero no incluye los del propio tesorillo de Villar de Humo, al que sí denomina por su nombre correcto.

Villar del Humo (foto: cultura.castillalamancha.es)

 

Veamos ahora lo que conocemos del TESORILLO DE VILLAR DEL HUMO:

Se trata de un hallazgo de un total de 1050 denarios que fueron repartidos y de los que sólo 64 acabaron en el Museo de Cuenca: 12 denarios ibéricos y 52 romanos. Su composición es la siguiente:

  • 1 KeSE
  • 11 BoLSKaN
  • 40 romanos republicanos
  • 12 de las legiones de Marco Antonio (32-31 a.C).

 

  • Manuel Osuna y Francisco Suay (Osuna; Suay, 1974) realizaron una catalogación de los diversos yacimientos con restos romanos y hallazgos verificados en esa provincia: «Villar del Humo. Se conserva en el Museo [de Cuenca] un tesorillo de denarios romanos e ibéricos, hoy en estudio, formado por sesenta y cinco piezas [errata: son 64]. Con toda probabilidad debió esconderse durante el siglo I a.C.». Aunque no menciona su posible relación con el tesorillo de Albacete.

 

  • Tabula Imperii Romani (TIR) J-30: se dan las coordenadas de Villar del Humo y dice: «En su término municipal apareció un tesorillo de denarios ibéricos y romanos del siglo I a.C.» Da como referencia bibliográfica el trabajo de Manuel Osuna y Francisco Suay citado.

 

  • Por su parte, Enrique Gozalbes Cravioto (Gozalbes, 2005) escribe: «El tesorillo de Villar del Humo, hallado en los Castellares; estaba compuesto por 1050 denarios, de los que muy pocos pasaron al Museo de Cuenca. Constaba de denarios romanos republicanos, alguno de ellos acuñado por Marco Antonio, varias monedas hispano-romanas de Bolscan y una de Cese», y aporta como referencia bibliográfica a Osuna, 1976. Tampoco menciona al tesorillo de Albacete.

 

  • Juan Manuel Millán Martínez (Millán, 2014): «Aparecido a principios de los años 70 (en realidad, el 22 de diciembre de 1969) y con una historia bastante truculenta. Consta de 64 denarios, de los que 1 son de Bolskan [errata tipográfica: son 11], 1 de Cese, 40 de magistraturas monetales romanas y los 12 restantes pertenecen a las legiones de Marco Aurelio [errata, es Marco Antonio], con una cronología entre el 206 y el 31 a.C. Nº expediente en el Museo de Cuenca AA74/08». Y de nuevo no hay ninguna alusión al tesoro de Albacete.

 

  • Luis Amela Valverde sí identifica adecuadamente el tesorillo de Albacete como parte del de Villar del Humo (Amela, 2015), aunque no estudia los ejemplares depositados en el Museo de Cuenca ni los incluye en su composición final.

 

  • Pero fue Juan Manuel Millán Martínez quien nos desvela con todo detalle la truculenta historia de este hallazgo (Millán, 2013), y nos da pistas importantes para relacionar ambos tesorillos, por lo que pasamos a relatarlo con nuestras propias palabras dejando claro que toda la información procede de su trabajo en la revista Kelatza:

Vicente Carmona Ferrer (valenciano apodado «el francés» debido a que vivió y trabajó en Francia durante 50 años) tras jubilarse regresó al pueblo de sus mayores (Villar del Humo) con una ilusión: encontrar el «tesoro del Moro valiente». Su padre le había relatado que un rifeño, el «moro valiente», le había confesado en Ceuta durante su mili (a finales del XIX) la existencia de un tesoro de ocho toneladas de oro (así como varios kg de plata y bronce) ocultado bajo tierra por sus antepasados en la Peña del Castellar, un paraje de Villar del Humo. Y decidió ponerse manos a la obra. En 1968 compró la finca y buscó colaboradores entre los propietarios vecinos y socios capitalistas mediante anuncios locales y en prensa, que dieron como resultado que una persona de Albacete (dato interesante) se convirtiera en un importante socio aportando material y dinero. De este modo, tras varios trabajos de remoción de tierras con maquinaria, el 22 de diciembre de 1969 apareció un tesorillo de 1050 denarios de plata.

El hallazgo fue noticia en la prensa local, incluso con planos con la localización exacta y donde se supone que esperaban las 8 toneladas de oro, 500 kg de plata y varios más de bronce.

Rápidamente lo dividieron, correspondiendo 900 ejemplares a este socio, 25 a un ayudante, 55 se repartieron entre familiares, amigos y vecinos, y Vicente se quedó al parecer sólo con 52, pues envió muestras al Jefe del Estado, a su Secretario y al Gobierno Civil de Cuenca (6 ejemplares a cada uno). Pero Francisco Suay, Delegado Provincial de Excavaciones Arqueológicas de Cuenca, tomó cartas en el asunto y su denuncia hace que se le decomisen los 52 denarios a los que se suman otros 6 entregados por los vecinos y los 6 del Gobierno Civil, que serán las 64 que acaben en el Museo de Cuenca. El socio de Albacete y su ayudante negaron los hechos, y parece que el asunto quedó así. Por supuesto la denuncia impidió proseguir con la búsqueda del tesoro.

Pertinaz en su empeño y ya con 82 años, en 1985 vuelve a intentar la búsqueda pero un reportaje en prensa que refleja una nueva remoción de tierras acaba en otra denuncia que acaba con su sueño. Pero no con su obcecación. Pasó los últimos años de su vida en una choza que construyó en lo alto del yacimiento, desde donde al parecer lo vigilaba.

Todo hace pensar que los denarios estudiados por Leandre Villaronga serían parte de esos 900 del socio de Albacete, pero que recibió una información intencionadamente tergiversada respecto al lugar y fecha del hallazgo.

Nuestra hipótesis sería que el propietario del lote habría mentido a Villaronga no sólo respecto a su procedencia sino también respecto al año de su hallazgo. Como se comprueba, lo publicó en 1971 y el tesoro de Villar del Humo había aparecido a finales de 1969, es decir, las fechas concuerdan perfectamente. De este modo el denominado tesorillo de Albacete se trataría de una parte desgajada del tesorillo de Villar del Humo, que se sabe que constaba de 1050 denarios de los que sólo 64 están en el Museo de Cuenca, y serían los 387 que Villaronga logró estudiar (más la referencia de otros 17). Comparando ambos vemos que su composición es parecida, pero la diferencia fundamental estaría en su cronología. Mientras que en el tesorillo de Albacete el denario más reciente en el RIC I² 207 datado en el 2 a.C-4 d.C, con 10 ejemplares presentes, en el de Villar del Humo es el RRC 544 de las legiones de Marco Antonio, datados en el 32-31 a.C. con 12 ejemplares. Hay 43 denarios de las legiones en el de Albacete, de ellos 3 contramarcados. Y otros 53 denarios de César Augusto que resulta extraño que falten en el de Villar del Humo. Este sería el dato objetivo más contradictorio con dicha hipótesis.

Sin embargo el reciente estudio de las fotografías de los ejemplares del Museo de Cuenca nos aportan un dato clave: el alto número de denarios que aparecen con marcas (o contramarcas, como ya hemos dicho). Es relevante puesto que se trata de un hecho poco frecuente entre los ejemplares de los tesorillos que conocemos, y menos aún en esos porcentajes elevados. De los 64 denarios, 27 presentan algún tipo de marca, realizada posiblemente para detectar si había un alma de cobre bajo la plata. El porcentaje (un 42 %) es aun mayor que en los denarios examinados por Villaronga, lo que podría explicarse al haberse dado probablemente un proceso de selección previa al reparto de los lotes. Esto también explicaría las diferencias en las cronologías.

Pasemos a analizar los ejemplares depositados en el Museo de Cuenca, y fotografiados por Judit Serrano García.

Bolskan: No apreciamos ninguna coincidencia de cuños. Los 11 ejemplares se distribuyen así:

Grupo I: 3 ejemplares

Pesan 3,58 g – 3,66 g – 3,90 g y los tres tienen el eje de cuños a la 1 h.

 

Grupo III: 6 ejemplares

Peso: 4,05 – 3,72 – 3,67 – 3,79 – 3,79 – 3,88  y tienen el eje de cuños: 11 – 12 – 1 – 1 – 12 – 12

 

Grupo IV: 2 ejemplares, que nosotros incluimos en el grupo IV.a (pre-Palenzuela).

Pesan 3,63 g y 4 ,08 g  y tienen el eje de cuños a las 2 y 1 h, respectivamente.

 

Kese: 1 ejemplar

Pesa 3,76 g  y tiene el eje de cuños a la 1 h.

Se aprecia perfectamente la marca que le realizaron en el anverso.

 

Denarios romanos: 52 ejemplares, de los cuales 12 eran de la legiones de Marco Antonio (32-31 a.C.)

Denario romano de las legiones de Marco Antonio RRC 544/21 del 32-31 a.C. perteneciente al tesorillo. Se aprecian las marcas o contramarcas tanto en anverso como en reverso.

 

Vitrina del tesorillo de Villar del Humo. Museo de Cuenca (foto gentileza de Mariano López)

 

CONCLUSIONES

  • No existe el tesorillo de Villar del Álamo ni el tesorillo de Fuente del Álamo en Cuenca, y deberían ser eliminados en lo sucesivo de los repertorios de tesorillos.
  • El tesorillo de Villar del Humo (Cuenca) apareció el 22 de diciembre de 1969, fruto de una búsqueda ilegal. Constaba de 1050 denarios, que fueron rápidamente repartidos en lotes.
  • 64 ejemplares pudieron ser recuperados y se encuentran depositados en el Museo de Cuenca.
  • Un lote importante (seguramente 900) fue denominado «tesorillo de Albacete», y parte de él pudo ser estudiado por Villaronga, en concreto 387 denarios, más otros 17 de los que le dieron referencias.
  • El grado de desgaste por circulación es acusado en prácticamente todos los ejemplares, no pudiéndose observar diferencias significativas entre ambos lotes.
  • Llama la atención el elevado número de ejemplares con marcas o contramarcas. Su presencia en ambos lotes (Albacete y Cuenca) nos da prácticamente la certeza de que aquél es una parte desgajada del conjunto.
  • Cronología: el RIC I² 207, acuñado entre el 2 a.C y el 4 d.C, es el denario (10 ejemplares) más reciente y pertenece al lote de Albacete. En el lote del Museo de Cuenca, el más reciente es el RRC 544 (12 ejemplares) del 32-31 a.C. Debido a que no conocemos la totalidad de los ejemplares este dato debe ser considerado con las necesarias reservas para datar el ocultamiento del tesorillo.
  • Composición total: 1050
  • Composición conocida: 468, último el RIC I² 207, acuñado entre el 2 a.C y el 4 d.C. Los podemos clasificar así:
  • Denarios romanos: 376: 324 (Albacete) + 52 (Cuenca)
  •    – 261 denarios republicanos: hasta el RRC 544 (del 32-31 a.C).
  •    – 63 denarios imperiales: hasta el RIC I² 207 (del 2 a.C – 4 d.C.).
  • Denarios ibéricos 92: 80 (Albacete) + 12 (Cuenca)
  •    – 90 Bolskan
  •           – grupo I: 17 (14+3)
  •           – grupo II-III: 44 (38+6)
  •           – grupo IV: 29 (27+2)
  •    – 2 Kese: (1+1)

En la Peña del Castellar (Villar del Humo, Cuenca) se encuentran restos de un asentamiento de la II edad del Hierro que posiblemente perdurara hasta época romana.

 

 

BIBLIOGRAFIA:

Amela, 2015: Luis Amela Valverde», El tesoro de Villar del Humo (RRCHAD 103 = TMPIAA 152). Una nota», en Varia Nummorum IV, ANE. 2015.

Arévalo, 2008: Alicia Arévalo, «Aprovisionamiento y circulación monetaria en la Meseta sur durante la época romana«, en «La romanización en el territorio de Castilla-La Mancha«, p.p 164-165, 2008.

Gozalbes, 2005: Actas de las I Jornadas de Arqueología de Castilla-La Mancha. Cuenca, 13-17 de diciembre de 2005, p. 557. 

Millán, 2014: Juan Manuel Millán Martínez, «Hallazgos monetales en la provincia de Cuenca» en «Cuenca: la historia en sus monedas». UCLM. 2014. ISBN: 978-84-9044-112-1.

Millán, 2013: Juan Manuel Millán Martínez, «El tesoro de Villar del Humo», Revista Kelatza nº 20, pp 1-4. 2013.

Osuna; Suay, 1974: Manuel Osuna y Francisco Suay, «Yacimientos romanos en la provincia de Cuenca«, p. 6. Revista Cuenca nº 6. 1974.

Osuna, 1976: Manuel Osuna Ruíz, «Museo de Cuenca. Secciones de Arqueología y Bellas Artes». p 47. 1976.ISBN 84-369-0526-1″.

Ripollès, 1982: Pere Pau Ripollès, “La circulación monetaria en la Tarraconense mediterránea”, p. 314 (nota al pie), Servicio de Investigación prehistórica del Museo de Prehistoria de Valencia. Serie Trabajos Varios 77, Diputación de Valencia. 1982.

RRCHAD: Cruces Blázquez, “Addenda a Roman Republican Coin Hoards”, Acta Numismática 17-18. SCEN. 1988.

TMPI: Leandre Villaronga, “Tresors monetaris de la Península Ibèrica anteriors a August: repertori i anàlisi”. ANE y SCEN. Barcelona, 1993.

Villaronga, 1971-72: Leandre Villaronga, «El tesorillo de Albacete del año 1906«, Revista Ampurias 33-34, 1971-72, pp. 305-320.

Villaronga, 1986-87: Leandre Villaronga, «Ordenación y cronología de los denarios de la Celtiberia», Gaceta Numismática 86-87, III/IV, p.11. A.N.E. 1987.

 

Desde aquí mi agradecimiento a D. Mariano López Marín, por toda su ayuda y amable atención en la elaboración de este artículo. 

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